Título en España: It Follows
Año de producción: 2014
Director: David Robert Mitchell
Director de fotografía: Michael Gioulakis, ASC
Cámaras: ARRI Alexa Plus y Red Epic
Ópticas: Cooke S4, Angénieux Optimo 24–290mm y ARRI/Fujinon Alura 14.5–45mm
Formato y relación de aspecto: captura digital, 2.40:1
Vista en DCP
La pausada puesta en escena de David Robert Mitchell y la fotografía de Michael Gioulakis convierten una premisa arriesgada en un eficaz ejercicio de terror contemporáneo.
La película
Curiosa película de terror que toma como referencias "Halloween" (1978), de John Carpenter, y "Blue Velvet" (1986), de David Lynch, con la que comparte, entre otras cosas, la ambientación en los suburbios de una gran ciudad estadounidense: en este caso, la muy decadente Detroit.
Jay (Maika Monroe) es una joven que, tras salir varias veces con un chico (Jake Weary), se acuesta con él. Todo parece ir bien hasta que este le informa de que acaba de traspasarle una especie de maldición: un extraño ser, capaz de adoptar la forma de personas conocidas, comenzará a seguirla en cualquier momento. Si la toca, morirá, salvo que traspase de nuevo la maldición acostándose con otra persona.
El argumento, si bien original, podría haber resultado ridículo en manos incorrectas, pero no es el caso del realizador David Robert Mitchell. Este se toma muy en serio su propuesta y, mediante una puesta en escena pausada, con muchas tomas largas y elaboradas, consigue un pequeño film destinado a convertirse en un clásico del género.

El director de fotografía
El director de fotografía es Michael Gioulakis [ASC], en uno de sus primeros trabajos como primer operador, después de haber aprendido el oficio trabajando como eléctrico, grip o gaffer en diversas producciones.
A pesar de que la producción es de muy bajo presupuesto para los estándares estadounidenses, lo cierto es que Gioulakis hace muy buen uso de sus recursos y de las localizaciones —algunas de ellas realmente abandonadas— de las afueras de Detroit. Estas no engañan en cuanto a la escala de la producción, pero sí consiguen elevar sus valores. Por otro lado, no es una película en la que proliferen los efectos visuales, sino que el presupuesto para este apartado parece haberse empleado más bien en conseguir unos cuantos y efectivos efectos de maquillaje.

Análisis del estilo visual
Si algo destaca de "It Follows" es la puesta en escena de David Robert Mitchell, comenzando por un fenomenal plano secuencia inicial, rodado en la hora mágica, en el que una chica de la que el espectador no sabe nada huye despavorida como si algo invisible la persiguiera.
También es muy llamativo, y para nada disimulado —ni tiene por qué—, el uso del zoom, empleado con frecuencia para realizar acercamientos, simular puntos de vista o sugerirlos. El zoom, al igual que las focales más tendentes al teleobjetivo, es una herramienta imprescindible para una puesta en escena voyeurística como la presente, circunstancia que los cineastas parecen manejar a la perfección.
Es muy destacable el uso de los fondos, con una profundidad de campo muy razonable, para incrementar la tensión y hacer que el espectador esté constantemente en alerta ante la posible presencia del extraño seguidor. También favorece mucho la utilización de focales angulares, a veces con la cámara pegada a los actores, durante las escenas no estrictamente "observacionales".

Gioulakis siempre parece buscar un aspecto muy directo y realista, como en sus exteriores diurnos, en los que seguramente las limitaciones de presupuesto le hacen evitar por completo las fuentes de iluminación artificiales. Estas, a buen seguro, podrían haberle ayudado a mejorar la continuidad y consistencia de sus imágenes en esas situaciones.
Sus noches, al contrario que las de los clásicos de Carpenter que la película referencia tan cercanamente en otros aspectos, optan por un aspecto de luz blanca o de sodio realizada con fuentes de tungsteno. A veces resulta demasiado dura y directa —el uso de difusión reduce la intensidad de la luz, y seguramente los cineastas no podían permitirse aparatos de mayor potencia o incluso generadores—, pero siempre es correcta, aunque, para el gusto del que suscribe estas líneas, es muy posible que peque de un exceso de luz.
Quizá sean más interesantes los interiores nocturnos, algunos muy bien resueltos y con bajos niveles, como aquel en el que los protagonistas se refugian en una casa intentando proteger a la chica: prácticamente, la gran lámpara integrada en el salón hace el grueso del trabajo.
El humo aparente en algunas escenas podría ser perfectamente un simple filtro "Smoque" en cámara, aunque tampoco es del todo consistente. Tampoco lo son las exposiciones en algunos momentos de la proyección, con escenas que dan la apariencia de cierta subexposición no intencionada.

Según el operador, alrededor del 90% de la película se rodó con la ARRI Alexa. Para algunos momentos en los que los cineastas necesitaban un rig más ligero —principalmente la escena de la silla de ruedas y las tomas subacuáticas— y, al no poder asumir el coste de la Alexa M, optaron por una Red Epic. El cambio no es perceptible en pantalla.
Conclusión final
Los resultados son bastante aceptables, quizá demasiado inconsistentes en cuanto al uso de la luz y sus diferentes texturas. Sin embargo, la puesta en escena del film, con sus planos secuencia, y el uso general de la cámara, incluido el zoom, elevan notablemente la imagen de "It Follows" y constituyen uno de los pilares del éxito de la película, aunque las ideas del realizador parezcan ir un par de pasos por delante de su ejecución técnica.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.