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Rain Man (1988): fotografía de John Seale
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Cartel o imagen principal de Rain Man (1988)

Rain Man (Rain Man, el hombre de la lluvia, 1988) – Fotografía de John Seale

«Rain Man»
Título en España: Rain Man, el hombre de la lluvia
Año de Producción: 1988
Director: Barry Levinson
Director de Fotografía: John Seale, ACS, ASC
Ópticas: Panavision Primo
Emulsión: Kodak 5295 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), BAFTA (nom)

John Seale combina zooms, emulsión de alta sensibilidad y una iluminación sencilla y naturalista para acompañar el viaje de los dos hermanos sin imponer una firma visual ostentosa.

La película

La gran triunfadora de la edición de los premios Oscar correspondiente a 1988 fue este drama protagonizado por Tom Cruise y Dustin Hoffman, que se alzó con las estatuillas a mejor película, mejor director, mejor guion original y mejor actor para Hoffman.

«Rain Man» (1988) muestra a Cruise como un empresario que vive en Los Ángeles y que, en compañía de su novia, interpretada por Valeria Golino, debe viajar a Cincinnati tras el fallecimiento de su padre, con el que no mantenía relación alguna desde hacía muchos años. Una vez allí descubre que su fortuna no ha ido a parar a él como hijo único, sino que tiene un hermano mayor, interpretado por Hoffman, que vive en una institución médica y al que su padre nombró heredero.

A fin de intentar hacerse con la mitad del dinero, Cruise decide sacar a Hoffman del centro médico y llevarlo a Los Ángeles. Con la perspectiva que ofrecen las décadas transcurridas desde entonces, quizá sea fácil aseverar que aquellos premios fueron exagerados, si bien «Rain Man» (1988) fue uno de los primeros filmes en abordar en la gran pantalla un tema como el autismo e inició además la larga serie de actuaciones premiadas en Hollywood en las que los actores interpretaban a personajes con serias discapacidades mentales o físicas.

Tom Cruise y Dustin Hoffman en Rain Man (1988)

El director de fotografía

El director de fotografía fue el australiano John Seale, ACS, ASC, quien había sido operador de cámara de Russell Boyd en «Gallipoli» (1981) y director de fotografía de segunda unidad en «The Year of Living Dangerously» (1982).

Con el director de aquellas películas, su compatriota Peter Weir, Seale consiguió su primera nominación al Oscar por «Witness» (1985). Ello le abrió de lleno las puertas de Hollywood, con nuevas colaboraciones con el propio Weir en «The Mosquito Coast» (1986) y «Dead Poets Society» (1989), o títulos como el presente, por el que fue nominado por segunda vez, y «Gorillas in the Mist» (1988).

En los años noventa encadenó trabajos con George Miller en «Lorenzo’s Oil» (1992), Sydney Pollack en «The Firm» (1993), Ron Howard en «The Paper» (1994) o John Boorman en «Beyond Rangoon» (1995), justo antes de rodar «The English Patient» (1996) con Anthony Minghella, que se convirtió en un éxito sorpresa y con la que Seale consiguió su único Oscar.

Iluminación naturalista de John Seale en Rain Man

Posteriormente, con Minghella rodó «The Talented Mr. Ripley» (1999) y «Cold Mountain» (2003), por la que volvió a ser nominado. Tras especializarse en la parte final de su carrera en películas complicadas como «The Perfect Storm» (2000) o «Poseidon» (2006), ambas a las órdenes de Wolfgang Petersen, en 2015 firmó «Mad Max: Fury Road», que después de muchos elogios le proporcionó otra nominación. Más tarde regresó para fotografiar «Three Thousand Years of Longing» (2022), de nuevo con George Miller.

Análisis del estilo visual

La imagen de «Rain Man» (1988) es bastante típica del final de los años ochenta, época a la que pertenece la película, pero también del estilo habitual de John Seale. Su filosofía de trabajo, en cierto modo, es muy loable: rueda casi todo el material que puede a través de lentes zoom, a fin de emplear menos tiempo en los cambios de focal durante el rodaje y poder ajustar el encuadre rápidamente cuando es necesario.

