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The African Queen (1951): fotografía de Jack Cardiff
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Katharine Hepburn y Humphrey Bogart en The African Queen

The African Queen (La Reina de África, 1951) – Fotografía de Jack Cardiff

Título en España: La Reina de África
Año de Producción: 1951
Director: John Huston
Director de Fotografía: Jack Cardiff, ASC, BSC
Ópticas: Cooke Speed Panchro, Bausch & Lomb Baltar
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.37:1
Otros: Segunda unidad de Ted Scaife, BSC. Operador de cámara Ted Moore, BSC.
Vista en HDTV

Jack Cardiff afronta un rodaje africano de enorme dificultad con el exigente Technicolor de tres bandas, mezclando localizaciones, estudio y pantalla azul con un colorido todavía deslumbrante.

La película

Adaptación de una novela de C. S. Forester, con producción de Sam Spiegel —“The Bridge on the River Kwai”, “Lawrence of Arabia”—, ambientada en África durante la Primera Guerra Mundial.

El argumento es muy sencillo: una mujer (Katharine Hepburn) vive junto a su hermano, misionero, en un país del centro del continente. Al estallar la guerra, los alemanes asesinan a su hermano por ser británico, de modo que la mujer, con la ayuda de un hombre (Humphrey Bogart) que posee un pequeño barco de vapor, trata de ir río abajo para escapar de los alemanes y, si puede, cobrarse su venganza contra ellos.

Se trata de una película de prestigio exagerado, en la que lo mejor del trabajo de John Huston como director y coguionista es posibilitar el duelo interpretativo entre Hepburn y Bogart, que ocupa más del ochenta por ciento del metraje. Para disfrutarla, lo mejor es no tomarse demasiado en serio nada de lo que ocurre en pantalla.

Humphrey Bogart en una aldea africana en The African Queen

El director de fotografía

El director de fotografía fue el británico Jack Cardiff [ASC, BSC], en la que fue su única colaboración con John Huston, de quien la leyenda dice que, durante este complicado rodaje, estaba más interesado en la caza que en la propia película.

Cardiff era un consumado especialista en el formato Technicolor de tres bandas en el que se rodó “The African Queen”, ya que venía de realizar dos de las obras más importantes de este sistema: “Black Narcissus” (1947) y “The Red Shoes” (1948), ambas a las órdenes de Michael Powell y Emeric Pressburger. Obtuvo el Oscar —el único de su carrera en competición, pues recibió otro honorífico una vez retirado— por el primero de estos títulos.

Para los mismos cineastas también fotografió “The Life and Death of Colonel Blimp” (1943) y “A Matter of Life and Death” (1946). Desde finales de los años cincuenta, después de títulos como “War and Peace” (King Vidor, 1956) o “The Vikings” (Richard Fleischer, 1958), y hasta finales de los setenta, se dedicó principalmente a la dirección.

Cardiff volvió a su antiguo oficio con títulos como “The Prince and the Pauper” (Richard Fleischer, 1977) o “Death on the Nile” (John Guillermin, 1978), así como con producciones posteriores de inclinaciones mucho más alimenticias que artísticas, como “Rambo: First Blood Part II” (George P. Cosmatos, 1985).

Humphrey Bogart y Katharine Hepburn en un interior de The African Queen

Análisis del estilo visual

“The African Queen” tuvo un complicado rodaje en Uganda y el Congo, además en el formato Technicolor de tres bandas, que requería intensidades de luz elevadísimas y a buen seguro no facilitó la labor de nadie en el equipo. Por ello tampoco sorprende que casi todo el film, que transcurre principalmente en exteriores, sea diurno.

Las escenas que no pudieron rodarse en localizaciones, a veces por contener planos potencialmente peligrosos para los actores, se realizaron en estudio. Algunos fondos fueron sustituidos por placas rodadas en localizaciones siguiendo el procedimiento de la pantalla azul, en lugar de las habituales retroproyecciones de la época.

Los resultados son desiguales, ya que, al contrario que en la retroproyección, en este caso los fondos parecen correctos, pero lo que sufre son las imágenes de los propios actores. Ello al menos permite que el metraje de segunda unidad de Ted Scaife luzca mejor.

Para profundizar en el Technicolor de tres bandas y los formatos cinematográficos clásicos:

Formatos Cinematográficos (I): 35mm, cine mudo, sonido y Technicolor

Katharine Hepburn y Humphrey Bogart iluminados junto al fuego

Cardiff, como decíamos, era un maestro del color y ello se pone de manifiesto sobre todo en las escenas iniciales, en las que mezcla temperaturas de color. A pesar de estar obligado a utilizar grandes aparatos y múltiples fuentes para producir cualquier mínimo efecto de luz en pantalla, consigue incluso algún efecto que parece de luz suave, cuando obviamente no lo es.

Para Katharine Hepburn sigue la regla de glamour típica del cine de la época y emplea, además de una luz lo más suave posible para su rostro, una fuerte difusión cada vez que la cámara se aproxima a la actriz. Puede que ello la beneficie en términos de fotogenia, pero provoca fuertes saltos en la textura y el contraste de las imágenes, como no podría ser de otra manera.

En los exteriores rodados realmente en localizaciones se aprecian con claridad las intensas luces de relleno necesarias para exponer en Technicolor. Pero también son las escenas en las que posiblemente el colorido típico del formato resulte más vistoso, con las cámaras equipadas con lentes Cooke Speed Panchro.

Katharine Hepburn y Humphrey Bogart a bordo de la Reina de África

Conclusión final

A pesar de ese rodaje en localizaciones, los cineastas filmaron un buen número de escenas en estudio, en Inglaterra, simulando incluso los propios exteriores africanos. Estas escenas, curiosamente, parecen rodadas con lentes Baltar. Gracias a la pericia de Cardiff, el cambio resulta a veces más desapercibido de lo que cabría esperar, sobre todo en relación con muchas otras películas de la época o incluso posteriores, en las que estas situaciones estaban mucho peor resueltas que en “The African Queen”.

Sin embargo, esa falta de interés que la leyenda atribuye a Huston puede que sea la culpable de que el film, más allá de la presencia de Bogart y Hepburn y de sus intercambios de líneas de diálogo, no tenga demasiado interés, al menos en términos narrativos y de la historia que cuenta.

Ello no impide que el trabajo de Cardiff, aun con sus pequeños problemas, sea muy bueno, sobre todo teniendo en cuenta las enormes dificultades de toda índole a las que tuvo que hacer frente el director de fotografía. El sudafricano Ted Moore, futuro director de fotografía de las primeras películas de la serie Bond, entre otras, fue el operador de cámara del film.

© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.