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Saturn 3 (1980): fotografía de Billy Williams
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Kirk Douglas, Farrah Fawcett y el robot Hector en Saturn 3

Saturn 3 (1980) – Fotografía de Billy Williams

Título en España: Saturn 3
Año de Producción: 1980
Director: Stanley Donen
Director de Fotografía: Billy Williams, BSC
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Copia vista: Blu-ray

Billy Williams ilumina con fuentes integradas y luz suave una producción de ciencia ficción cuyo enorme talento técnico no logra evitar un resultado visual plano, falso y carente de atmósfera.

La película

Saturn 3 es una extraña película de ciencia ficción. Resulta extraño que una producción que suma tanto talento delante y, sobre todo, detrás de las cámaras ofrezca unos resultados tan pobres.

La historia se desarrolla en una base situada en Titán, una de las lunas de Saturno, donde un comandante interpretado por Kirk Douglas y su joven ayudante, Farrah Fawcett, cultivan alimentos para la Tierra. Ante una caída de la producción, se envía un robot que deberá contribuir a recuperarla después de ser programado allí por el capitán que lo transporta, interpretado por Harvey Keitel.

Sin embargo, el robot asimila rápidamente la personalidad del capitán, un asesino que no había superado la prueba necesaria para viajar a Saturno, y comienza a funcionar incorrectamente. Los resultados son muy pobres: a pesar del talento involucrado, la película nunca funciona y parece más un vehículo para explotar el físico de Farrah Fawcett que una obra seria, dejando además bastantes momentos de comedia involuntaria.

Kirk Douglas y Farrah Fawcett en Saturn 3

El director de fotografía

El director original fue John Barry, célebre diseñador de producción de A Clockwork Orange (1971), Star Wars (1977) y Superman (1978), que iba a debutar como realizador con esta película.

Las fuentes de la época discrepan sobre si Barry abandonó el proyecto o fue despedido por el productor Stanley Donen aproximadamente una semana después de comenzar el rodaje. Donen asumió finalmente la dirección. Una parte del material inicial de Barry permaneció en la película.

El director de fotografía fue el británico Billy Williams, BSC, en su único proyecto dentro del género de la ciencia ficción. Era conocido por sus películas con Ken Russell —Women in Love (1969) y Sunday Bloody Sunday (1971)— y por su colaboración con John Milius en The Wind and the Lion (1975).

También trabajó para Mark Rydell en On Golden Pond (1981) y obtuvo el Óscar por Gandhi (Richard Attenborough, 1982). En esta última compartió crédito y premio con Ronnie Taylor: un problema de espalda obligó a Williams a dejar el rodaje y operarse, aunque consiguió recuperarse a tiempo para regresar a la India y terminar la película.

Decorado futurista diseñado por Stuart Craig para Saturn 3

Análisis del estilo visual

Aunque estaba acostumbrado a otro tipo de películas, Williams, cuyos orígenes estaban en el documental, era ya entonces un veterano de 51 años y siempre fue un operador de estilo moderno. Quizá no tanto como David Watkin o John Alcott, pero sí lo bastante permeable para adoptar nuevas técnicas e influencias, al tiempo que continuaba el legado de los clásicos sin romper totalmente con ellos.

Saturn 3 fue diseñada por Stuart Craig, antiguo ayudante de John Barry. Sin embargo, uno de los problemas de la película es que, pese al talento de sus diseñadores, el aspecto resulta demasiado acartonado y falso. Se acerca más a la teatralidad de la serie original de Star Trek o a la ciencia ficción ecológica de una producción barata como Silent Running (Douglas Trumbull, 1972) que al hito de Alien (Ridley Scott, 1979).

Alien se rodó aproximadamente en el mismo periodo, pero se estrenó antes. Además de los errores de reparto, por mucho que fueran deliberados —el guion ya planteaba que el personaje de Douglas doblase en edad al de Fawcett, pero su relación en pantalla resulta absurda—, se percibe que Donen no tenía el menor interés ni la comprensión adecuada del género. Unido a un guion muy pobre, esto explica parcialmente el desastre.

Luces integradas en los decorados de Saturn 3

Aunque Williams no sea el culpable, tampoco contribuye demasiado a evitarlo. El operador británico hace lo que debe: utiliza numerosas luces integradas en los decorados e incluso, como él mismo comentó, diseñó aparatos para que funcionaran como fuentes incorporadas a los sets.

También emplea luz suave sobre los intérpretes y evita la luz dura, tan incorrecta en una película futurista como esta, aunque no impidiera que Frank Phillips fuera candidato al Óscar el año anterior por The Black Hole (Gary Nelson, 1979). Williams se esfuerza asimismo en reforzar la presencia física de Farrah Fawcett, mediante luz frontal y algo de difusión discreta en los primeros planos.

Para ampliar: El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano permite contextualizar la Kodak 5247 de 100 ASA y las exigencias de exposición de una producción de estudio como esta.

El aspecto general es algo plano y, sobre todo, carece del contraste, la garra y la suciedad que transmite Alien, quizá la cumbre del género. Las comparaciones pueden ser injustas, pero también es cierto que Saturn 3, con un presupuesto similar y rodada aproximadamente al mismo tiempo, luce infinitamente más acartonada.

El planteamiento general de Williams es bueno, pero nunca consigue crear una atmósfera. Bajo su luz, los decorados, que en principio deberían ser el punto fuerte de la producción, adquieren un aspecto falso, entre plastificado y acartonado, del que los diseñadores también son responsables.

Farrah Fawcett iluminada con luz suave en Saturn 3

Conclusión final

Donen rueda generalmente mediante el zoom y renuncia al formato panorámico habitual en este tipo de producciones, aunque seguramente esa decisión procediera de la etapa inicial de Barry. No existe una puesta en escena interesante: todo resulta demasiado funcional, mecánico y rodado con desgana.

Los efectos visuales también han quedado muy desfasados. No son ridículos como en otras películas de la época, pero lucen baratos y resultan demasiado evidentes.

Los resultados globales son malos. Saturn 3 es una de esas producciones en las que, por el motivo que sea, comienza a fallar un eslabón de la cadena —Donen, el guion, el reparto— y termina arrastrando a todos los demás hasta convertir el conjunto en un desastre total.

© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.