The Tenant (El quimérico inquilino, 1976) – Fotografía de Sven Nykvist
Título en España: El quimérico inquilino
Año de producción: 1976
Director: Roman Polanski
Director de fotografía: Sven Nykvist, ASC
Ópticas: Panavision esféricas
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y relación de aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en HDTV
Sven Nykvist emplea angulares, oscuridad y una luz deliberadamente poco favorecedora para acompañar la progresiva descomposición mental de «The Tenant».
La película
Adaptación de una novela de Roland Topor, escrita por Gérard Brach y Roman Polanski, con la que el director franco-polaco volvió a Europa e interpretó el papel principal, el señor Trelkovsky. La temática —un hombre alquila un apartamento en París y el suicidio de la anterior inquilina y sus propios vecinos van perturbándolo poco a poco— enlaza directamente con la de otros dos clásicos anteriores del realizador de «Chinatown» (1974): «Repulsion» (1965) y «Rosemary’s Baby» (1968).
Como en aquellas, Polanski juega muy bien sus bazas como realizador y se mueve a la perfección en la frontera entre el thriller psicológico y el cine de terror, con una magnífica progresión de elementos perturbadores e inquietantes a medida que avanza el relato.
Melvyn Douglas, Shelley Winters e Isabelle Adjani son algunos de los rostros populares que acompañan al director delante de la cámara. Polanski, como actor, también es capaz de sacar adelante un papel verdaderamente comprometido.

El director de fotografía
«The Tenant» —o «Le Locataire», su título francés— fue rodada principalmente en interiores de estudio construidos para la ocasión por el diseñador Pierre Guffroy, colaborador de Bresson, Malle, Godard y Buñuel, entre otros, y habitual de Polanski.
Según cuenta el director de fotografía sueco Sven Nykvist, ASC, en su autobiografía, Polanski lo escogió porque estaba acostumbrado a mostrar el dolor y la soledad de sus personajes a través de sus obras para Ingmar Bergman, su colaborador más habitual y al que se le asocia principalmente.
Nykvist, ganador del Óscar en dos ocasiones por «Cries and Whispers» (1972) y «Fanny and Alexander» (1982), abrió su filmografía a cineastas extranjeros desde comienzos de los años setenta. Ello lo llevó a trabajar con nombres del calibre de Richard Fleischer, John Huston, Louis Malle, Alan J. Pakula, Volker Schlöndorff, Bob Rafelson, Bob Fosse, Andrei Tarkovsky, Philip Kaufman o Woody Allen, para quien filmó varios trabajos en los años ochenta y noventa, durante la etapa en la que este lo alternaba con Carlo Di Palma.
También parece ser que iba a colaborar de nuevo con Roman Polanski en «Hurricane» (1979), película que finalmente hizo solo Nykvist. Tras el escándalo sexual que rodeó al realizador a finales de los setenta, Polanski tuvo que huir a Europa y descartar la millonaria oferta de Dino De Laurentiis para apuntarse a la moda del cine de catástrofes.
Sin embargo, cuando recuperó su carrera con «Tess» (1979), Polanski contó con Geoffrey Unsworth, que acabaría ganando un Óscar póstumo por su trabajo, y nunca volvió a trabajar con Nykvist. Entre las posteriores películas del operador sueco se encuentra «Autumn Sonata» (1978), de Ingmar Bergman.

