Under the Silver Lake (Lo que esconde Silver Lake, 2018) – Fotografía de Michael Gioulakis
Título en España: Lo que esconde Silver Lake
Año de Producción: 2018
Director: David Robert Mitchell
Director de Fotografía: Michael Gioulakis, ASC
Formato y Relación de Aspecto: ARRI Alexa, 2.4:1
Vista en DCP
Michael Gioulakis mezcla el noir clásico, la noche digital de Los Ángeles y una cámara inquieta en el laberinto cinéfilo de David Robert Mitchell.
La película
Under the Silver Lake es el tercer largometraje de David Robert Mitchell, quien en 2014 sorprendió gratamente con el segundo, la cinta de terror It Follows. En esta ocasión, Mitchell se muestra mucho más ambicioso con una historia de cine negro contemporáneo ambientada en Los Ángeles.
Andrew Garfield interpreta a Sam, un joven que vive solo en un apartamento y, sin mucho que hacer, se dedica a espiar a sus vecinas. Un día conoce a una de ellas (Riley Keough), que lo invita a su apartamento, pero tanto la chica como todas sus pertenencias desaparecen de la noche a la mañana. Sam se enreda entonces en una complicada investigación en la que van apareciendo toda clase de personajes excéntricos del lado oscuro del espectáculo, la música y Hollywood.
Lo que le ocurre a Mitchell es que, en su ambición, traspasa seriamente la línea de la pretenciosidad y completa una película de dos horas y veinte minutos en la que la historia se contempla con mucha más perplejidad que interés. Abre muchas líneas argumentales, pero cierra muy pocas; escoge además los caminos más extraños y resuelve el conjunto de forma muy poco satisfactoria, aunque sus influencias cinéfilas y las continuas referencias a clásicos hacen que la primera hora de proyección aguante bien el tipo.

El director de fotografía
El director de fotografía vuelve a ser Michael Gioulakis, ASC, quien repite con David Robert Mitchell después de It Follows, su primera colaboración en un largometraje. El debut de Mitchell lo fotografió James Laxton, nominado al Oscar por Moonlight (2016).
A raíz del éxito de It Follows, Gioulakis se hizo rápidamente con un nombre y un hueco en la industria. También se encargó de rodar el magnífico retorno de M. Night Shyamalan con Split (2016), así como su secuela, Glass (2019), que estaba pendiente de estreno cuando se escribió originalmente esta reseña.
Gioulakis comenzó su carrera como eléctrico y después como gaffer. Desde entonces ha consolidado aquel prometedor futuro con Us (2019), Servant (2019–2023), Old (2021) y Knock at the Cabin (2023), entre otros títulos, y fue invitado a ingresar en la American Society of Cinematographers en 2022.

Análisis del estilo visual
Lo primero que destaca de Under the Silver Lake es la forma en que David Robert Mitchell pretende contar su historia con la cámara. Desde los primeros fotogramas, que muestran la acción ralentizada, aparecen planos de seguimiento con Steadicam, múltiples y sutiles zooms, angulares muy pronunciados y hasta un trombone shot como el de Vertigo (1958), con una cámara omnisciente que siempre parece tener algo que contar.
Se aprecia claramente que el realizador está muy preocupado por los elementos formales de su relato. Estos incluyen numerosas referencias a Alfred Hitchcock, con clásicos mostrados de forma explícita como Rear Window (1954), así como las habituales tomas frontales que el realizador británico rodaba en estudio cuando sus personajes conducían un automóvil.
Toda la película contiene referencias de este tipo, además de otras a la cultura popular, los cómics y los videojuegos. Demuestran que el guionista-director posee personalidad e intenta hacer suyos esos elementos e introducirlos en el universo de la película. Incluso tiene cierto éxito, hasta que una narrativa cada vez con menos sentido termina deshinchando el interés.
Para profundizar en cómo las ópticas fijas y los zooms modifican la perspectiva, el contraste y el movimiento visual:
Guía de Ópticas de Cine: lentes esféricas, anamórficas y Full Frame

Gioulakis participa de estas referencias especialmente en los momentos en que aparece el personaje de Riley Keough. Tanto en su introducción, donde la actriz está fotografiada con luz dura a la manera de las femmes fatales del cine clásico, como en una secuencia onírica en la piscina —que alude al último e inacabado trabajo de Marilyn Monroe—, el director de fotografía se adapta muy bien a la atmósfera de cine negro que le pide el director.
El resto es una película iluminada de forma muy moderna, con bajos niveles de luz, colores saturados, lentes esféricas y mucho rodaje con zooms, utilizados tanto para variar el encuadre durante la toma como para trabajar con una focal variable.
Gracias a la latitud de la ARRI Alexa, Gioulakis puede rodar varias secuencias con los personajes en primer término y el centro de Los Ángeles por la noche, manteniendo perfectamente expuestas las luces de los edificios del fondo. Del mismo modo, afronta escenas interiores en las que las fuentes integradas en pantalla realizan el verdadero trabajo de iluminación.
También hay que reconocer que, en otras secuencias —sobre todo exteriores nocturnos—, el operador realiza un trabajo de iluminación más clásico. Sin recurrir a la tradicional fuente muy grande a contraluz, emplea pequeños contraluces que parecen respetar el ambiente, pero elevan notablemente los niveles necesarios para rodar.

Conclusión final
Los resultados son frustrantes, pues nos encontramos ante una película bien rodada y bien fotografiada, que posee elementos muy interesantes de puesta en escena y estética, pero en la que el conjunto nunca llega a encajar bien.
Si nos quedamos con la parte buena, es evidente que David Robert Mitchell es o puede ser un buen director, porque cualidades visuales no le faltan. El problema de Under the Silver Lake es que a veces parece regocijarse en un universo que no posee la magia que su director-guionista cree encontrar en sus escenas.
Ello repercute muy negativamente en la película a pesar de su esperanzador arranque. La continua elección del camino más extraño, dejando además de lado algunas situaciones y personajes de mayor interés, termina afectando negativamente al conjunto.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.