Título en España: El Instante Más Oscuro
Año de Producción: 2017
Director: Joe Wright
Director de Fotografía: Bruno Delbonnel, ASC, AFC
Ópticas: Cooke S4
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ArriRaw), 1.85:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers (nom), BAFTA (nom)
Vista en HDTV
Bruno Delbonnel lleva al límite el claroscuro digital para convertir los interiores del poder británico en espacios atravesados por haces de luz y extensas zonas de oscuridad.
La película
Adaptación para la gran pantalla de los sucesos ocurridos en la política inglesa en mayo de 1940, cuando el Reino Unido, después de la invasión nazi de Europa y con sus propias tropas atrapadas en Dunkerque, se encomendó a Winston Churchill para que tomara el relevo de Neville Chamberlain como primer ministro de la nación.
Todo ello sucedía en un momento en el cual parecía que Hitler y sus aliados podrían tomar también las islas británicas y ganar la Segunda Guerra Mundial. Estos instantes de duda, así como la psicología del personaje, están muy bien interpretados por Gary Oldman —ganador del Oscar al mejor actor— como Churchill.
La película, sin embargo, cae en exceso en la hagiografía del personaje, con varias escenas un tanto sonrojantes. Ello no impide que en cierto modo sea complementaria de “Dunkirk” (2017), de Christopher Nolan, cuyos entresijos sí están bien narrados en esta película de Joe Wright.
La caracterización de Oldman como Churchill a través del maquillaje también fue merecedora de un Oscar. Lily James, Kristin Scott Thomas y Ben Mendelsohn completan el reparto.

El director de fotografía
El director de fotografía es el francés Bruno Delbonnel [ASC, AFC], quien aquí firma su primer trabajo para Joe Wright. Delbonnel es uno de los grandes nombres no solo de Francia, su país natal, sino del cine europeo de las dos últimas décadas.
Después de recoger el testigo de Darius Khondji con Jean-Pierre Jeunet en “Amélie” (2001) y “Un long dimanche de fiançailles” (2004), no ha parado de trabajar a ambos lados del Atlántico, tanto en cine como en publicidad. Trabajó con Julie Taymor en “Across the Universe” (2007), David Yates en “Harry Potter and the Half-Blood Prince” (2009) y Aleksandr Sokurov en “Faust” (2011).
En Estados Unidos ha colaborado con Tim Burton en “Dark Shadows” (2012), “Big Eyes” (2014) y “Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children” (2016), y especialmente con Ethan y Joel Coen, que han recurrido a Delbonnel cuando Roger Deakins no ha estado disponible: “Inside Llewyn Davis” (2013) y “The Ballad of Buster Scruggs” (2018), proyecto concebido originalmente como una serie o conjunto de capítulos para televisión.
“Darkest Hour” supuso la quinta nominación al Oscar de Delbonnel. Posteriormente recibió una sexta por “The Tragedy of Macbeth” (2021), aunque el premio continúa resistiéndosele.

Análisis del estilo visual
“Darkest Hour” hace gala de una estética muy marcada y, sin embargo, su visionado deja dudas acerca de que la aproximación empleada por los cineastas sea la más adecuada. La película de Wright transcurre de forma prácticamente íntegra en interiores, los cuales, según la visión de los cineastas, son tan oscuros como el propio título del filme.
Existe una fuerte predominancia de claroscuros, con una iluminación en clave baja. Pero Delbonnel, en lugar de interpretar Londres como un lugar gris y con una luz natural escasa, ilumina muchos de estos interiores diurnos con fortísimos haces que entran por las ventanas y generan ese contraste altísimo al que nos referíamos.
Las imágenes poseen así una clara distinción entre los lugares en los que incide la luz y aquellos en los que no, que a veces están en la más completa oscuridad. Pero lo más curioso no es que el director de fotografía francés emplee haces tan intensos, sino que además, siendo una película rodada en HD con la Arri Alexa, sitúe los blancos en valores que bordean o incluso superan el límite de la capacidad de registro de la cámara, al menos después del etalonaje digital.

Si a veces ya resulta un poco extraño, por más que la HD esté muy consolidada, visionar una película de época que no esté rodada en celuloide, cuando además emplea una luz, una exposición y un etalonaje tan agresivos, el efecto que se produce es todavía más peculiar.
Lo que está claro es que no se trata de un error: el filme está expuesto de manera consistente de esta forma. Siendo Delbonnel quien es, tratándose de una producción importante y rodada íntegramente con luz artificial, es evidente que no es algo casual, sino intencionado por parte de los cineastas, por raro que nos parezca.
Y ello no solo en lo técnico, sino también en lo artístico, ya que dichas escenas interiores diurnas poseen un estilo exagerado e intrusivo que incluso distrae un poco de los diálogos y de las interpretaciones, los puntos fuertes de la película.
Tampoco favorece en exceso, en términos de aspecto, la renuncia al formato panorámico anamórfico o incluso a uno panorámico esférico con las mismas Cooke S4 que tanto gustan al operador. Unido a la temática del filme, a veces parece que nos encontramos ante una de esas series modernas con un envoltorio muy cuidado.
Cooke S4 y su reproducción de la imagen
Las características de las ópticas utilizadas por Delbonnel —contraste, resolución, color y suavidad— se explican en la Guía de Ópticas de Cine (II).

Conclusión final
En cierto modo, es una pena que “Darkest Hour” adolezca de estos problemas, porque por otro lado se trata de una película en la que la época está muy conseguida a través de la dirección artística y el vestuario. Los tonos grises y marrones delante de la cámara provocan la adecuada desaturación de la imagen antes de que esta se forme en el sensor, y no en un proceso de posproducción.
Muchas escenas interiores, como aquellas que transcurren en el búnker o incluso la del metro —por ridícula que resulte en términos narrativos—, están muy bien resueltas, con fuentes integradas, mucho humo y niveles de luz muy bajos. A veces ofrece primeros planos muy sugerentes, en los que el operador francés ilumina los rostros con la luz que rebota en manteles, mesas o paredes, creando bonitos efectos estéticos.
En cualquier caso, bien como muestra del respeto que posee Delbonnel en la industria o bien porque quien suscribe estas líneas se equivoca en su opinión con respecto a la aproximación de los cineastas, “Darkest Hour” fue suficientemente reconocida por los directores de fotografía de medio mundo como para que el operador francés fuera candidato al Oscar y a los premios de la ASC y BAFTA.
Roger Deakins y “Blade Runner 2049” —que no es su mejor trabajo ni se aproxima al mismo— ganaron finalmente todos esos premios a los que optó la película de Joe Wright.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.