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Bringing Out The Dead - Ignacio Aguilar
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Bringing Out The Dead

Adaptación cinematográfica de una novela de Joe Connelly, escrita para la pantalla por Paul Schrader (clásico colaborador de Martin Scorsese en “Taxi Driver”, “Raging Bull”, “The Last Temptation of Christ”), que de alguna manera retoma el tema de la primera de ellas: un hombre (Nicolas Cage) que trabaja como paramédico de una ambulancia en Nueva York, de noche, sufre las consecuencias psicológicas y físicas de lo que ve y tiene que hacer en cada jornada laboral: desde infartos, intentos de suicidio, drogadictos, alcóholicos, etc. Y poco a poco, aún a medida que va cambiando de compañero de trabajo (primero John Goodman, luego Ving Rhames y por último, Tom Sizemore), el protagonista va perdiendo más y más la razón. Los resultados son muy desiguales, pues este descenso a los infiernos de Nicolas Cage es muy irregular y tras un comienzo lleno de fuerza, las situaciones comienzan a hacerse cíclicas y repetitivas y el interés se va perdiendo poco a poco. Patricia Arquette, en el papel de la hija de uno de los pacientes de Cage, Mark Anthony y Mary Beth Hurt, completan el reparto.

El director de fotografía fue Robert Richardson [ASC], en la segunda de sus colaboraciones con Martin Scorsese. La anterior había sido “Casino” (1995) y después vendrían “The Aviator” (2004, por la que Richardson obtuvo su segundo Oscar), el documental “Shine a Light” (2008), “Shutter Island” (2010) y “Hugo” (2011, por la que obtuvo el tercero). Por el motivo que sea, ni Richardson ni Scorsese (que durante años había alternado al director de fotografía norteamericano junto con el alemán Michael Ballhaus) han vuelto a trabajar, habiéndose hecho cargo el mexicano Rodrigo Prieto de las películas del director. Conocido originalmente por su relación profesional (de nueve películas) con Oliver Stone, que terminó por “U-Turn” (1997), actualmente sigue siendo quizá el operador americano más prominente, sobre todo por su vigente colaboración con Quentin Tarantino (“Kill Bill”, “Inglourious Basterds”, “Django Unchained”, “The Hateful Eight”, “Once Upon a Time in Hollywood”).

“Bringing Out The Dead” fue la segunda película de Martin Scorsese rodada en formato panorámico anamórfico, después de “Cape Fear” (para la que originalmente entrevistó a Richardson, pero se decantó por Freddie Francis). “Casino” había sido rodada en formato Super 35, pero Richardson no quedó satisfecho con la calidad de las copias, de manera que en sus trabajos posteriores, incluyendo el presente, optase por utilizar el anamórfico que sí que había empleado en sus proyectos clásicos con Oliver Stone, como “Born on the 4th of July” o “JFK” en varios trabajos, justo hasta que la técnica del Digital Intermediate, a primeros de los 2000, posibilitó evitar el hinchado óptico que era el paso en el que más calidad de imagen se perdía con el formato Super 35 y un proceso fotoquímico. Como en casi todas las películas que Richardson ha rodado en anamórfico, el director de fotografía empleó lentes antiguas (su tradicional Serie E de Panavision, así como la Serie C, e incluso un 35mm T1.4 Super High Speed para los planos desde el techo de la ambulancia). Además de las lentes antiguas, los cineastas emplearon un proceso de bleach-by-pass, que en el proceso fotoquímico clásico se empleaba para incrementar el contraste, los negros y desaturar la imagen de color, creando un estilo más o menos monocromático con muchos negros, azules y grises y tonos fríos o muy fríos en general. Para contrarrestar algo ese aumento de contraste, Richardson recurrió a filtros Black Pro Mist para todo el film (según comentó a American Cinematographer), aunque más de un efecto de filtraje recuerda a las típicas medias delante o detrás del objetivo que revientan las altas luces con forma de estrella y crean una trama en el desenfoque.

En cualquier caso, “Bringing Out The Dead” es una película de una estética muy fuerte, que tiene muchos ecos aún del trabajo de Richardson con Oliver Stone, que también estaba muy presente en “Casino”: en muchas escenas, el director de fotografía emplea sus clásicas luces cenitales con un nivel de sobreexposición muy alto, que en este caso, como son técnicas inusuales para cualquier director de fotografía (excepto claro está, el propio Richardson), colaboran bien en crear esa sensación de hastío, locura y hasta paranoia que vive el personaje protagonista, que tantos lazos guarda con el Travis Bickle de Robert De Niro en “Taxi Driver”. Richardson también ilumina las calles de Nueva York de manera curiosa, pues en lugar de inundarlas de luz, emplea grandes aparatos pero para generar zonas puntuales de iluminación, lo cual en otras palabras quiere decir que el director de fotografía deja muchas zonas en penumbra, a veces muy marcada. A medida que esa locura se apodera del personaje, también lo hace de la narración, con técnicas como las (posiblemente) dobles exposiciones, alteraciones en la velocidad (fps) de la grabación, así como incluso VFX muy conseguidos (las repeticiones del personaje con el que Cage sufre sus alucinaciones, o incluso la escena en la azotea, que incluye fondos rodados en croma en formato VistaVision).

Los resultados varían en función de lo exitoso que resulte el film para el espectador: es una fotografía muy muy intrusiva, que va muy de la mano de lo que Scorsese quiere contar. Como al menos a que escribe estas líneas la película le resulta excesiva, lo mismo le ocurre a la fotografía y al estilo visual completo, que incluye además los típicos movimientos de cámara, en gran medida manieristas, del realizador de “The Color of Money”. Por lo tanto, a pesar que Richardson y Scorsese muestran un nivel de colaboración, o incluso cabría decir sincronización, parecido al de los tiempos de Richardson con Oliver Stone, “Bringing Out The Dead” es muy raramente satisfactoria, a pesar de estar bien hecha y bien rodada, pues todos sus medios, esfuerzos y hasta ingenio están puestos al servicio de una historia que no termina de funcionar bien, y no digamos ya tan bien como lo hizo la mencionada “Taxi Driver”.

Título en España: Al Límite
Año de Producción: 1999
Director: Martin Scorsese
Director de Fotografía: Robert Richardson, ASC
Ópticas: Panavision C-Series, E-Series y Super High Speed
Emulsión: Kodak 5279 (500T), Kodak 5274 (200T) y 5289 (800T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1

Vista en HDTV

© Ignacio Aguilar, 2025.



Language / Idioma