The Bridge on the River Kwai (El puente sobre el río Kwai, 1957) – Fotografía de Jack Hildyard
Título en España: El Puente sobre el Río Kwai
Año de Producción: 1957
Director: David Lean
Director de Fotografía: Jack Hildyard, BSC
Ópticas: Bausch & Lomb
Emulsión: Kodak 5248 (25 ASA)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (CinemaScope), 2.55:1
Otros: el operador de cámara fue Peter Newbrook, BSC
Premios: Oscar a la mejor fotografía, British Society of Cinematographers (BSC)
Vista en Blu-ray
David Lean inauguró su gran etapa épica con una película de aventuras de impecable claridad narrativa y un uso magistral del CinemaScope.
La película
Estupenda adaptación de una novela de Pierre Boulle, autor también de «Planet of the Apes» (1968), ambientada en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. Los japoneses han apresado a un buen número de soldados británicos y sus oficiales, y los tienen prisioneros en un campo en mitad de la jungla. Los japoneses, además, pretenden que todos los británicos ejerzan de mano de obra para la construcción de un puente sobre el río cercano, pero se encuentran con la oposición de sus oficiales, mientras el alto mando pretende también hacer volar por los aires la construcción.

Se trata del título con el que el cineasta británico David Lean inició su etapa épica, a la que seguirían posteriormente «Lawrence of Arabia» (1962), «Doctor Zhivago» (1965), «Ryan’s Daughter» (1970) y «A Passage to India» (1984). Está muy bien interpretada por todo el elenco —Alec Guinness, William Holden, Sessue Hayakawa y Jack Hawkins, entre otros—, sobre un gran guion de Carl Foreman y Michael Wilson y, por supuesto, los grandes escenarios —en este caso, en Sri Lanka— que caracterizan al cine de su director.
El director de fotografía
El director de fotografía fue el británico Jack Hildyard [BSC], que realizaba su cuarto trabajo para David Lean. El director también quiso que Hildyard se ocupase de «Lawrence of Arabia» (1962) posteriormente, pero este se encontraba ocupado y el puesto acabó ocupándolo Freddie Young, que ganó con ese film el primero de los tres Oscar que obtendría por sus tres películas con Lean.

Hildyard fue un operador que inició su carrera en los albores del cine sonoro y que dio el paso al puesto de director de fotografía a mitad de los años treinta. En este oficio contó con grandes maestros, como Harry Stradling Sr., Freddie Young, Bernard Knowles, Guy Green y Robert Krasker; alguno de estos dos últimos, que trabajaban con Lean como directores de fotografía en los años cuarenta, seguramente introdujera a Hildyard en los equipos del director.
Después de su asociación con Lean, ya con mucho prestigio a sus espaldas, Hildyard rodó todo tipo de proyectos. Entre ellos, tres en España a comienzos de los sesenta: «55 Days at Peking» (1963), «Circus World» (1964) y «Battle of the Bulge» (1965). Trabajó con directores como Nicholas Ray, Henry Hathaway y Ken Annakin, e incluso colaboró con Alfred Hitchcock en «Topaz» (1969).
Análisis del estilo visual
«The Bridge on the River Kwai» fue el primer título de Lean rodado en formato panorámico, en este caso el CinemaScope. Como venía siendo desde su estreno con «The Robe» (Henry Koster, 1953), la relación de aspecto de este formato 35mm anamórfico era de 2.55:1; posteriormente se redujo a 2.35:1 cuando comenzaron a producirse copias que combinaban pistas magnéticas con ópticas para el sonido (Magoptical) y, en 1971, los formatos anamórficos variaron finalmente su aspecto hasta el 2.39:1 que conocemos en la actualidad.
CinemaScope y formatos anamórficos
La segunda parte de la Guía de formatos cinematográficos explica el nacimiento del CinemaScope, su relación de aspecto y la evolución que condujo a los sistemas anamórficos posteriores.
El CinemaScope, aunque es origen de todos los formatos anamórficos posteriores, quedó obsoleto rápidamente porque tenía un serio problema: los llamados anamorphic mumps, el achatamiento que se producía en el centro de la imagen, especialmente en los primeros planos, debido a que la compresión variaba su ratio (2x) en función de la distancia de enfoque. Este fue el problema que resolvió Robert Gottschalk y que lanzó a Panavision. En este aspecto, la película sufre estas distorsiones, aunque no afectan a la calidad del conjunto.

Rodada en difíciles localizaciones, la fotografía de esta película destaca sobre todo por el magnífico aprovechamiento del formato que lleva a cabo David Lean. A pesar de que se trataba de su primera película en CinemaScope, el realizador utiliza su ancho y profundidad a la perfección —valga como ejemplo la secuencia en la que los oficiales británicos se niegan a trabajar en las obras del puente—, al tiempo que también consigue una perfecta descripción geográfica de las localizaciones. Esto es esencial, por ejemplo, en la secuencia final, en la que la ubicación del tren, el puente, las bombas, etc. está perfectamente descrita.
La luz de Hildyard, como en todo título de la época, está por supuesto condicionada por la escasa sensibilidad de la emulsión fotográfica de la época (25 ASA), por lo que los niveles de intensidad de luz requeridos eran altísimos. Esto obligaba a utilizar luces de arco como principales, haciendo que unidades tipo 5KW, 2KW, etc. se emplearan como simples luces de acento. Así pues, todo el film está rodado con luces directas y dirigidas sobre los actores y decorados, aunque con serios intentos de hacer una iluminación justificada.
La noche americana, muy bien resuelta, también hace acto de presencia ante la imposibilidad de iluminar grandes espacios exteriores por la noche. Hildyard hace incluso algo poco común, como rodar escenas en el interior de cabañas utilizando esta técnica —como hizo Fred Koenekamp veinte años después en «Islands in the Stream» (1977), más extensamente—, lo que le obligaba, a fin de subexponer los exteriores diurnos, a que los niveles de luz sobre los actores fueran aproximadamente cuatro veces más luminosos de lo normal en un exterior, abrasándolos con luz.

Conclusión final
Los resultados, teniendo en cuenta todas las circunstancias, son muy buenos. Sin embargo, tanto por su dificultad de rodaje en parajes lejanos y condiciones extremas, las posteriores colaboraciones de Lean y Young aún tienen un punto superior a la presente en cuanto a inspiración, técnica y acabado, amén de que las ópticas empleadas en ellas —incluso las anamórficas— también ofrecen un rendimiento sensiblemente superior.
No obstante, como film de aventuras y entretenimiento sin mayores pretensiones, es posible que para muchos espectadores «The Bridge on the River Kwai» sea preferible a trabajos posteriores de Lean, por centrarse en una narrativa pura sin que mayores ambiciones o deseo de trascender hagan acto de presencia en pantalla.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.