«The Servant»
Título en España: El Sirviente
Año de Producción: 1963
Director: Joseph Losey
Director de Fotografía: Douglas Slocombe, BSC
Ópticas: Cooke Speed Panchro, Angenieux 25-250mm T3.9
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
Premios: BAFTA a la mejor fotografía británica, British Society of Cinematographers
Douglas Slocombe convierte los decorados, los espejos, la profundidad de campo y una iluminación clásica de fuerte contraste en elementos esenciales de la lucha de poder de «The Servant».
La película
Brillante adaptación de una novela de Robin Maugham, con la que Joseph Losey, cineasta norteamericano exiliado en Inglaterra, inició su trilogía de películas escritas por Harold Pinter.
La historia está centrada en Tony, un hombre de clase alta —James Fox— que se muda a una nueva y lujosa vivienda en Londres. Para hacer su vida más cómoda y acorde con su estatus social, contrata a un mayordomo —Dirk Bogarde— para servirle.
Pero, a pesar de las advertencias de su prometida —Wendy Craig—, que parece intuir algo oscuro en el sirviente, Tony hace caso omiso e incluso permite que la hermana de este —Sarah Miles— se instale a vivir con ellos de manera temporal.
Gracias al fenomenal texto de Pinter —que sitúa a los cuatro personajes principales en constante conflicto— y a las excelentes interpretaciones del cuarteto protagonista, «The Servant» es una gran película y muy atrevida para su época, por su sátira de los estamentos sociales británicos e incluso por su contenido sexual. Está considerada una de las mejores obras de Losey y contiene uno de los papeles más recordados de Bogarde.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el británico Douglas Slocombe, el operador clásico que es más conocido para el gran público por sus cuatro colaboraciones con Steven Spielberg hacia el final de su carrera: la fotografía adicional —la secuencia de la India— de «Close Encounters of the Third Kind» (1977), así como la trilogía original de Indiana Jones.
Esta última comprende «Raiders of the Lost Ark» (1981), «Indiana Jones and the Temple of Doom» (1984) e «Indiana Jones and the Last Crusade» (1989), a las que impregnó de su estilo habitual, forjado en el blanco y negro, de un modo que resultó inconfundible en la década de los ochenta.
Antes de su relación con Spielberg, Slocombe —nacido en 1913— era un prestigioso operador de la industria británica, con una carrera como director de fotografía que se remontaba a los años cuarenta. Empezó a destacar especialmente y a aparecer en las listas de nominados y premiados a raíz de esta película, la primera de las dos que hizo con Losey. Por «The Servant» obtuvo tanto el BAFTA a la mejor fotografía británica en blanco y negro como el premio de la British Society of Cinematographers.
Después destacó junto a John Guillermin en dos filmes bélicos, «Guns at Batasi» (1964) y «The Blue Max» (1966), y con Roman Polanski en «The Fearless Vampire Killers» (1967).
Su etapa de esplendor incluye títulos como «The Lion in Winter» (1968) o «Travels with My Aunt» (1972), por la que recibió su primera nominación al Óscar. En los años setenta trabajó también con Norman Jewison en «Jesus Christ Superstar» (1973) y «Rollerball» (1975), además de con Fred Zinnemann en «Julia» (1977), su tercera nominación al Óscar.
En los ochenta, siendo ya muy veterano, además de su colaboración con Spielberg, todavía tuvo tiempo de fotografiar «Never Say Never Again» (1983), la vuelta de Sean Connery al personaje de James Bond.

