Título en España: Sicario
Año de Producción: 2015
Director: Denis Villeneuve
Director de Fotografía: Roger Deakins, ASC, BSC
Ópticas: Arri/Zeiss Master Prime
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (Arriraw, 3.4K), 2.4:1
Vista en DCP
Roger Deakins lleva su naturalismo digital al límite para convertir la frontera en un espacio abrasador, nocturno y amenazante.
LA PELÍCULA
Thriller ambientado en la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, que tiene como protagonista a una agente federal norteamericana (Emily Blunt). Esta se une como voluntaria a un grupo especial de la CIA, liderado por Josh Brolin y Benicio del Toro, que parece actuar al margen de la legalidad contra los jefes del tráfico de drogas a cada lado de la frontera.
Se trata de una película dura, con un guion quizá más simple de lo que a priori parece. Pero la magnética dirección de Denis Villeneuve —"Enemy" (2013), "Prisoners" (2013)— y su misterioso desarrollo, que durante la proyección puede parecer una narrativa confusa, la elevan notablemente.
Aun así, los resultados finales distan mucho de ser redondos, precisamente porque el texto está a un nivel inferior al de las interpretaciones y, especialmente, la dirección, que por momentos es excepcional. Con todo, es una película muy sugerente y adulta, con un enorme nivel en todos sus apartados técnicos, aunque en opinión de quien suscribe estas líneas sea algo inferior a las dos películas anteriores del director.

EL DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA
El director de fotografía es el británico Roger Deakins [ASC, BSC], quien seguramente, junto con el mexicano Emmanuel Lubezki [ASC, AMC], tenga la consideración de mejor director de fotografía en activo. Cuando se estrenó "Sicario", Deakins comenzaba a ser conocido también por acumular trece nominaciones al Óscar sin haber ganado todavía el premio.
Entre aquellos títulos figuraban "The Shawshank Redemption" (1994), "Fargo" (1996), "No Country for Old Men" (2007), "Skyfall" (2012) y la mencionada "Prisoners", su primer trabajo para Villeneuve. Posteriormente ganó el Óscar por "Blade Runner 2049" (2017) y "1917" (2019).
Conocido originalmente por su asociación con los hermanos Joel y Ethan Coen, Deakins también ha trabajado con Martin Scorsese —"Kundun" (1997)—, Ron Howard —"A Beautiful Mind" (2001)—, M. Night Shyamalan —"The Village" (2004)—, Stephen Daldry —"The Reader" (2008)—, Andrew Niccol —"In Time" (2011)— o Angelina Jolie —"Unbroken" (2014)—.

LA FOTOGRAFÍA
Desde que probara la Arri Alexa en "In Time", Deakins, antiguo férreo defensor del celuloide —que, sin embargo, volvió a usar en "Hail, Caesar!" (2016) con los Coen—, rodó sus películas en formato digital, empleando siempre las que eran sus ópticas predilectas desde "No Country for Old Men": las Arri/Zeiss Master Prime.
En esta ocasión, Deakins se benefició además del modo de grabación Open Gate de la Alexa, que permite incrementar la captura desde 2.8K hasta 3.4K en Arriraw. Por ello, las imágenes de "Sicario" son todavía algo más nítidas y definidas que las de sus trabajos digitales anteriores.
Estilísticamente, Deakins se mueve en territorios muy conocidos para él, con imágenes de fuerte inspiración naturalista, mucho contraste y fuentes integradas en plano o siempre justificadas en él. El resultado es una imagen excepcionalmente contrastada, como permite la combinación de la Alexa con las Master Prime.

En cierto modo, podría decirse que "Sicario" es una actualización estética de "No Country for Old Men", solo que adaptada a los medios de rodaje digitales. Como en la película de los hermanos Coen, que mostraba al Deakins más crudo y salvaje, el operador británico opta por retratar el sur de Estados Unidos o el norte de México como un lugar con una luz abrasadora en sus exteriores diurnos, que contrasta con las imágenes de bajos niveles de las escenas nocturnas.
En esos exteriores, Deakins vuelve a utilizar la sobreexposición —en este caso no de su negativo, sino de su sensor— para mostrar cielos casi blancos y una luz solar de lo más intensa, sin recurrir a fuentes artificiales para iluminar las zonas en sombra.
La circunstancia llamativa es que traslada esa aproximación también a algunos interiores, especialmente a la vivienda en la que se presenta al policía mexicano y a su hijo. Sus ventanas están fuertemente sobreexpuestas y tan quemadas que no muestran la menor textura o atisbo de detalle.
Aunque la idea y la intención son muy claras, esos momentos son los que más dudas generan, ya que Deakins lleva la sobreexposición tan al límite que bordea el temido efecto vídeo. En circunstancias tan extremas, la película negativa continúa teniendo ventaja sobre el cine digital en cuanto a resultados.

Sin embargo, todo lo demás de su trabajo es superlativo. Llama la atención que, como viene haciendo especialmente desde que rueda en digital, prácticamente cada plano está iluminado con fuentes integradas, a veces sin recurrir a iluminación cinematográfica, incluso en algún exterior nocturno. Esto es posible gracias a la extraordinaria sensibilidad de la Alexa y al rendimiento de las Master Prime a T/1.3.
Las imágenes se caracterizan por el tono dorado de la luz de interiores y el azulado de los exteriores, en los que Deakins aprovecha al máximo sus medios para captar extraordinarias secuencias en la hora mágica. Sus imágenes tienen una gran fuerza y superan, por mucho, la simple postal.
En los interiores diurnos, el operador británico justifica las fuentes en las propias ventanas de los decorados o localizaciones, con aparatos de gran intensidad que generan mucho contraste y un efecto de una única luz, sin apenas relleno y mucho menos contraluz. Por ello, sus imágenes son muy modernas y atractivas en todo momento.
Lo mejor llega en la recta final, con momentos como aquel en el que los coches iluminan el fondo junto a la entrada del túnel o, especialmente, las escenas nocturnas en los vehículos. Deakins es un maestro en esta suerte desde los tiempos de "Fargo" y, nuevamente, lucen espectaculares en sus manos.

Además, la cámara de Villeneuve —que contiene excepcionales planos aéreos y tomas semisubjetivas— utiliza el formato panorámico de forma soberbia. Sus composiciones muy amplias reparten a los personajes a lo ancho del fotograma, mientras los movimientos suaves y sutiles están ejecutados con gran precisión por el propio Deakins, que siempre opera en sus películas.
Incluso en este aspecto se percibe la influencia del realizador canadiense. Deakins es conocido por su gusto por las focales denominadas «nobles» —32, 40 y 50mm—, pero aquí no solo parece introducir alguna más angular —25 o 27mm—, sino que Villeneuve coloca a sus actores muy cerca de la cámara, casi a foco mínimo, en muchas ocasiones, haciendo más presente e intensa la puesta en escena.
Los resultados incluyen en la parte final cámaras de visión nocturna, a lo "Zero Dark Thirty" (2012), y son muy buenos, diríase que extraordinarios, en la línea del mejor Deakins.
CONCLUSIÓN
Desde que rueda en digital, Deakins ha comenzado a asumir grandes riesgos y a jugar con las oscuridades, además de conservar intacto su gran talento. Cuando trabaja con un director tan interesante, sus películas se convierten en auténticos acontecimientos en materia de fotografía cinematográfica.
Por ello, no cabía duda de que con "Sicario" optaría una vez más a todos los premios. Finalmente recibió candidaturas tanto al Óscar como al premio de la ASC, aunque en ambos casos ganó Emmanuel Lubezki por "The Revenant" (2015).
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.