Gray Lady Down (Alerta Roja, Neptuno Hundido, 1978) – Fotografía de Stevan Larner
«GRAY LADY DOWN»
Título en España: Alerta Roja, Neptuno Hundido
Año de Producción: 1978
Director: David Greene
Director de Fotografía: Stevan Larner
Ópticas: Super Panazoom Cooke & C-Series
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Stevan Larner resuelve un submarino construido en estudio mediante zooms anamórficos, diafragmas muy cerrados y grandes aparatos de luz, sin abandonar el tono metódico y realista de la película.
La película
Producción de Walter Mirisch basada parcialmente en una novela de David Lavallee, «Gray Lady Down» (1978) supuso uno de los últimos —aunque mejores— coletazos de la moda del cine de catástrofes de la década de los setenta, posterior a títulos como «The Poseidon Adventure» (1972), «Earthquake» (1974) y «The Towering Inferno» (1974).
Charlton Heston interpreta al capitán de un submarino nuclear norteamericano a punto de retirarse. Durante su última travesía, el Neptuno sufre un grave accidente al colisionar con un barco carguero y se hunde en el fondo del océano. Una complicada misión de rescate se pone entonces en marcha para intentar evitar la muerte de los cuarenta hombres atrapados en el interior del buque.
Rodada en estrecha colaboración con la Marina de los Estados Unidos, «Gray Lady Down» es una película metódica, con una cuidada descripción de las labores de rescate y buenos papeles a cargo de Stacy Keach y David Carradine, como los encargados de la misión en superficie. Ned Beatty, Ronny Cox y el debutante Christopher Reeve, en un pequeño papel, completan el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el neoyorquino Stevan Larner, ASC, un hombre que no se prodigó demasiado en cine, ya que el grueso de su carrera lo llevó a cabo en el medio televisivo. Por este obtuvo dos candidaturas a los premios de la American Society of Cinematographers y cinco nominaciones y un premio Emmy.
Fue además un importante profesor de cinematografía en California, formando a un buen número de futuros operadores y también directores. Entre ellos se encontraba, por ejemplo, un joven Terrence Malick, quien acudió a Larner para su primera película, «Badlands» (1973), después de encontrar problemas con los dos primeros operadores que había contratado.
Junto con el citado título, lo más conocido de Larner en cine es la presente película, así como la comedia de Harold Ramis «Caddyshack» (1980) o el primer y maldito episodio de «Twilight Zone: The Movie» (1983), en el que varios miembros del reparto murieron en un accidente de rodaje mientras trabajaban a las órdenes de John Landis.

Análisis del estilo visual
El género al que está adscrita la película prácticamente obligaba a los cineastas —pese a que, como Larner, el director David Greene también procedía de la televisión— a rodar en formato panorámico anamórfico. Para la producción se construyeron varios decorados que representaban el interior del submarino en los estudios Universal, incluyendo mecanismos hidráulicos para hacer que pudieran rotar y moverse. De este modo, los cineastas podían tener un perfecto control sobre los elementos que aparecen en pantalla, retirar paredes, etc.
Por ello, no es del todo sorprendente que Larner prefiriera rodar la película, casi en su totalidad, haciendo uso de lentes zoom —5:1 y 10:1— adaptadas al anamórfico. Lógicamente, ello lo obligaba a emplear en el set aperturas de entre T4.5 y T5.6, pero seguramente rodaba también en televisión con esas mismas lentes en sus versiones esféricas. De ese modo, la adaptación al anamórfico consistía en iluminar para un diafragma más cerrado, sin que los problemas de distorsiones, foco mínimo, etc. fueran tan evidentes para el operador.
Solo las escenas en el interior del minisubmarino «Snark», que además hacen uso de lentes de aproximación partidas, están rodadas con lentes anamórficas fijas, ya que incluso hay zooms durante la fotografía de miniaturas a cargo de la compañía de Howard Anderson. También hay tomas esporádicas con lentes fijas durante las secuencias de inundaciones, rodadas al hombro por motivos de peso.
Para profundizar en el formato empleado por Larner y en las características de las ópticas anamórficas:

Aunque Larner forzase un diafragma el revelado para alcanzar los 200 ASA, los niveles de intensidad de luz empleados debieron situarse, obligatoriamente, entre los 100 o 200 foot-candles o candelas. Ello explica que haga poco uso de las fuentes integradas en el propio submarino y que el grueso de su iluminación proceda de aparatos cinematográficos.
Es decir, aunque vemos fluorescentes en los techos, luces rojas de emergencia o incluso linternas, la realidad es que dichas fuentes hacen muy poco más que formar parte del decorado. Sin embargo, Larner se las ingenia bastante bien para que el aspecto no sea ni demasiado duro ni demasiado plano. Algo tiene de ambos, pero hay ciertos intentos del director de fotografía por evitarlos que cumplen su cometido: que las luces integradas sean de atrezo y que él esté iluminando a base de grandes aparatos se olvida en gran medida durante la proyección.

Conclusión final
Los resultados, a pesar de ello, distan mucho de resultar brillantes, incluyendo algunos exteriores en las cubiertas de los barcos de rescate en los que es apreciable un exceso de luz de relleno. Pero, sin ser demasiado moderno ni demasiado clásico, en cierto modo Larner consigue pasar desapercibido y que su labor no desentone en absoluto dentro del aspecto y la narrativa realista del realizador David Greene.
Todo ello, por supuesto, sin que la película adopte el estilo de falso documental que tan de moda se encuentra desde hace algunos lustros y que, curiosamente, tuvo un antecedente en el cine de catástrofes con la estupenda «Juggernaut» (1974), de Richard Lester.
«Gray Lady Down» es cine de estudio, mucho más convencional, y su pretendido realismo tiene más que ver con la detallada descripción de los medios de rescate de la Marina de los Estados Unidos que con la puesta en escena o el aspecto de la película.
Vista en Blu-ray
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.