Indiana Jones and the Last Crusade (Indiana Jones y la Última Cruzada, 1989) – Fotografía de Douglas Slocombe
Título en España: Indiana Jones y la Última Cruzada
Año de Producción: 1989
Director: Steven Spielberg
Director de Fotografía: Douglas Slocombe, BSC
Ópticas: C-Series de Panavision
Emulsión: Kodak 5247 (125T) & 5295 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: fotografía adicional de Paul Beeson, BSC y Robert Stevens, ASC; segunda unidad de Rexford L. Metz, ASC. Efectos visuales rodados en 35mm 8-perf (VistaVision).
Vista en Blu-ray
Indiana Jones and the Last Crusade cierra la trilogía original con la fotografía clásica, saturada y de gran profundidad de Douglas Slocombe.
La película
Último episodio de la trilogía original de películas del aventurero interpretado por Harrison Ford, que en esta ocasión ha de encontrar el Santo Grial acompañado de su padre, encarnado por Sean Connery. La aventura le lleva a Venecia, Alemania y Oriente, nuevamente enfrentándose a unos nazis por el camino.
Aunque el tono es igual de distendido y ameno que en la película anterior, en esta ocasión el guion resulta algo más elaborado e inteligente, lo cual se hubiera agradecido en numerosos momentos de la segunda entrega. De esta forma, a pesar de contener innumerables secuencias de acción, la película es algo más reposada y no tiene la aparatosidad de aquella.
«Indiana Jones and the Last Crusade» se aproxima así más a los resultados de la primera película, gracias también en parte a la estupenda química entre Ford y Connery. Por edad, el actor era un imposible padre para Indy, pero el modelo en el que George Lucas y Steven Spielberg basaron el personaje era precisamente el James Bond encarnado por el intérprete escocés, por lo que se trataba de una elección casi obligatoria.

El director de fotografía
Como en «Raiders of the Lost Ark» (1981) e «Indiana Jones and the Temple of Doom» (1984), Steven Spielberg contó con el veterano Douglas Slocombe [BSC] como director de fotografía y con Elliot Scott como diseñador de producción, quien ya había sustituido a Norman Reynolds en la anterior entrega.
Slocombe fue un operador de carrera muy larga y estilo clásico, formado en el cine en blanco y negro y en el trabajo de estudio. Entre sus obras más famosas se encuentran «The Blue Max» (1966), «The Fearless Vampire Killers» (1967), «Travels with My Aunt» (1972), «Jesus Christ Superstar» (1973), «The Great Gatsby» (1974), «Rollerball» (1975) y «Julia» (1977).
Su colaboración con Spielberg comenzó durante el rodaje de una secuencia de «Close Encounters of the Third Kind» (1977), después de que el director de «Jaws» (1975) quedara satisfecho con su trabajo. «Indiana Jones and the Last Crusade» fue la última película de Slocombe: tenía 76 años y había comenzado a sufrir los problemas de visión que le harían vivir prácticamente ciego durante sus últimos años.

Análisis del estilo visual
La aventura llevó a los cineastas a localizaciones tan diversas como Utah, Colorado y Nuevo México en los Estados Unidos, además de Inglaterra, Venecia, Jordania y el desierto de Tabernas y Guadix en España. Varias unidades se repartieron el rodaje de la película.
Las escenas iniciales, rodadas y ambientadas en Utah, narran a modo de prólogo una temprana aventura de Indiana Jones cuando era Boy Scout. En ellas, que utilizan los mismos parajes soleados del Arches National Park que cientos de películas del Oeste, destaca la gran saturación de color y el espléndido aspecto fruto de captar cielos muy azules y contraponerlos con las tonalidades terrosas del desierto.
Estos exteriores también destacan porque, al parecer, no fueron rodados por Slocombe, sino por el director de fotografía norteamericano Robert Stevens [ASC]. A continuación, ya con el director de fotografía principal a bordo, aparecen varias escenas interiores diurnas en las que Slocombe trata de justificar la iluminación en las ventanas, aunque realmente utiliza grandes unidades en los interiores para moldear el aspecto de los actores.
Una vez que la producción se mueve a Venecia, destaca poderosamente una secuencia fotografiada íntegramente a contraluz mientras la cámara sigue en plano medio a Harrison Ford, Denholm Elliott y Alison Doody. Slocombe vuelve a mostrar su perfil más clásico al rellenar los rostros de los actores con luz artificial para evitar que queden ensombrecidos.

En las escenas nocturnas que suceden a continuación se mantienen altos niveles lumínicos y unidades de luz directa y sin difuminar sobre los actores, produciendo un aspecto muy saturado, nítido y contrastado, con abundante profundidad de campo. Ello permite unas cuantas escenas de aspecto magnífico: el pasadizo bajo la biblioteca veneciana, el interior del castillo alemán en el que está retenido el padre de Indy o la escena entre este y el mismísimo Führer.
Después, prácticamente todo el filme pasa a escenarios españoles bajo la luz del día, por lo que se vuelve al aspecto de una luz solar muy dura y sombras que han de rellenarse mediante luz artificial.
Por el contrario, la última secuencia transcurre en la cámara del Grial y en ella Slocombe varía radicalmente el aspecto. Aunque continúa con niveles de luz muy intensos y luz dura, coloca delante del objetivo un fuerte filtro difusor. Por ello se reducen notablemente el contraste y la saturación de color, pero sobre todo se ve afectada la nitidez.
Aunque el efecto pretendido es claramente el de otorgar una aureola mágica a la estancia, el metraje supone un salto demasiado brusco con respecto a todo lo anterior, con la única excepción de los primeros planos de Ford y Doody en el túnel veneciano, también difuminados.

La película volvió a contar con fotografía adicional de Paul Beeson [ASC], además de la citada contribución de Robert Stevens [ASC], y con fotografía de segunda unidad de Rexford L. Metz [ASC]. Los efectos visuales de Industrial Light & Magic, rodados en VistaVision, están muy por debajo del nivel habitual de la casa, hasta el punto de constituir, sin lugar a dudas, el punto más flojo de una presentación audiovisual tan elaborada como la presente.
VistaVision y efectos visuales
El funcionamiento del formato horizontal de ocho perforaciones empleado por Industrial Light & Magic se explica en Guía de formatos cinematográficos: VistaVision y grandes formatos.
Conclusión final
En líneas generales se trata de un trabajo notable que en ocasiones logra un aspecto magnífico. Hasta su desenlace, la película posee una imagen muy rica y muy clásica, pero sin renunciar a los avances naturalistas y de justificación de fuentes que ya se exigían casi en los años noventa.
Sin embargo, el fuerte cambio en la textura de la imagen durante la cámara del Grial perjudica seriamente la consistencia del conjunto, menos conseguida que en los dos títulos anteriores, y hace que los momentos finales no encajen bien con el resto del filme.
© Ignacio Aguilar, 2016. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.