Análisis del estilo visual
Además de ser un filme bellamente escrito e interpretado, «The Servant» también destaca por el brillante modo en que está rodado. Usando principalmente decorados de estudio —con diseño de producción de Richard MacDonald—, Losey, Slocombe y Chic Waterson, operador habitual de cámara durante casi toda la carrera del director de fotografía, filman la acción de manera muy precisa.
Emplean movimientos de cámara complejos que siempre destacan por la perfección con que están ejecutados, bien se trate de travellings que incorporan movimientos de cámara, panorámicas o tomas estáticas. Los resultados llevan forzosamente a pensar que un trabajo de planificación previo muy intenso es la base de su éxito, además de un inmenso oficio para ejecutarlo de manera tan brillante.
Es un filme en el que Losey utiliza mucho la profundidad, bien para situar personajes en el fondo del decorado con elementos u otros personajes en primer término, o bien a través de múltiples planos en los que los espejos —produciendo un efecto de ojo de pez— deforman a los personajes o permiten verlos en el mismo encuadre.

El estilo de iluminación de Slocombe muestra todas sus virtudes como director de fotografía, en una época en la que aún empleaba mejor el blanco y negro, como en este caso, que el color. Ello se debe a que lo que aprendió de sus maestros —especialmente Wilkie Cooper— era la luz dura típica de estudio, con el esquema básico de los tres puntos de luz —principal, contraluz y relleno—, a fin de crear mucho contraste y reforzar las separaciones tonales.
A través de ellas, además de por la brillante labor de composición de imagen, Slocombe y Losey consiguen dirigir la mirada del espectador hacia el lugar exacto en el que se encuentra la acción. Es un filme rodado con aperturas de diafragma muy pequeñas —quizá a veces hacia T/8—, en el que gran parte del decorado está casi completamente enfocado.
Esta forma clásica de iluminar conlleva niveles de luz muy altos, incluso para la época, a pesar de que las emulsiones de blanco y negro como la Kodak Double-X 5222 eran mucho más sensibles —200 ASA— que sus equivalentes en color —50 ASA—. También supone que los juegos de luces y sombras están mucho más controlados por el operador.
Donde Slocombe pone luz, la imagen se ve perfectamente; donde no la pone o apenas rellena, el negro es mucho más puro y profundo, ya que se encuentra varios diafragmas por debajo, en una fuerte subexposición.
Sensibilidad, formato y grano
La evolución de las emulsiones cinematográficas, su sensibilidad y la relación entre formato y estructura de grano se explica en El Negativo Cinematográfico (II).

Conclusión final
Los resultados son brillantes porque Slocombe no se limita a recrear ese esquema de tres puntos de luz como si fuera un manual, sino que, hasta cierto punto, justifica la procedencia de la luz principal, bien sea en los ventanales de las escenas diurnas o en las fuentes presentes en el decorado durante las nocturnas.
No se trata de un estilo naturalista, ni mucho menos, sino de un estilo clásico y teatral sensible a la realidad, aunque a veces hagan acto de presencia las convenciones del cine de la época —primeros planos con mucho relleno o difusión en los planos cortos de las actrices—.
Pero precisamente esa teatralidad permite momentos de absoluta brillantez en los que la narrativa o la puesta en escena no solo confían en la luz, sino que la utilizan como base para mostrar lo que está ocurriendo. Así sucede en la genial escena en la que la silueta de Bogarde, arriba de las escaleras, se proyecta sobre una pared y revela a sus empleadores lo que está ocurriendo realmente en su casa.
Por todo ello, se trata de uno de los mejores trabajos de este director de fotografía, que, sin embargo, hasta bien entrados los años setenta, por su clasicismo, aún no había repetido en color los logros que sí había sido capaz de obtener en blanco y negro.
Vista en Blu-ray
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid, miembro activo de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y miembro de la Academia de Cine. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre fotografía cinematográfica, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, gran formato, pruebas de lentes y procesos fotoquímicos.
Es Sony I.C.E. Certified Expert y embajador en España de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light, y ON FILM & DIGITAL reúne sus ensayos, guías técnicas y reseñas bilingües.
Para trabajos profesionales, colaboraciones, clases, talleres o asesoramiento sobre fotografía cinematográfica, pueden consultarse su biografía profesional, una selección de sus trabajos o la página de contacto. Las opiniones expresadas son estrictamente personales.