The Elephant Man (El Hombre Elefante, 1980) – Fotografía de Freddie Francis
Título en España: El Hombre Elefante
Año de Producción: 1980
Director: David Lynch
Director de Fotografía: Freddie Francis, BSC
Ópticas: C-Series, Panafocal y Super Panazoom Cooke
Emulsión: Kodak 5231 Plus-X (64T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Premios: British Society of Cinematographers (ganadora); BAFTA (candidata)
Vista en Blu-ray
Freddie Francis regresó a la dirección de fotografía con un blanco y negro soberbio: clásico, expresionista y perfectamente integrado en el Londres industrial de David Lynch.
La película
Admirable adaptación de la vida de John Merrick, interpretado por John Hurt, un hombre que vivió en Londres a finales del siglo XIX y cuyas malformaciones congénitas lo llevaron a ser exhibido en el circo con el apelativo que da título al film. El relato toma como referencia las memorias de Sir Frederick Treves, encarnado por Anthony Hopkins, el médico que se hizo cargo de Merrick para estudiar su caso y atenderlo.
“The Elephant Man” supuso la primera incursión del cineasta norteamericano David Lynch en el cine de estudio, gracias al apadrinamiento del actor, director y productor Mel Brooks. Su compañía produjo el film y otorgó a Lynch una amplia libertad creativa: pudo colaborar en el guion, disponer del montaje final e incluso participar en el diseño de sonido, todo ello porque a Brooks le había gustado mucho “Eraserhead” (1977).
El nombre de Brooks no aparece en los créditos para evitar que el público confundiera la obra con una de sus habituales comedias. Además, rodeó a Lynch de un equipo británico de primerísima categoría, no solo delante de la cámara, con Hopkins, Hurt, John Gielgud, Wendy Hiller, Anne Bancroft y Freddie Jones, sino también detrás de ella.
Destacan la maravillosa recreación del Londres victoriano de Stuart Craig, de “Superman” (1978) y “Greystoke” (1984); el montaje de Anne V. Coates, de “Lawrence of Arabia” (1962); y el vestuario de Patricia Norris, de “Days of Heaven” (1978). Todo ello proporciona a la película estupendos valores de producción y un enorme oficio alrededor de un director que debutaba en el cine comercial.

El director de fotografía
El director de fotografía escogido no pudo ser más acertado: el también británico Freddie Francis, BSC. Francis, ganador de un Oscar por la película de Jack Cardiff “Sons and Lovers” (1960) y también conocido por su soberbia fotografía en blanco y negro y formato panorámico anamórfico para “The Innocents” (1961), llevaba apartado del oficio desde 1964.
Entonces se había pasado a la dirección y había rodado un buen número de películas británicas de terror para compañías como Hammer o Amicus, entre ellas “Dr. Terror’s House of Horrors” (1965). Aunque nunca alcanzó como director los éxitos que sí obtuvo como director de fotografía, Francis afirmaba que el oficio de realizador estaba mejor remunerado y le permitía dar rienda suelta a su creatividad, aunque fuera en películas con un empaque global muy inferior al de las obras en las que había participado como operador.
Parece ser que la elección final recayó en Lynch, quien debía apostar entre el clasicismo de Christopher Challis, de “Chitty Chitty Bang Bang” (1968) y “The Deep” (1977), o recuperar a Francis, un hombre más intrépido para el oficio. Se decantó por la segunda opción con la idea de arriesgar para ganar.

Análisis del estilo visual
El estilo con el que Francis dotó a “The Elephant Man”, de todas formas, no puede ser más clásico. Son muy frecuentes las secuencias en las que la acción está captada mediante grandes angulares, con tres, cuatro o cinco personajes en una misma toma y todos ellos cuidadosamente posicionados a lo largo del encuadre.
Ni él ni Lynch renuncian a una cámara más móvil y nerviosa cuando la acción lo requiere, como durante la famosa escena de la estación de tren. Pero es sobre todo el soberbio dominio del blanco y negro de Francis y su capacidad para dotarlo de atmósfera lo que hace que el suyo sea un trabajo sobresaliente.
Para ampliar
La Guía de Ópticas de Cine (V): juegos de lentes anamórficas explica la evolución y el carácter de series como las Panavision C-Series, empleadas por Freddie Francis en “The Elephant Man”.

Casi siempre emplea una iluminación de alto contraste, muchas veces a través de las ventanas de los decorados, pero también luces muy duras sobre los personajes, alejadas de cualquier atisbo de naturalismo. Logra así imágenes con negros muy profundos y fuertes claroscuros, más misteriosas e inquietantes para el espectador.
La primera visita de Treves al lugar en el que mantienen confinado a Merrick posee una atmósfera más propia del cine de terror, del que Francis procedía como realizador, que de una película de época. El aspecto produce una inmersión total en la trama y permite que el inmejorable trabajo de escenografía luzca en todo su esplendor.
Francis lo obtiene mediante multitud de técnicas que entonces ya resultaban anticuadas: luces duras, utilizadas incluso para simular las lámparas de gas; niveles elevados y diafragmas en torno a T5.6; luces puntuales sobre determinadas partes del decorado para aportar profundidad o contraste; e incluso, sorprendentemente, luz dura y sin difuminar como relleno en interiores. En un retrato de época como este, sin embargo, encajan como anillo al dedo.
A diferencia de “Eraserhead”, rodada por Lynch también en blanco y negro durante fines de semana a lo largo de varios años, aquí el aspecto es mucho más pulido y elaborado. Aun así, Lynch y Francis mantienen la atmósfera del debut del director e incluso elaboran varias secuencias de corte surrealista, como las relacionadas con la madre del protagonista, u otras muy bien resueltas en montaje por Anne V. Coates, como la visita de John Merrick al teatro.

Conclusión final
Se trata, por consiguiente, de un trabajo maravilloso y de una vuelta triunfal de Francis a su antiguo oficio. Afortunadamente, continuó trabajando y llegó a rodar dos películas más con Lynch, “Dune” (1984) y “The Straight Story” (1999); una con Martin Scorsese, “Cape Fear” (1991); e incluso obtuvo otro Oscar por la película de Edward Zwick “Glory” (1989).
Inexplicablemente, tratándose de uno de los mejores trabajos de 1980, “The Elephant Man” quedó fuera del quinteto finalista al Oscar a la mejor fotografía. A pesar de la enorme competencia de aquel año, no deja de ser una infamia, puesto que el trabajo de Francis superaba claramente a todos o casi todos los nominados. Por suerte, sí obtuvo el premio de la British Society of Cinematographers y fue candidato al BAFTA, compensando un poco una injusticia que aún hoy continúa siendo difícil de explicar.
© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.