Análisis visual
«The Tenant», como todas las películas de Polanski, destaca por una puesta en escena con angulares en la que los actores están situados muy cerca de la lente. Esto produce una fuerte distorsión tanto de sus rostros como de los lugares en los que se encuentran y, en este caso, fomenta la sensación de agobio del protagonista, que aparenta todavía más estar encerrado en el pequeño espacio en el que vive.
Nykvist, como otros directores de fotografía que han trabajado con Polanski, asegura que el realizador quería filmar absolutamente todo con un 25mm y se negaba a emplear focales más largas incluso en los primeros planos. Como todo director de fotografía que ha comentado esta historia, parece que nunca consiguió convencer a Polanski para que modificara su aproximación.
Más contexto técnico
La relación entre formato, ángulo de visión, distancia focal y perspectiva se desarrolla en la Guía de Ópticas de Cine (I).
El trabajo de cámara, muy sobrio como de costumbre, puede que utilice focales todavía más angulares para los planos más inquietantes, para los que Polanski reserva una nerviosa cámara al hombro, a veces subjetiva y que, a la postre, es uno de los elementos más logrados de la película.
También se usó un modelo primitivo de la grúa Louma para los planos en el patio de luces del edificio. Su movimiento, fluido pero a veces entrecortado, aporta mucho al estado de descomposición mental del protagonista en los momentos en los que se emplea este recurso.
En este sentido, la película también contiene algunos trucos curiosos, como recurrir a pinturas en sustitución de elementos de atrezzo. Atención al momento en el que Trelkovsky, enfermo, intenta coger una botella de agua con la mano sin levantarse de la cama y Polanski engaña al espectador con la perspectiva. Todos estos recursos están encaminados a describir la fragilidad mental del personaje interpretado por el realizador.

En cuanto a la luz, «The Tenant» tiene una pretensión muy clara de mostrar tanto el apartamento en el que sucede gran parte de la acción como el resto de exteriores parisinos de una forma algo grotesca y degradada. Por ello, Nykvist adopta una aproximación naturalista en la que jamás se pretende que los actores o los lugares aparezcan favorecidos.
Lo mejor de su trabajo es la forma en la que ilumina el apartamento de Trelkovsky por la noche, con una luz muy tenue que entra a través de las ventanas y a menudo es filtrada por las cortinas, con mucha oscuridad y con la penumbra absoluta apoderándose de la mayor parte de los fotogramas.
El resto, incluidos muchos otros interiores, se apoya en sus fuentes integradas como luz principal y utiliza generalmente algo de luz rebotada para incrementar los niveles y reducir el contraste.
Pero, debido al carácter híbrido de su formación —aunque receptivo a las nuevas tendencias, Nykvist se formó en el blanco y negro clásico—, gran parte del metraje muestra una confusión estilística demasiado grande. Aunque tiende a justificar sus fuentes y a utilizar luz rebotada o difusa, en no pocas circunstancias todavía ilumina a los actores mediante luces puntuales de aparatos Fresnel sin difuminar, a veces como luz principal y otras incluso como mero relleno.
Atención a la escena en la que Trelkovsky acude a la comisaría, donde ni siquiera el color está equilibrado. Esto hace que la imagen sea muy irregular —algo que también ocurre aparentemente con las exposiciones, ya que la estructura de grano tampoco es consistente a lo largo de la proyección— y ofrece una apariencia de cierta dejadez.
Ni el estilo de luz se mantiene durante toda la película ni los colores están siempre equilibrados de la misma forma en los exteriores reales.

Conclusión final
Sin embargo, aunque parece que no está hecho a propósito —por lo menos hasta este punto—, el feísmo de la imagen acaba encajando muy bien con la narrativa, los personajes y los lugares que aparecen en ella. Pocos lugares pueden ser más tétricos que el apartamento de Trelkovsky.
No cabe duda de que existía la intención de mostrar un ambiente cada vez más asfixiante y amenazador para el protagonista. Pero tampoco parece probable —y mucho menos en una producción de estas características y con un realizador tan exigente como Polanski— que los problemas de la imagen en pantalla, sobre todo la ausencia de un hilo conductor en el estilo de la luz, estén hechos a propósito para dotar de mayor credibilidad a la escena.
Por ello, es probable que «The Tenant» fuera una producción en la que hubiera que completar un gran número de planos con un calendario muy apretado o bien que Polanski, por encontrarse delante de las cámaras, pusiera un mayor énfasis en los actores que en la técnica en este proyecto. A la vista de los notabilísimos resultados globales, habría sido un gran acierto por su parte.
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.