Título en España: La Llegada
Año de Producción: 2016
Director: Denis Villeneuve
Director de Fotografía: Bradford Young, ASC
Ópticas: Camtec Ultra Prime Vintage, Zeiss Superspeed
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ArriRaw, 3.4K), 2.4:1
Otros: Digital Intermediate
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers (nom), BAFTA (nom), British Society of Cinematographers (nom)
Vista en DCP
Bradford Young traslada su naturalismo radical a la ciencia ficción mediante subexposición, luz disponible, angulares y una profundidad de campo mínima que convierten «Arrival» en una obra íntima y melancólica.
La película
Interesante adaptación cinematográfica de una historia de Ted Chiang titulada «Story of Your Life», llevada a la gran pantalla por el canadiense Denis Villeneuve, autor de algunos de los títulos más sugerentes de los últimos años: «Enemy» (2013), «Prisoners» (2013) o «Sicario» (2015).
El argumento gira en torno a la llegada de doce artefactos extraterrestres a distintos puntos de nuestro planeta y está centrado en la figura de una lingüista, interpretada por Amy Adams, a la que Estados Unidos convoca para tratar de comunicarse con los tripulantes de las naves.
Pero, además de centrarse en el conflicto global que origina la llegada de los extraterrestres, «Arrival» está muy interesada en el conflicto interno que el contacto con estos seres comienza a generar en su protagonista, con sorprendentes resultados.

El tono de la película de Villeneuve es, por lo tanto, muy diferente del de prácticamente cualquier otro blockbuster de temática parecida: quizá no tanto en el planteamiento, que contiene elementos de casi todos ellos, pero sí en la resolución. Se apoya en todo momento en una realización pausada y en una gran interpretación de Adams, dejando que el espectáculo de efectos visuales quede en un plano secundario. Jeremy Renner, Forest Whitaker y Michael Stuhlbarg completan el reparto.
El director de fotografía
El director de fotografía es el norteamericano Bradford Young, ASC. Después de darse a conocer con «Pariah» (Dee Rees, 2011) y «Ain’t Them Bodies Saints» (David Lowery, 2013), su llegada a la primera línea de la fotografía cinematográfica se produjo en 2014, año en el que encadenó «Selma» (Ava DuVernay) y, sobre todo, «A Most Violent Year» (J. C. Chandor).
Estas películas lo confirmaron como un operador arriesgado y con una mirada naturalista de mucha personalidad. Miembro de la American Society of Cinematographers desde 2015, en «Arrival» Young cubrió un hueco importante: el de Roger Deakins, autor de la fotografía de las dos películas anteriores de Villeneuve y candidato al Oscar y al premio de la ASC por ambas.
Villeneuve estaba rodando entonces con Deakins la esperada secuela de «Blade Runner» (1982), «Blade Runner 2049» (2017). Con «Arrival», Young dio un importante paso en su carrera al trasladar su estilo personal a una película de alto presupuesto y gran repercusión mediática, aunque ni la obra de Villeneuve ni el desarrollo de esta película coincidan exactamente con los aspectos clásicos del cine de consumo.