Además, puesto que los zoom normalmente suelen ser menos luminosos que las ópticas fijas, Seale optó durante más de dos décadas por utilizar exclusivamente emulsiones de alta sensibilidad para rodar íntegramente sus películas. Llegó a fotografiar, por ejemplo, los exteriores desérticos de «The English Patient» (1996) en 500 ASA, con muchos filtros de densidad neutra en cámara. Lo hacía tanto por la simplificación que ello supone como para igualar las texturas de todos sus largometrajes.

Sobre todo, empleaba un estilo sencillo y naturalista, en el que ninguno de sus montajes de iluminación era demasiado complicado, también con el fin de conseguir que el rodaje avanzase lo más rápido posible o que el director y los actores tuvieran más tiempo para realizar su trabajo.

Emulsiones de alta sensibilidad

El aumento de sensibilidad de las emulsiones y su efecto sobre el grano, la exposición y la textura se desarrolla en El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano.

Luz suave y fuentes integradas en Rain Man

Por ello no es extraño que la práctica mayoría del metraje de «Rain Man» (1988) participe de este tipo de imagen natural, en la que la luz nunca intenta llamar la atención por sí misma. Seale utiliza en los interiores las fuentes de luz naturales de cada localización, bien sean las ventanas en las escenas diurnas o las lámparas y luces integradas en los nocturnos.

Para evitar que el contraste sea excesivo, utiliza también una omnipresente luz de relleno muy suave y tamizada, que reduce notablemente las diferencias entre las altas luces y las zonas de sombra. Ello hace que el aspecto sea algo plano en ocasiones, por esa carencia de contraste y porque el color tampoco es excesivamente vivo bajo ninguna circunstancia.

Seale se salta su regla de rodar todo con zooms en Las Vegas, seguramente para poder abrir algo más el diafragma de sus lentes —T1.9 con los Panavision Primo— y captar tanto la luz ambiente de las calles como, sobre todo, los neones y luces del interior de los casinos. En celuloide no era posible registrarlos tal y como son en la realidad si no era mediante lentes ultraluminosas; de ahí que películas como «Casino» (1995) o «Hard Eight» (1996), también conocida como «Sydney», fueran rodadas en esférico unos años después.

Filtros degradados y tonos cálidos en los exteriores de Rain Man

Curiosamente, es en los exteriores donde más se separa Seale de su filosofía, ya que sucumbe parcialmente a las modas de la época y utiliza de forma profusa filtros de corrección de color y múltiples degradados neutros, tanto para controlar las exposiciones de sus cielos como para introducir suaves matices anaranjados —tipo Coral o algún Tobacco suave— en los paisajes norteamericanos por los que viajan los personajes.

Los resultados, aunque muestran mucho oficio, tampoco son nada inspirados, ya que responden mejor al patrón de sencillez de su autor —más cercano en esta época a un John Alcott o Robby Müller por su filosofía minimalista— que al de un operador con fuerte personalidad dispuesto a impregnar de su estilo la película, algo que Seale nunca fue.

Aun así, el filme gustó tanto que Seale fue candidato tanto para la Academia de Hollywood como para sus futuros compañeros de la American Society of Cinematographers, a la que aún no pertenecía. En aquel año se impusieron, respectivamente, Peter Biziou por «Mississippi Burning» (1988) y Conrad Hall por «Tequila Sunrise» (1988). Curiosamente, fue su trabajo en «Gorillas in the Mist» (1988) el que obtuvo la candidatura al BAFTA.

Conclusión final

La fotografía de «Rain Man» (1988) sintetiza con claridad el método de John Seale: rapidez, emulsiones sensibles, predominio de los zooms y una luz naturalista que concede prioridad a los actores y a la puesta en escena. Su discreción visual es coherente con la película, aunque la abundancia de relleno y determinados filtros de época produzcan por momentos una imagen plana y poco personal.

Vista en Blu-ray

ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía y autor del archivo ON FILM & DIGITAL de análisis de fotografía cinematográfica. Pueden consultarse su biografía y trayectoria profesional y sus trabajos como director de fotografía. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.