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Demolition Man (1993) – Fotografía de Alex Thomson
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Demolition Man (1993), Sylvester Stallone en la fotografía anamórfica de Alex Thomson, BSC

Demolition Man (1993) – Fotografía de Alex Thomson

Título en España: Demolition Man
Año de Producción: 1993
Director: Marco Brambilla
Director de Fotografía: Alex Thomson, BSC
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: Fotografía adicional de Matthew F. Leonetti, ASC y Gary B. Kibbe, ASC

Alex Thomson combina luz difusa, color y composición anamórfica para dar a Demolition Man una imagen futurista de gran solvencia técnica.

La película

Producción de Joel Silver («Lethal Weapon»), protagonizada por Sylvester Stallone, que interpreta a un policía de Los Ángeles que, tras atrapar a un peligroso delincuente y asesino (Wesley Snipes), es condenado junto con este a ser criogenizado después de ser acusado de haber provocado con su actuación la muerte de unos rehenes.

Treinta y seis años después, en una sociedad en la que la violencia, las muertes, los robos e incluso el lenguaje inadecuado han sido erradicados, el delincuente escapa de su criogenización y la policía, incapaz de detenerlo, decide descongelar a Stallone para que vuelva a darle caza. Sandra Bullock, Nigel Hawthorne y Benjamin Bratt secundan a Stallone y Snipes en una cinta de acción rutinaria con algunos toques cómicos, que no aprovecha del todo las posibilidades que ofrecía su guion, aunque tampoco resulta tan ofensiva como cabría esperar.

Demolition Man (1993), composición anamórfica fotografiada por Alex Thomson, BSC

El director de fotografía

Parece muy probable que el veterano británico Alex Thomson, BSC, director de fotografía asignado a la producción, fuera elegido por el propio Stallone, sobre todo teniendo en cuenta que el realizador era el debutante Marco Brambilla —en uno de sus dos trabajos cinematográficos— y que Stallone acababa de trabajar con Thomson en su anterior película, «Cliffhanger». Thomson se especializó por entonces en producciones de acción hollywoodenses, con títulos como «Executive Decision» y «The Saint».

El operador británico se había iniciado como ayudante de Nicolas Roeg y dio el salto a la dirección de fotografía a finales de los años sesenta. Sin embargo, tras un accidente sufrido en el set de «Jesus Christ Superstar» (1973), que le obligó no solo a abandonar el rodaje sino también la profesión durante un par de años, tuvo que reiniciar su carrera a mediados de los setenta rodando segundas unidades y planos adicionales para operadores como Oswald Morris y Geoffrey Unsworth.

En 1981 su carrera dio un nuevo giro cuando John Boorman despidió al operador original de «Excalibur» y Thomson ocupó su puesto, consiguiendo una nominación al Oscar e iniciando una exitosa etapa que le hizo colaborar durante los ochenta con cineastas como Michael Mann («The Keep»), Ridley Scott («Legend»), Michael Cimino («The Year of the Dragon», «The Sicilian») o George P. Cosmatos («Leviathan»), antes de ser escogido por David Lean para rodar «Nostromo», proyecto que se frustraría por la muerte del realizador.

Antes de viajar a Hollywood, fue el encargado de rodar en Inglaterra «Alien³» junto a David Fincher y, posteriormente, tuvo el placer de ser el operador que filmó la que sería, durante muchos años, la última producción íntegramente rodada en 65mm: «Hamlet» (1996), de Kenneth Branagh.

Análisis del estilo visual

A pesar de ser un operador veterano, Thomson hizo que el estilo de «Demolition Man» fuera moderno y elaborado, aunque siempre condicionado por una vertiente esteticista de la que, por cierto, consiguió salir bastante airoso. Rodada en un vistoso formato panorámico anamórfico, la imagen destaca por el suave retrato que realiza de la luz del futuro, gracias también, en parte, a los muy buenos diseños de David L. Snyder.

Además de utilizar grandes cantidades de luz difusa sobre los decorados, Thomson emplea una ligera difusión en cámara mediante filtros tipo Double Fog. Generalmente su efecto resulta invisible, salvo por los halos que se forman alrededor de los puntos de luz sobreexpuestos, aunque en algunos primeros planos de Sandra Bullock o Stallone se hace más pronunciado.

Al tratarse de una película futurista, Thomson tampoco rehúye el uso de luces integradas en los decorados —como en la sala de criogenización— o incluso en los propios aparatos diseñados para la película, que aportan un aspecto muy solvente y en la línea de lo esperado en una producción de estas características.

Thomson también proporciona el aspecto requerido a las escenas de acción, algunas de ellas nocturnas, como la persecución de coches o la apertura de la película. Suele resolverlas mediante grandes unidades muy alejadas, mezclas de colores cálidos y fríos, humo, vapor e incluso fuego en pantalla, elementos que aportan el consabido esteticismo a la función.

Conclusión final

El trabajo de cámara también es bueno e incluso, en ciertos momentos, clásico y de gran solvencia. No son pocas las ocasiones en las que aparecen composiciones angulares con varios personajes repartidos a lo largo del encuadre panorámico —por ejemplo, en las escenas ambientadas en la comisaría—, además de movimientos fluidos y elegantes, muy alejados del estilo frenético de cámara en mano que se pondría de moda en años posteriores.

Por ello, aunque no es un trabajo brillante, la clase de Thomson resulta evidente a lo largo de todo el metraje, aportando a la película un notable nivel técnico y muchísimo oficio en la utilización de la cámara y de la luz.

Vista en HDTV

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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