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Rules Don’t Apply (2016): fotografía de Caleb Deschanel
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Rules Don’t Apply (2016), fotografía de Caleb Deschanel

Rules Don’t Apply (La Excepción a la Regla, 2016) – Fotografía de Caleb Deschanel

Título en España: La Excepción a la Regla
Año de Producción: 2016
Director: Warren Beatty
Director de Fotografía: Caleb Deschanel, ASC
Ópticas: Panavision Super Speed & Ultra Speed MK2
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (ARRIRAW 2.8K), 1.85:1
Vista en HDTV

Caleb Deschanel adapta su clasicismo a las exigencias de Warren Beatty y eleva con oficio una película fallida, extraña y deliberadamente contracorriente.

La película

Rules Don’t Apply es un extraño proyecto de Warren Beatty, escrito, producido y dirigido por el actor, quien además se reservó el papel quizá más importante del filme: el del excéntrico millonario Howard Hughes, ya interpretado, por ejemplo, por Leonardo DiCaprio en The Aviator (2004).

En esta ocasión, sin embargo, Hughes no es el protagonista, sino una especie de demiurgo que rige los destinos de los dos personajes principales. Un joven llega a Los Ángeles como uno de los chóferes que Hughes pone a disposición de sus aspirantes a actrices y rápidamente se convierte en alguien muy próximo a su pasajera habitual. Las vidas de ambos cambiarán radicalmente cuando se aproximen a Hughes, un personaje extraño y huidizo que no quiere interactuar con nadie.

La película es extraña en todos los aspectos. Supone la vuelta de Beatty a la dirección después de casi veinte años y también la primera vez que se pone delante de las cámaras desde Town & Country (2001). Además, reúne un importante elenco incluso para meros cameos: desde su esposa Annette Bening hasta Ed Harris, Matthew Broderick, Oliver Platt, Candice Bergen, Martin Sheen, Paul Schneider o Alec Baldwin.

Rules Don’t Apply es una película fallida, sin una estructura narrativa demasiado clara, pero posee cierto interés porque supone una obra absolutamente clásica y contracorriente.

Alden Ehrenreich y Lily Collins en Rules Don’t Apply

El director de fotografía

El director de fotografía es el estadounidense Caleb Deschanel, ASC, una elección muy lógica por parte de Warren Beatty a estas alturas. Su operador habitual, el italiano Vittorio Storaro, que solo parece haber recuperado el ansia de rodar en los dos o tres últimos años, seguramente no estuviera dispuesto a trabajar bajo los perfeccionistas métodos de Beatty, famoso como director por sus continuas repeticiones de tomas hasta alcanzar su total satisfacción.

Deschanel, muy veterano, representa mejor que nadie en la actualidad esa tradición cinematográfica que Beatty siempre buscó en los directores de fotografía de sus películas como actor o realizador: Vilmos Zsigmond, Gordon Willis, László Kovács o William A. Fraker, además del propio Storaro, para quien hizo tomas adicionales en Apocalypse Now (1979).

También era una elección lógica por su relación profesional con Robert Towne, el amigo-enemigo íntimo de Beatty. Para él, el seis veces candidato al Óscar —por The Right Stuff (1983), The Natural (1984), Fly Away Home (1996), The Patriot (2000), The Passion of the Christ (2004) y Never Look Away (2018), repartidas en cuatro décadas— rodó Ask the Dust (2006).

Warren Beatty como Howard Hughes en Rules Don’t Apply

Análisis del estilo visual

La fotografía de Rules Don’t Apply, un relato ambientado entre 1958 y 1964 y rodado principalmente en localizaciones de Los Ángeles y sus alrededores, conecta claramente con la de dos títulos. Por un lado, con la mejor obra de Caleb Deschanel, The Natural (1984); por otro, con Bugsy (1991), protagonizada por Beatty.

Curiosamente, ambas películas fueron dirigidas por Barry Levinson, pero la segunda fue fotografiada de forma memorable por Allen Daviau, ASC. Enlaza con The Natural por esa visión romántica y embellecida de un pasado reciente de Estados Unidos, rodada por Deschanel con un estilo que recogía lo mejor de Gordon Willis y del propio Vittorio Storaro.

De Bugsy toma Deschanel la forma de fotografiar a Warren Beatty, quien, rondando los ochenta años en el momento del rodaje principal de la película, en 2014, parece que todavía siente la necesidad de lucir lo mejor posible en pantalla. Deschanel hace aquí algo muy parecido a lo que hacía Daviau en aquella película: emplear una luz puntual, dura y dirigida contra el actor, intentando que exista el menor contraste posible sobre su rostro en cada situación.

Iluminación clásica de Warren Beatty en Rules Don’t Apply

Deschanel, que en este aspecto parece bastante encorsetado por Beatty, hace todo lo posible por integrar la luz del actor en la película. A veces fotografía a Howard Hughes entre sombras, algo más o menos justificado en el estilo del conjunto. En otras ocasiones aplica también luz dura sobre el intérprete que comparte escena con Beatty, de manera que el estilo parezca algo menos caprichoso de lo que es realmente.

La filosofía es similar al empleo de la difusión en las películas clásicas en blanco y negro, donde se fotografiaba a la estrella femenina con filtros difusores muy densos. Muchas veces, para evitar saltos de continuidad, se aplicaba el mismo efecto sobre el protagonista masculino, al que realmente no se pretendía embellecer.

Cierto es que Deschanel se muestra aquí algo más clásico de lo habitual. Además de la luz dura, emplea algo de contraluz sobre los personajes, tratando quizá de dotar de glamour a la historia. También colaboran los diseños de un equipo de primera, con Jeannine Oppewall —responsable de L.A. Confidential (1997) y Catch Me If You Can (2002)— en los decorados y Albert Wolsky en el vestuario.

Para conocer el origen, las características y la evolución de las ópticas cinematográficas citadas en este análisis:

Guía de ópticas de cine

Sin embargo, bien fuera por motivos presupuestarios —o derivados del presupuesto, pues Beatty es un fanático de repetir tomas y de quemar negativo en la era analógica— o por gusto, los cineastas recurrieron a la adquisición digital en HD en lugar de al celuloide. Al menos a juicio de quien escribe estas líneas, esto supone un menoscabo en una película con esta ambientación y evocación de época.

Deschanel, para compensar, emplea filtraje en cámara de tipo Classic Soft y ópticas vintage de Panavision, los Super Speed Zeiss y los Ultra Speed MKII. Aun así, la película es demasiado nítida y ofrece una imagen demasiado detallada para resultar totalmente creíble en su ambientación, recordando en exceso al aspecto de las producciones televisivas high-end que hoy en día nos estamos acostumbrando a ver.

Atardecer fotografiado por Caleb Deschanel en Rules Don’t Apply

Conclusión final

Solo algunas transiciones que parecen metraje de época —bien porque lo son o porque se crearon a propósito— y las retroproyecciones de los automóviles poseen ese verdadero sabor añejo del celuloide, que tan bien le habría sentado a este proyecto.

Aunque Deschanel únicamente sea él mismo por completo en el segmento final, con esos atardeceres infinitos de Acapulco, su oficio eleva notablemente el conjunto. Todo ello a pesar de que la proyección deja entrever hasta qué punto estuvo condicionado por las decisiones o exigencias de Warren Beatty como principal creador de la película.

© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.