Título en España: Conexión Tequila
Año de Producción: 1988
Director: Robert Towne
Director de Fotografía: Conrad L. Hall, ASC
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Otros: fotografía de segunda unidad de John Toll, ASC
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers
Vista en Blu-ray
Conrad L. Hall transforma una producción comercial de escaso interés en un espectáculo elegante y atmosférico mediante difusión, fuentes integradas, teleobjetivos y poderosos contraluces nocturnos.
La película
Una de las escasas incursiones del afamado guionista Robert Towne en la dirección cinematográfica, con libreto también escrito por él mismo, que tiene como protagonistas a un antiguo traficante de drogas —Mel Gibson—, un policía amigo suyo desde la infancia —Kurt Russell— y una mujer, dueña de un restaurante de Los Ángeles, que se involucra con ambos —Michelle Pfeiffer— en el momento en que un traficante mexicano —Raúl Julia— solicita ayuda a su antiguo socio para introducir un cargamento de droga en Estados Unidos.
Los resultados de este film eminentemente comercial son más bien pobres, pues ni la parte policíaca de la historia ni mucho menos la relativa al conflicto amoroso generan el suficiente interés, de modo que solo la parte visual resulta exitosa dentro de un conjunto olvidable.

El director de fotografía
El director de fotografía original de la película fue el alemán Jost Vacano [BVK], famoso por dos colaboraciones junto a su compatriota Wolfgang Petersen —«Das Boot» (1981) y «The NeverEnding Story» (1984)—, por la primera de las cuales obtuvo una nominación al Oscar. También es conocido por su asociación con Paul Verhoeven, quien durante muchos años lo alternó en la labor de fotografía con Jan de Bont, en títulos como «RoboCop» (1987), «Showgirls» (1995), «Starship Troopers» (1997) y «Hollow Man» (2000).
Sin embargo, parece ser que el estilo realista de Vacano no convenció en absoluto ni al productor, ni al afamado diseñador de producción Richard Sylbert, ni al realizador, que a los diez días de rodaje lo despidieron y lo sustituyeron por Conrad L. Hall [ASC].
Hall era el famoso operador de «The Professionals» (Richard Brooks, 1966), «In Cold Blood» (Richard Brooks, 1967), «Butch Cassidy and the Sundance Kid» (George Roy Hill, 1969) —su primer Oscar—, «Fat City» (John Huston, 1972) o «The Day of the Locust» (John Schlesinger, 1975).
A mediados de los setenta y durante diez años, Hall estuvo apartado voluntariamente del cine, por lo que «Tequila Sunrise» supuso el primer éxito rotundo de su segunda etapa, que se coronaría años después con dos premios Oscar adicionales, ambos a las órdenes de Sam Mendes: «American Beauty» (1999) y «Road to Perdition» (2002).

Análisis visual
A la vista del estilo y los resultados obtenidos por Conrad Hall, resulta evidente por qué despidieron a Vacano. El film nunca consigue arrancar ni despegar, pero lo cierto es que Hall logra una estética muy comercial y muy bella, con la dificultad añadida de que, excepto algún decorado creado por Richard Sylbert para la ocasión, las localizaciones de rodaje se encuentran en una ciudad visualmente tan anodina como Los Ángeles.
Partiendo de una estética naturalista, Hall emplea un estilo muy embellecido, que favorece notablemente a Gibson, Russell y Pfeiffer, y obtiene un partido enorme de los escenarios. El restaurante diseñado por Sylbert está iluminado mediante múltiples fuentes de luz integradas en las mesas y algo de luz cenital que hace las funciones de relleno, mientras que los interiores diurnos utilizan las ventanas como fuente de luz justificada, creando un buen contraste en las estancias.
Además, con el fin de embellecer aún más las imágenes, Hall emplea algo de difusión en cámara —seguramente una media muy fina detrás del objetivo— que hace que se formen halos en torno a las altas luces y se produzcan algunos destellos.

Otras escenas que, en manos de un operador cualquiera, no hubieran tenido interés, Hall las lleva a su terreno, como la conversación en la playa entre Gibson y Russell al atardecer, rodada con teleobjetivos y un enorme sol tras ellos.
Pero es especialmente interesante lo que hace en las múltiples escenas nocturnas del film, varias de ellas junto al mar o en puertos. Están resueltas a través de enormes unidades HMI situadas muy lejos y generalmente a contraluz, empleando muchísimo humo en los fondos y consiguiendo un aspecto que no es ni mucho menos real, pero al menos sí atmosférico y con mucho interés visual.

Conclusión final
No es «Tequila Sunrise» precisamente una gran película, pero en manos de Hall sí se convierte en una obra muy vistosa, elegante e iluminada con un gusto exquisito, lo que la eleva notablemente si se considera la pobreza del guion y la dirección de Robert Towne.
Como prueba del respeto de sus compañeros de profesión, Hall obtuvo el premio de la American Society of Cinematographers, así como una nominación al Oscar, galardones en los que acostumbró a figurar como finalista o ganador hasta el fin de su vida.
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.