Análisis del estilo visual
Aunque Bradford Young es uno de esos directores de fotografía jóvenes que todavía se manifiestan a favor del formato 35mm, lo cierto es que tanto él como Denis Villeneuve escogieron de nuevo rodar con la Arri Alexa, en formato ArriRaw Open Gate a 3.4K: la misma cámara y el mismo formato de sus anteriores trabajos por separado.
La novedad importante está en las ópticas. Con Roger Deakins, Villeneuve rodaba con las predilectas del británico, las Arri/Zeiss Master Prime, mientras que el grueso de «Arrival» está rodado con un juego muy especial de Zeiss Ultra Prime, modificado por Camtec para que el tratamiento antirreflectante y antidestellos no sea tan perfecto como el de un juego convencional y ofrezca menor contraste y mayor tendencia a captar flares.
Ello hace que las imágenes no posean la apariencia de gran nitidez habitual en las Ultra Prime y que determinados planos presenten cierto velo. El aspecto es más similar al de ópticas de los años setenta, como las Panavision Ultra Speed o Canon K35, pero mantiene la moderna y cómoda mecánica de las Ultra Prime convencionales.
Para ampliar: Guía de Ópticas de Cine (I)
La guía explica las familias Zeiss Superspeed, Ultra Prime y Master Prime, sus características de contraste, luminosidad y reproducción, y el modo en que diferentes tratamientos ópticos modifican la textura de la imagen.
Además, los momentos dedicados a la vida personal y la memoria de Amy Adams están rodados con las clásicas Zeiss Superspeed, generalmente con una focal de 35mm a máxima apertura de diafragma, T1.3. La profundidad de campo es por ello muy reducida y las imágenes, muy suaves.

En el metraje principal, Young y Villeneuve captan casi todos los planos con un 28mm, también a máxima apertura, T1.9. La película posee así un enfoque muy selectivo, que queda muy elegante junto con el trabajo de cámara de los cineastas.
Young no se esconde al afirmar que es un director de fotografía al que no le gusta demasiado mover la cámara. En «Arrival», los movimientos están muy controlados o justificados. Además, con la excepción de la estupenda escena entre Amy Adams y Jeremy Renner durante la hora mágica —en la que se usaron tres Alexas para aprovechar solo unos minutos de luz—, la película está rodada prácticamente por completo con una única cámara.
Ello hace que la planificación sea muy clásica y controlada, aunque la escasa profundidad de campo produce bonitos efectos estéticos, parecidos, salvando las distancias, a los de un verdadero rodaje en formato anamórfico.

Young es un operador de principios naturalistas e incluso minimalistas, como pone de manifiesto su filmografía anterior. Gran parte de la película está resuelta de manera muy sencilla, apenas con las fuentes presentes en pantalla —en muchas ocasiones, simples fluorescentes cenitales, pantallas de ordenador o flexos— en las dependencias militares donde transcurre buena parte de la historia.
En otras ocasiones utiliza una fuente justificada en el exterior de las ventanas, dejando que la subexposición se apodere de los interiores y que los personajes queden en penumbra con respecto al exterior o, muy frecuentemente, silueteados contra los fondos.
Young se beneficia mucho de la enorme sensibilidad de la Alexa para las escenas con bajos niveles de luz, además de rodar a máxima apertura y elevar el índice de exposición de la cámara hasta 1.280 ISO. Gana así algo más de medio diafragma sin que el nivel de ruido aumente de manera perceptible.

Es muy posible que las imágenes que más perduren en la retina del espectador sean las que suceden en el interior de la nave extraterrestre, iluminadas mediante una única y gigantesca fuente de luz suave. Pero todo el planteamiento minimalista que rodea a la película es quizá aún más interesante.
Conclusión final
El de Young es, además, uno de esos trabajos que pretenden ajustarse tan bien a lo que están narrando —algo que consigue sobradamente— que «olvidan» deleitar a los ojos del espectador, aunque sea de vez en cuando. Esta circunstancia podría haberle pasado factura al operador afroamericano no solo ante el público, sino incluso ante sus propios colegas de oficio, que a veces también son o somos muy dados a destacar la estética pura.
Sin embargo, el trabajo terminó obteniendo candidaturas a la mejor fotografía en los premios de la Academia, la ASC, los BAFTA y la BSC. La imagen de «Arrival» es muy natural y sencilla, pero también poética cuando ello es requerido, por lo que conforma un conjunto muy notable.
A la ya tradicional puesta en escena de Villeneuve, con mucha precisión y control, añade la visión personal de Bradford Young, quien aquí se confirma, si es que le hacía falta, como uno de los grandes talentos emergentes del oficio y alguien a quien observar y seguir durante muchos años.
© Ignacio Aguilar, 2016. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.