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Die Hard 2 (1990) – Fotografía de Oliver Wood
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Fotograma de Die Hard 2 (1990), con fotografía nocturna de Oliver Wood

Die Hard 2 (1990) – Fotografía de Oliver Wood

Título en España: La Jungla 2 (Alerta Roja)
Año de Producción: 1990
Director: Renny Harlin
Director de Fotografía: Oliver Wood
Ópticas: C-Series, E-Series, Primo y Super PanaZoom Cooke
Emulsión: Kodak 5296 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1

Vista en Blu-ray

Oliver Wood encierra Die Hard 2 en una noche de humo, nieve, subexposición y fuertes dominantes cromáticas.

La película

Adaptación de una novela de Walter Wager —Twilight’s Last Gleaming—, producida por la Twentieth Century Fox como secuela de su anterior éxito Die Hard. El icónico personaje interpretado por Bruce Willis vuelve a encontrarse en una situación límite, en esta ocasión en el aeropuerto Dulles de Washington.

Unos terroristas sabotean las pistas de aterrizaje y la torre de control a fin de bloquear el tráfico aéreo y permitir exclusivamente la llegada de un general de un país centroamericano —Franco Nero—, detenido para ser juzgado en EE. UU., con el que pretenden huir del país.

William Sadler y Dennis Franz, así como Bonnie Bedelia y William Atherton repitiendo sus papeles del filme original, completan el reparto de una secuela muy digna. Ofrece acción a raudales con buenas dosis de ironía por parte de un Willis que maneja su papel a la perfección.

Fotograma de Die Hard 2 (1990), con fotografía nocturna de Oliver Wood

El director de fotografía

El director asignado fue el finlandés Renny Harlin, que venía de realizar A Nightmare on Elm Street 4 y The Adventures of Ford Fairlane para la propia Fox. La leyenda cuenta que Harlin impresionó a los directivos del estudio con sus brutos para el filme protagonizado por Andrew Dice Clay y que, tras renunciar a rodar Alien 3 por diferencias creativas, le fue ofrecida la secuela de la película de John McTiernan, que no pudo hacerse cargo de ella debido a su labor en The Hunt for Red October.

El director de fotografía fue el británico Oliver Wood, que ya había rodado Ford Fairlane para Harlin. Asociado en su última etapa a las tres primeras películas de Bourne, con su imagen de un realismo casi documental, Wood casi siempre trabajó en un cine comercial de acción.

Su llegada a las películas de alto presupuesto se produjo, curiosamente, después de haber rodado tres temporadas de Miami Vice para televisión durante la segunda mitad de los años ochenta. En esta época, y especialmente con un director como Harlin, sus imágenes buscaban una estilización muy superior, como por otra parte era una regla casi general a finales de aquella década.

Análisis del estilo visual

Si bien la imagen de Die Hard —a cargo del holandés Jan de Bont, ASC— se caracterizaba por los elegantes movimientos de cámara de McTiernan y por las luces integradas y frecuentísimos destellos a lo largo de todo el metraje, que pretendían buscar una estética más realista, la secuela se caracteriza por la utilización incesante de humo, bajos niveles de iluminación y muchas fuentes fuera de pantalla.

También, allí donde McTiernan optaba por la fluidez de cámara y focales tendentes al angular, Harlin utiliza planos más cerrados y muchos más cortes de montaje para plasmar el guion en imágenes.

Además del humo, Wood posiblemente utilizó algún filtro de bajo contraste o similar a lo largo de casi todo el metraje. No solo trabaja con bajos niveles de luz y, con bastante frecuencia, grandes aperturas de diafragma —por ejemplo, en el material de la torre de control—, sino que también permite que los rostros de los actores queden subexpuestos.

Para extender la latitud de la emulsión en las sombras, debió de recurrir al humo y al filtraje. El humo crea haces de luz en torno a las fuentes y reduce el contraste general de la imagen, de ahí que sorprenda que, tratándose de un producto de estas características, el aspecto global luzca un poco apagado.

Sin embargo, en un filme que —con la excepción de la escena de apertura— transcurre íntegramente en interiores o exteriores nocturnos, Wood mantiene una coherencia muy buena y, sobre todo, la atmósfera apropiada y la credibilidad necesaria en relación con la tormenta que se supone que envuelve al aeropuerto.

Sus exteriores nocturnos pecan a veces de un exceso de luz, aunque afortunadamente están realizados con grandes y lejanas fuentes que producen una única sombra, lo que hace que su aspecto sea más llevadero.

Conclusión final

La fotografía de Die Hard 2 resulta curiosa, puesto que ofrece un nivel de estilización superior al de su antecesora, aunque sin llegar a los extremos del esteticismo puro, a pesar de coquetear con esta tendencia en algunos instantes.

El aspecto global, oscuro, subexpuesto, dominado por fuertes tonalidades —rojas en las cabinas de los aviones o la torre de control, y de un fuerte anaranjado en las zonas de pasaje de las aeronaves—, o la recreación de la nieve en los exteriores nocturnos contribuyen a que, al menos de las cuatro primeras entregas de la serie, posiblemente el título de Wood sea el más interesante en el terreno lumínico, dentro de una saga que nunca ha destacado especialmente en este aspecto.

Lo peor del conjunto, sin ningún género de duda, son los efectos visuales a cargo de Industrial Light & Magic, tan obvios y poco logrados como otros trabajos que hicieron por aquellos tiempos, como Indiana Jones and the Last Crusade.

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2012. Revisada en 2026.

Este artículo forma parte del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica, que reúne reseñas, pruebas técnicas y artículos de Ignacio Aguilar AEC.

Estos textos no son resúmenes argumentales ni críticas generalistas, sino análisis centrados en la fotografía cinematográfica escritos desde la perspectiva de un director de fotografía en activo.

Sobre el autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre cinematografía, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, grandes formatos, pruebas de objetivos y flujos fotoquímicos.

Es miembro de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y de la Academia de Cine, Sony I.C.E. Certified Expert y embajador de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light.

Conoce su biografía y trayectoria profesional y consulta una selección de sus trabajos como director de fotografía.



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