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Breakdown (1997) – Fotografía de Douglas Milsome
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Breakdown (1997), fotografía de Douglas Milsome

Breakdown (1997) – Fotografía de Douglas Milsome

Título en España: Breakdown
Año de Producción: 1997
Director: Jonathan Mostow
Director de Fotografía: Douglas Milsome, ASC, BSC
Formato y Relación de Aspecto: Super 35, 2.4:1
Vista en HDTV

Douglas Milsome fotografía el desierto y la acción de Breakdown con una imagen naturalista, directa y alejada del esteticismo de los años noventa.

La película

Producción del italiano Dino De Laurentiis que parte de una premisa de claras reminiscencias hitchcockianas: un matrimonio —Kurt Russell y Kathleen Quinlan— viaja por carreteras desiertas del Medio Oeste estadounidense en su nuevo vehículo, cuando este sufre una avería que los obliga a detenerse en el camino. Un amable camionero —J. T. Walsh— se ofrece a acercarlos hasta el teléfono más próximo para llamar a la grúa, pero, ante el miedo de abandonar el vehículo, es la mujer quien acompaña al camionero.

Cuando el hombre consigue arrancar el vehículo por sí solo, viaja hasta la gasolinera más próxima, donde no hay rastro alguno de su esposa. Jonathan Mostow —Terminator 3: Rise of the Machines— realizó con este filme, que también coescribió, su debut en la dirección de largometrajes profesionales. Destacan, además de sus muy agradables noventa minutos de duración, la garra y la fisicidad de la puesta en escena y lo directa que resulta la propuesta, con un montaje muy rápido que impide la presencia de tiempos muertos durante la proyección.

Kurt Russell en las carreteras desérticas de Breakdown, fotografiada por Douglas Milsome

El director de fotografía

El director de fotografía fue el británico Douglas Milsome [ASC, BSC], una elección extraña para un filme ambientado en parajes tan estadounidenses, pero quizá comprensible si se tiene en cuenta que De Laurentiis ya había contratado a Milsome para Desperate Hours —Michael Cimino, 1990—. Además, Milsome acababa de rodar en la misma zona The Sunchaser (1996), también para el director de Heaven’s Gate.

La carrera de Milsome se asocia —además de a Cimino— sobre todo con John Alcott, quien fuera director de fotografía de Stanley Kubrick en A Clockwork Orange (1971), Barry Lyndon (1975) y The Shining (1980). Milsome fue primero su asistente, posteriormente foquista y, a principios de los años ochenta, en la época de Greystoke (1984), operador de cámara.

Antes del prematuro fallecimiento de Alcott en 1986, Milsome ya se había hecho cargo —por la negativa de su maestro a soportar de nuevo un largo rodaje con Kubrick— de la fotografía de Full Metal Jacket (1987), una imitación absoluta de los trabajos de Alcott. Antes de rodar Breakdown, además de sus dos trabajos para Michael Cimino, su película más importante había sido Robin Hood: Prince of Thieves (1991), la versión protagonizada por Kevin Costner del famoso mito.

Michael Mann también lo reclutó para The Last of the Mohicans (1992) cuando su primera opción, el italiano Dante Spinotti, estaba ocupado. Sin embargo, el cineasta no dudó en despedir a Milsome —y, de paso, generar un importante conflicto en el set— en cuanto Spinotti volvió a estar disponible. La carrera de Milsome posterior a Breakdown es totalmente olvidable, con muchos trabajos para televisión y otros estrenados directamente en vídeo.

Análisis visual

Rodada en formato Super 35 —a pesar de que el anamórfico podría haber proporcionado una imagen más vistosa, rica y detallada de los grandes escenarios de Utah que aparecen en el filme, como Milsome hiciera en The Sunchaser el año anterior—, la elección podría estar relacionada con la necesidad de utilizar zooms de escaso recorrido como focal variable, muchas veces muy cerca de los actores, a fin de obtener un mayor dramatismo e intensidad en la puesta en escena y en las interpretaciones. También influiría el tamaño más compacto y ligero de los equipos, un detalle importante en un filme con bastantes escenas dentro de coches y camiones.

Sea como fuere, la imagen de Breakdown es bastante convencional, sin que Milsome intente modificar en exceso —mediante filtros o luz artificial— la apariencia real de las localizaciones. Más bien, quizá todavía influido por Alcott, busca aprovechar bien la luz disponible en los exteriores. Para ello utiliza con mucha frecuencia el contraluz, o bien gasas y telas suspendidas en el aire para reducir la dureza de la luz del desierto cuando incide sobre los actores.

En el interior de los coches también emplea luz artificial, pero muy difuminada a través de los parabrisas. De esta manera, toda la película mantiene un aspecto natural y directo, en el que los rostros de los actores están, con mucha frecuencia, algo más oscuros que los fondos, como realmente lo estarían en situaciones de la vida real.

Iluminación naturalista en el interior de un vehículo de Breakdown por Douglas Milsome

No es un filme con muchos interiores, pero el más destacable es la cafetería de carretera, donde Milsome proyecta fuertes haces de luz dura a través de las ventanas y los reduce mediante humo en el interior, lo que no impide que el lugar posea una apariencia oscura y desapacible.

Sus raíces europeas se aprecian más en las pocas escenas nocturnas de la película, hacia el final, en las que Milsome parte siempre de las luces integradas en los decorados —lámparas de techo de un granero y de una cocina— para justificar la procedencia de la iluminación. Una unidad HMI de gran potencia, suspendida a gran altura o sobre una grúa, proporciona luz azul de ambiente como si se tratara de la luna.

Lo curioso es que, sin resultar demasiado necesario, Milsome introduce algo de difusión en cámara —además de humo en el set— en estas secuencias, lo que hace todavía más evidente, por los halos que se crean, la existencia de las fuentes de luz.

Conclusión final

Por lo tanto, Breakdown posee un buen trabajo de fotografía, aunque de un estilo quizá demasiado europeo para un filme de acción y suspense con intenciones meramente comerciales. Su perfil bajo, de todas formas, también resulta refrescante, ya que supone una clara desviación del esteticismo de moda en aquella época para este tipo de productos, con trabajos como Bad Boys (1995) o Con Air (1997), también a cargo de operadores británicos como Howard Atherton o David Tattersall, aunque en su vertiente más loca y desmedida.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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