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La Grande Bellezza (2013) – Fotografía de Luca Bigazzi
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La Grande Bellezza (2013), fotografía de Luca Bigazzi

La Grande Bellezza (La gran belleza, 2013) – Fotografía de Luca Bigazzi

Título en España: La gran belleza
Año de producción: 2013
Director: Paolo Sorrentino
Director de fotografía: Luca Bigazzi
Ópticas: Zeiss Ultra Prime y Angénieux Optimo
Emulsión: Kodak 5219 (500T)
Formato y relación de aspecto: Super 35, 2.40:1
Otros: difusión Tiffen White Pro-Mist
Premios: Óscar — ganadora a la mejor película de habla no inglesa; David di Donatello — ganadora a la mejor fotografía
Vista en HDTV

Luca Bigazzi busca en Roma la misma gran belleza que persigue el protagonista: celuloide, hora mágica, luz suave y una cámara exuberante al servicio del preciosismo visual de Paolo Sorrentino.

La película

Ganadora del Óscar a la mejor película de habla no inglesa correspondiente a 2013, esta cinta de Paolo Sorrentino tiene como protagonista a un hombre (Toni Servillo) que, al cumplir 65 años, echa una mirada atrás a una vida consagrada a salir por la noche, establecer relaciones y conquistar mujeres. A partir de ese momento intenta encontrar algo tan subjetivo como personal: la gran belleza.

La delgada línea argumental se desarrolla mediante una serie de episodios que muestran al personaje principal en diferentes situaciones, casi todas alrededor de la alegre noche romana. Pero, al contrario que una narrativa tradicional, más que hechos pretenden describir su estilo de vida y pensamiento.

Los resultados, más allá del preciosismo estético o de la riqueza de la banda sonora, son algo desiguales. Quizá la película se alargue demasiado para mantener un verdadero interés durante sus más de dos horas de proyección, a pesar de que Sorrentino se esfuerza para que cada nueva situación que plantea sea aún más extravagante que la anterior.

Toni Servillo en La Grande Bellezza (2013)

El director de fotografía

El director de fotografía es el italiano Luca Bigazzi, en su quinto trabajo para el realizador napolitano, con quien forma una sólida asociación. En el momento de escribir estas líneas ya habían rodado incluso su sexta colaboración: «La Giovinezza» (2015).

Bigazzi, nacido en 1958 y ganador de siete premios David di Donatello a la mejor fotografía, es un director de fotografía veterano. Entre su obra cabe destacar «Lamerica» (Gianni Amelio, 1994), «Romanzo Criminale» (Michele Placido, 2005), cuya fotografía en formato anamórfico resultó muy celebrada, o «Copie conforme» (Abbas Kiarostami, 2010), rodada con el modelo original de la RED One.

Roma fotografiada por Luca Bigazzi en La Grande Bellezza

Análisis visual

«La Grande Bellezza» fue rodada durante un caluroso verano en Roma y los cineastas decidieron que la mejor forma de retratar sus días soleados y la oscuridad de sus noches era acudir a un medio tan viejo como fiable: el celuloide.

Mediante el formato Super 35, cámaras equipadas con lentes Zeiss Ultra Prime y zooms Angénieux Optimo, y una marcada difusión en cámara con filtros Tiffen White Pro-Mist, Bigazzi captura un extraordinario rango dinámico en toda circunstancia con la belleza con la que, hasta la fecha, exclusivamente puede hacerlo el soporte fotoquímico.

Esto resulta especialmente evidente en la forma en que las altas luces, fuertemente sobreexpuestas, superan la capacidad de registro del negativo. Desde el mismo instante en que se inicia la película, el propósito de los cineastas es el mismo que el de su protagonista: retratar la ciudad de la forma más ventajosa posible.

Ello incluye un buen número de secuencias en la hora mágica, otras en las que el sol incide a contraluz y también un recorrido turístico por algunos de sus monumentos y plazas más célebres. En estas circunstancias, Bigazzi obtiene el mejor partido posible de los escenarios esperando a rodar los planos en el momento óptimo de cada jornada.

La película se convierte así en una sucesión de momentos preciosistas que incluyen el subrevelado para reducir el contraste y crear sutiles gradaciones tonales.

Hora mágica y contraluz en La Grande Bellezza

Cuando Bigazzi tiene que iluminar, lo hace buscando también un estilo muy comercial, en el que los actores y las localizaciones se vean o luzcan muy bien. Por ello, a veces su estilo es más expresionista que naturalista, aunque el uso de grandes extensiones de luz suave —seguramente mediante globos de helio o sistemas similares— siempre le queda bien.

Así ocurre en la lujosa terraza en la que el protagonista ofrece sus fiestas, donde encuentra espacio para lucirse y obtener imágenes atractivas con luz artificial durante la secuencia de apertura, en la que los cineastas ruedan varios vídeos musicales consecutivos.

Las noches en las calles están rodadas intentando emplear un mínimo de iluminación, de forma que los personajes se integren en la arquitectura y la luz de la ciudad. Incluyen el revelado forzado de la emulsión para aumentar su sensibilidad, aunque ello hace que la textura fotoquímica resulte más prominente en varias secuencias.

Más contexto técnico

El subrevelado, el revelado forzado y sus efectos sobre contraste, sensibilidad y grano se explican en El Negativo Cinematográfico (IV): revelado, positivado y procesos de laboratorio.

Iluminación nocturna en la terraza de La Grande Bellezza

La puesta en escena está en la línea de todo lo anterior. Incluye un buen número de tomas en las que la cámara, a veces equipada con cabezas calientes, grúas, zooms o Steadicam, o situada para planos aéreos, busca el preciosismo visual y mostrar la opulencia de la Roma clásica, o simplemente divertirse entre los integrantes de algunas de las fiestas que aparecen en pantalla.

Conclusión final

Los resultados globales son muy, muy buenos, quizá demasiado esteticistas o preciosistas en su conjunto —especialmente cuando se acumulan en una proyección tan larga—, pero siempre acordes con la temática de la película y con su propio título, que forzosamente exigía una estética tan trabajada como la que ofrece Bigazzi.

El director de fotografía muestra además una notable pericia técnica en uno de los trabajos más interesantes de la temporada.

© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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