The Fearless Vampire Killers (El baile de los vampiros, 1967) – Fotografía de Douglas Slocombe
Título en España: El baile de los vampiros
Año de producción: 1967
Director: Roman Polanski
Director de fotografía: Douglas Slocombe, BSC
Emulsión: Kodak 5251 (50T)
Formato y relación de aspecto: 35 mm anamórfico (Panavision), 2.35:1
Vista en HDTV
Disparatada, satírica y decididamente brillante, la primera comedia pura del director de «Rosemary’s Baby» (1968) capta la esencia del cine de vampiros y le da una vuelta de tuerca.
La película
La historia tiene como protagonistas a un veterano profesor (Jack MacGowran) y su ayudante (el propio Polanski), quienes, mientras se hospedan en una posada de Transilvania, presencian el secuestro de la hija del posadero (Sharon Tate) por parte de un poderoso vampiro (Ferdy Mayne). Ambos acuden al castillo de este último con el propósito de rescatarla.
Resulta admirable la capacidad del realizador para captar el ambiente y la esencia de este tipo de películas y darles una vuelta de tuerca. El resultado es un entretenimiento quizá ligero, pero de primera categoría, con momentos absolutamente memorables, como todo lo que rodea a la propia escena del baile que da título a la película.

El director de fotografía
«The Fearless Vampire Killers» fue la tercera producción británica de Polanski y la primera en la que no utilizó al director de fotografía de las dos anteriores, el inglés Gilbert Taylor, BSC, autor de «Frenzy» (1972) y «Star Wars» (1977).
En su lugar, para un rodaje que además era básicamente de estudio, al contrario que los dos anteriores, fue contratado el operador Douglas Slocombe, BSC. Famoso sobre todo por su trabajo posterior en «Raiders of the Lost Ark» (1981), «Indiana Jones and the Temple of Doom» (1984) e «Indiana Jones and the Last Crusade» (1989), ya tenía entonces más de veinticinco años de carrera como primer operador.
Entre sus trabajos anteriores se encontraban «The Servant» (1963) y «The Blue Max» (1966), aunque lo mejor de su carrera todavía estaba por venir con títulos como «The Lion in Winter» (1968), «The Great Gatsby» (1974) o «Julia» (1977), que lo convirtieron en uno de los directores de fotografía más prestigiosos y solicitados de su época.

Análisis visual
«The Fearless Vampire Killers» fue también la primera incursión de Roman Polanski en el uso del formato panorámico anamórfico, que posteriormente utilizaría con tanto éxito en películas como «Macbeth» (1971), «Chinatown» (1974) o «Tess» (1979).
Para ampliar las características ópticas y compositivas del sistema utilizado por Slocombe, consulta la Guía de Ópticas de Cine (IV): el formato anamórfico.
Con unos estupendos decorados a cargo de Wilfred Shingleton, Douglas Slocombe lleva a cabo uno de sus típicos trabajos en color y en este formato, utilizando los altos niveles de iluminación que eran habituales en él. Se había formado en una época en la que las emulsiones fotográficas tenían una sensibilidad escasa y, a medida que esta fue incrementándose, en lugar de reducir los niveles de luz, Slocombe utilizaba aperturas de diafragma más pequeñas.
La película posee así un aspecto muy clásico que huye de cualquier atisbo de naturalismo, ya que la propia historia y su enfoque son muy teatrales. El trabajo muestra siempre un enorme oficio, especialmente en el soberbio manejo de la cámara y del formato panorámico durante las secuencias del baile.
Los grandes niveles de iluminación permiten realizar una planificación y unas coreografías en las que los segundos planos adquieren gran importancia, al tiempo que se obtiene un estupendo aprovechamiento de los decorados.

Quizá el elemento más flojo de la propuesta, a nivel visual, sea la integración de la fotografía de segunda unidad rodada en localizaciones mediante noche americana con el metraje de la primera, bien como tomas aisladas o mediante retroproyecciones con los actores en primer término.
La integración nunca llega a ser lo suficientemente coherente con el material de la primera unidad de Polanski y Slocombe, ni el efecto nocturno que pretende transmitir está especialmente logrado.
Conclusión final
En conjunto, el aspecto clásico y deliberadamente teatral de la película resulta especialmente adecuado para la propuesta. El dominio de Slocombe sobre la iluminación, la cámara y el formato panorámico alcanza su mejor expresión en el baile, aunque la noche americana y las retroproyecciones de la segunda unidad no se integren con la misma solidez.
© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.