Mission: Impossible III (Misión Imposible III, 2006) – Fotografía de Dan Mindel
Título en España: Misión Imposible III
Año de Producción: 2006
Director: J.J. Abrams
Director de Fotografía: Dan Mindel, ASC, BSC
Ópticas: Panavision C-Series, Primo & Angenieux Optimo
Emulsión: Kodak 5212 (100T) & 5218 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: los “plates” de Shanghai fueron rodados en HD (Sony F950) y los de los molinos de viento, en Super 35 por David Nowell, ASC. 2K Digital Intermediate.
Copia vista: 35mm & HDTV
Dan Mindel lleva la saga hacia una imagen intensamente saturada, contrastada y tecnológica, heredera de la factoría Scott y construida sobre el anamórfico, el color y los destellos.
La película
Entrega clave en la serie de películas producidas y protagonizadas por Tom Cruise. Después del éxito comercial de la segunda entrega, que sin embargo resultó ser infinitamente inferior a la primera, la saga rehusó seguir el camino de la película anterior y se dirigió hacia uno mucho más personal.
Cuando Ethan Hunt y su equipo consiguen dar caza a un peligroso traficante de armas —Philip Seymour Hoffman—, este, que cuenta con ayuda para escapar dentro de los servicios secretos, jura acabar con la vida de la nueva esposa de Hunt —Michelle Monaghan—.
Con guion de Alex Kurtzman, Roberto Orci y el debutante en cine J.J. Abrams, la saga se centra en escenas de alta espectacularidad y estruendo. Sin ser realista, al menos abandona la absoluta fantasía y las acrobacias de la anterior película de John Woo.
Hoffman tiene pocos minutos en pantalla pero una gran presencia, como siempre. Además de Ving Rhames, Cruise fue acompañado en esta ocasión por Jonathan Rhys-Meyers, Billy Crudup, Laurence Fishburne y Keri Russell, y por vez primera por Simon Pegg, todo un acierto desarrollado sobre todo en los tres títulos siguientes.

El director de fotografía
Para su debut en la gran pantalla, J.J. Abrams contó con el director de fotografía sudafricano Dan Mindel, ASC, BSC, en aquel momento conocido sobre todo por su asociación con Tony Scott —algo que compartía con Jeffrey Kimball, quien se encargó de la anterior entrega— en filmes como Enemy of the State (1998), Spy Game (2001) o Domino (2005), que le capacitaban sobradamente para el presente título.
Con posterioridad, la carrera de Mindel, especializado totalmente en películas de acción de alto presupuesto, ha ofrecido títulos como Star Trek (2009), Star Trek Into Darkness (2013), Star Wars: Episode VII – The Force Awakens (2015) y Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker (2019), todas ellas junto a J.J. Abrams.
También destacan películas como John Carter (2012), el debut de Andrew Stanton en la acción real, o Savages (2012), junto a Oliver Stone. Mindel es un firme defensor del celuloide y del formato anamórfico.

Análisis del estilo visual
Aunque la película denota un esfuerzo por resultar notablemente más convincente que su antecesora, lo cierto es que a nivel estético esta tercera entrega se parece mucho más a la segunda que a la primera. Es absolutamente lógico, ya que tanto Kimball como Mindel son directores de fotografía de la factoría Scott: Mindel fue ayudante de cámara y director de fotografía de segunda unidad en algunos títulos de Ridley Scott, e incluso terminó alguno de ellos rodando escenas adicionales como primera unidad.
En cierto modo, el filme sigue también la estela del trabajo de Michael Bay, pues Mindel busca imágenes llamativas en todo momento y emplea la misma paleta fuertemente contrastada y saturada del director de Transformers (2007).
Este estilo de rodaje en formato anamórfico busca los flares y emplea filtros y gelatinas de color en los aparatos de luz para conseguir tonos diferentes y fuertes en pantalla, mezclas de azules y amarillos, etc. Es un poco intercambiable entre operadores como Mindel, Paul Cameron, Dariusz Wolski o Larry Fong —con quien también trabaja Abrams— y otros más cercanos a Bay, como Amir Mokri, John Schwartzman, Mitchell Amundsen o Ben Seresin.
Es, por lo tanto, un estilo MTV, pero vistoso, e incluso muchos años después de su estreno continúa estando plenamente vigente.

Mission: Impossible III es un filme con un aspecto muy vivo. El contraste es muy elevado en todo momento y, como indicábamos, si por algo están identificadas sus imágenes es por el uso del color que hace Mindel en cada una de las secuencias.
Verdes, amarillos, rojos y azules aparecen en muchísimos de sus interiores, sin que curiosamente tengan cabida a lo largo de la proyección colores más neutros o tonos más apagados. Aquí lo que prima es que las imágenes de cada secuencia sean muy llamativas e intensas, motivo por el cual Mindel tampoco rechaza utilizar humo en los interiores.
Es curioso este salto por parte del operador, ya que cuando rodaba para Tony Scott parecía más reacio a un uso tan amplio del color en comparación con Kimball, Ward Russell o incluso Paul Cameron. Aunque la experiencia de Domino, rodada con película positiva en color y proceso cruzado, quizá le llevó a buscar nuevas vías o a sentirse cómodo en ellas.
Por lo demás, a pesar de lo complicado de este tipo de producciones, Mindel parece sentirse muy cómodo con su logística, algo que no es de extrañar viniendo de la escuela de la que procedía, rodando siempre con multicámaras y a las órdenes de directores muy exigentes.
Para ampliar: Guía de ópticas de cine (IV): el formato anamórfico permite contextualizar los flares, las Panavision C-Series, las Primo y los zooms empleados en la película.

Conclusión final
La puesta en escena de J.J. Abrams no posee una planificación tan brillante o minuciosa como la de Brian De Palma, aunque también es justo decir que solo Brad Bird ha logrado rivalizar con él en esta serie. Abrams es mucho más caótico y rueda con múltiples cámaras, un poco más a lo Michael Bay, pero por suerte sin que sus montajes sean como los del director de Pearl Harbor (2001) y sin recurrir a la cámara lenta o a tantas grúas y subrayados de imagen como Bay.
No es un filme que sobresalga en este apartado, aunque la acción se sigue bien normalmente. En cualquier caso, destaca más la labor de Mindel en la luz que un trabajo de cámara que, sin estar mal en absoluto, resulta más convencional.
En películas posteriores como Super 8 (2011), aunque sea por su interés en imitar algo más la puesta en escena de Steven Spielberg, Abrams ha firmado trabajos de dirección más interesantes. Aquí su pasado televisivo aún le lleva a emplear demasiadas multicámaras, zooms, etc., que, por mucho que supongan un claro avance sobre Woo, tampoco están a la altura de lo mejor de la serie.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.