Título en España: Julia
Año de producción: 1977
Director: Fred Zinnemann
Director de fotografía: Douglas Slocombe, BSC
Ópticas: Cooke Varotal (Panavised)
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y relación de aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Premios: candidata al Óscar y al BAFTA; ganadora del BSC Award
Copia vista: Blu-ray
Douglas Slocombe ofrece en «Julia» uno de sus trabajos más logrados, una fotografía clásica de luz dura, difusión y cuidadosa elección de la luz natural que engrandece la reconstrucción histórica.
La película
«Julia» adapta un capítulo supuestamente autobiográfico de la vida de la escritora judía Lillian Hellman, interpretada por Jane Fonda. Antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial, Hellman habría colaborado con Julia, una amiga de la infancia encarnada por Vanessa Redgrave, para introducir desde París en Berlín dinero destinado a salvar la vida de cientos de judíos y presos políticos del régimen nazi.
En manos del gran cineasta de origen austríaco Fred Zinnemann, ya al final de su carrera, «Julia» se convierte en una película caracterizada por la poderosa interpretación de Jane Fonda y por una excelente reconstrucción de época. Sin embargo, no termina de cuajar por completo debido a la desdibujada relación entre las dos protagonistas, fundamental quizá para comprender los motivos de Hellman.
Jason Robards, en el papel de Dashiell Hammett, pareja de la escritora, Vanessa Redgrave y el guionista Alvin Sargent obtuvieron los tres Óscar de la película, que recibió once candidaturas en total. Hal Holbrook, Maximilian Schell y una jovencísima Meryl Streep, en un brevísimo papel, completan el reparto.

El director de fotografía
Rodada íntegramente en Francia y Gran Bretaña, la película fue fotografiada por el británico de origen francés Douglas Slocombe, BSC. Era una elección lógica: con más de sesenta años de edad, estaba considerado uno de los mejores profesionales británicos, poseía una amplia carrera a sus espaldas y era un especialista en películas de época.
En aquel momento solo había recibido una candidatura al Óscar, por «Travels with My Aunt» (George Cukor, 1972), pero había sido reconocido en muchas más ocasiones por los BAFTA —once candidaturas y tres premios a lo largo de su carrera— y por sus compañeros de la British Society of Cinematographers, que le concedieron cinco galardones.
Slocombe es famoso sobre todo por sus tres colaboraciones con Steven Spielberg, que llegaron al final de su carrera: «Raiders of the Lost Ark» (1981), «Indiana Jones and the Temple of Doom» (1984) e «Indiana Jones and the Last Crusade» (1989).

A todas ellas trasladó su estilo clásico y de la vieja escuela, motivo por el que fue un director de fotografía que siempre destacó especialmente en películas de ambientación histórica.
Análisis del estilo visual
La imagen de «Julia» es muy típica de la filmografía de Slocombe. A pesar de renunciar al formato panorámico anamórfico —no parece que Zinnemann fuera un realizador al que le gustase—, continúa empleando intensidades muy elevadas, de al menos T4 y quizá superiores, siempre a 100 ASA.
Su estilo procede de lo aprendido de sus maestros en los estudios británicos durante los años treinta y cuarenta, antes de la llegada del color a Gran Bretaña. La imagen parte así de una concepción absolutamente clásica y de la teoría de los tres puntos de luz dura —principal, contraluz y relleno—, modificada escena a escena para adaptarse a las necesidades de cada situación.
Slocombe acoge también, de forma leve, algunas tendencias del momento. Introduce difusión para restar nitidez y crear halos y destellos. Aunque su luz es muy contrastada y las aperturas cerradas favorecen el rendimiento óptico y la nitidez, el aspecto global es suave, fruto de emplear una media, seguramente colocada detrás del objetivo.

Se trata, sin ningún género de dudas, de uno de los trabajos más logrados de Slocombe y contiene un gran número de imágenes excepcionales: el plano de apertura y cierre en el lago; las escenas que simulan Nueva Inglaterra con Robards y Fonda; y los exteriores parisinos a contraluz o aquellos que recorren Fonda y Redgrave en Oxford.
También destacan las escenas nocturnas rodadas en la hora mágica, en las que luces artificiales imitan sobre los rostros el efecto de la llama de una hoguera. La elección de la luz natural y del instante preciso del día en el que posee mayor calidad no es casual, y permite obtener imágenes que elevan notablemente el conjunto.
Otro punto fuerte, muy ligado a la tradición fotográfica de Slocombe, es la cuidadosa forma de retratar a Jane Fonda. Generalmente coloca una luz frontal sobre sus ojos y aumenta la densidad de la difusión cada vez que aparece uno de sus primeros planos. Son técnicas hoy en desuso y de aspecto anticuado, pero resulta interesante ver una película en la que están bien integradas.
Para ampliar
La Guía de Ópticas de Cine (II) amplía el uso de zooms como los Cooke Varotal, su adaptación a cámaras Panavision y sus diferencias respecto a las focales fijas.

La puesta en escena no escatima en mostrar los grandes recursos de la producción. Las secuencias ambientadas en Viena, aunque rodadas en París, reúnen multitud de extras, y destacan las hermosas tomas en las estaciones y de los propios trenes en movimiento.
La sección que mejor le funciona a Zinnemann es la que transcurre dentro del tren y en la frontera con Alemania, donde los espacios reducidos favorecen el suspense. Su puesta en escena clásica queda algo contaminada por la tendencia de la época a utilizar el zoom, a veces en sustitución de los travellings o combinado con ellos, aunque los recorridos no son tan amplios ni forzados como para resultar molestos.
El zoom y la excesiva difusión de algunos primeros planos son quizá los elementos menos interesantes, pero el conjunto funciona muy bien como una película ya deliberadamente clásica en el momento de su estreno. Slocombe obtuvo su segunda candidatura al Óscar y perdió ante «Close Encounters of the Third Kind» (Steven Spielberg, 1977), en la que además había realizado fotografía adicional.
Conclusión final
«Julia» es uno de los grandes trabajos de Douglas Slocombe. Su dominio de la luz dura, la difusión, la hora mágica, el retrato de la protagonista y la reconstrucción de época produce imágenes excepcionales y eleva de manera decisiva la calidad de la película.
Aunque algunos zooms y la difusión de ciertos primeros planos han envejecido, el planteamiento mantiene una notable coherencia. Slocombe integra técnicas de la vieja escuela con una sensibilidad suficiente hacia las tendencias de los años setenta.
© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.