«Risky Business»
Título en España: Risky Business
Año de Producción: 1983
Director: Paul Brickman
Director de Fotografía: Reynaldo Villalobos, Bruce Surtees, ASC
Ópticas: Panavision Ultra Speed MKII
Emulsión: Kodak 5247 (125T), Kodak 5293 (250T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Bluray 4K HDR
Sueños, deseo y luz de bajo nivel en una película mucho más adulta de lo que prometía su etiqueta generacional, fotografiada por Reynaldo Villalobos y Bruce Surtees.
La película
Debut del guionista-director Paul Brickman en cine, que supuso además el lanzamiento de Tom Cruise al estrellato. El actor interpreta a Joel, un joven estudiante de último curso que plantea su salto a la universidad. Sus adinerados padres se marchan fuera durante unos días, Joel se queda solo en su casa… y por una serie de casualidades termina llamando a una joven prostituta (Rebecca De Mornay) que hace que su vida se vuelva patas arriba, especialmente cuando el coche del padre de Joel termina en el fondo del lago Michigan.
Aunque su desarrollo requiere que el espectador suspenda su incredulidad, «Risky Business» es una muy interesante vuelta de tuerca al drama «coming of age», cercana en cierto modo a la enorme «The Graduate» (Mike Nichols, 1967), aunque de menor calado. Pero la forma en que Brickman conjuga sueños, realidad, deseo o incertidumbre vital —todo ello concentrado en Cruise, muy bien en su papel— es inteligente, especialmente en su «Director’s Cut» editado por Criterion, con un final más abierto que el original. Nicholas Pryor, Richard Masur, Janet Carroll y Joe Pantoliano completan el reparto.

El director de fotografía
«Risky Business» fue una producción complicada desde el punto de vista de la dirección de fotografía. Brickman y el productor Jon Avnet revelaron a Chicago Magazine en diciembre de 2025 que el director de fotografía original del film fue Peter Sova [ASC] («Diner», «Good Morning, Vietnam», «Donnie Brasco»), fallecido en 2020.
Sova fue despedido porque su trabajo no les convenció, y entonces entró en el film Reynaldo Villalobos, antiguo operador de cámara de John A. Alonzo, conocido por «9 to 5» (Colin Higgins, 1980), «Urban Cowboy» (James Bridges, 1980), «Blame It on Rio» (Stanley Donen, 1984) o «A Bronx Tale» (Robert De Niro, 1993), además, por supuesto, de por su labor al frente de la fotografía de la primera temporada de «Breaking Bad» (2008), después de que su amigo John Toll fotografiara el piloto.
Pero Villalobos también tuvo que dejar el rodaje, esta vez por compromisos previos, por lo que el último tercio del mismo recayó en Bruce Surtees, el famoso director de fotografía de la productora Malpaso durante muchos años, en los que se encargó de múltiples films de Clint Eastwood, como «The Beguiled» (1971), «High Plains Drifter» (1972), «The Outlaw Josey Wales» (1976) o «Escape from Alcatraz» (1979), entre muchos otros, hasta su trabajo final para Eastwood, con «Pale Rider» (1985).

Análisis del estilo visual
A pesar de usar tres directores de fotografía, lo cierto es que la imagen de «Risky Business» es muy unitaria. No parece que quede nada en pantalla del trabajo de Peter Sova, muy de Hollywood según los cineastas, sino que el film muestra un estilo sombrío, oscuro, granulado, de luz suave por lo general y luces prácticas que enlaza mucho más con los dramas de la década de los 70 que con el cine comercial de los años 80, algo que encaja con la herencia de John Alonzo, desde luego.
Ese tono adulto está, por tanto, muy reflejado en una fotografía de perfil bajo, que es la que habría implementado Reynaldo Villalobos en la película. Por supuesto, Bruce Surtees se movía también muy bien en esos terrenos, pero sobre todo poniendo un punto experimental muchas veces a sus trabajos, que le llevaron a ser apodado, como Gordon Willis, como «The Prince of Darkness». Pero en «Risky Business», en la que es muy complicado averiguar qué escenas pertenecen al tercio de Surtees, parece que hay un intento muy serio por parte del director de fotografía de igualar y mantener el tono impulsado por Villalobos, que era parecido al suyo propio, pero algo más comercial.
Por los comentarios de Paul Brickman y Jon Avnet, se podría aventurar con cierta seguridad que Villalobos hizo los interiores de la casa del protagonista. Los exteriores noche son propios de Bruce Surtees, por cuestiones de estilo, por lo que sería el resto —lo que no es casa ni exterior noche— lo que quedaría más dudoso. Pero en cualquier caso, es una fotografía notable, que fija muy bien el tono de los sueños, o de la realidad que vive Joel, con momentos muy logrados como su primer encuentro con Rebecca De Mornay, cuando se abre la ventana de par en par.
Las lentes Panavision esféricas están muy abiertas en casi todo momento y seguramente abiertas del todo en los exteriores noche, para asegurar un rodaje con niveles de luz reducidos. Esas noches son minimalistas, con pocas fuentes de luz integradas, luz suave cenital y alguna luz más puntual.

Y en los exteriores noche, más allá de algún refuerzo azul en algunos fondos, Surtees/Villalobos se esfuerzan notablemente por capturar la luz de la ciudad, en un trabajo que, por estilo y ambientación en Chicago, recuerda en cierto modo al de Donald Thorin en «Thief» (Michael Mann, 1981). Rodando tan abiertos, los niveles de intensidad de luz debieron ser ínfimos para la época, puesto que «Risky Business», a tenor de su aspecto, fue uno de los primeros films en utilizar una emulsión Kodak de alta sensibilidad —la 5293, 250T—, ya disponible en el momento de su rodaje en 1982.
Si bien fue una emulsión problemática, en este caso las exposiciones ajustadas crean un grano interesante, que le da una capa de realismo a la imagen. Los exteriores diurnos, mucho más limpios, parecen rodados en la clásica Kodak 5247, 125T. La textura fotoquímica en el Bluray 4K de Criterion es espectacular, con algunos pasajes que, debido a los efectos ópticos —e incluso de pantalla azul en el cierre del film—, lucen algo peor al no recurrir para los mismos al negativo de cámara original.

Conclusión final
Los resultados de la fotografía son notables, no porque el aspecto de la película llame mucho la atención, que no es el caso, sino porque Villalobos fijó un aspecto sombrío, de bajos niveles de iluminación, etc. que va bastante más allá de las comedias adolescentes «picantes» de la época. Es un film adulto, y de hecho, su fotografía, muy bien terminada por Bruce Surtees, así lo demuestra como refuerzo narrativo.
Existen ciertos problemas de enfoque —como en la secuencia del muelle con el Porsche—, o algunos momentos en que la luz se ha quedado anticuada. Villalobos era muy dado a la luz de ojos, pero llama la atención especialmente una secuencia en el interior de ese vehículo, con la cámara frontal con Tom Cruise y uno de sus amigos en la película, con una luz dura que no encaja con el resto del film.

Aun así, es lo suficientemente madura como para resultar muy estimulante, e incluso para especular qué habría sido de la carrera de Paul Brickman —que solo dirigió una vez más, en 1990, «Men Don’t Leave», repitiendo con Surtees— si en lugar de apartarse de Hollywood tras el éxito, hubiera intentado seguir con este tipo de cine aunque hubiera sido en producciones independientes.
Vista en Bluray 4K HDR
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2026.
El Autor
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del Western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en Máster, como Grados o Diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.