The Empire Strikes Back (El Imperio Contraataca, 1980) – Fotografía de Peter Suschitzky
Título en España: El Imperio Contraataca
Año de Producción: 1980
Director: Irvin Kershner
Director de Fotografía: Peter Suschitzky, ASC, BSC
Ópticas: C-Series de Panavision y Super PanaZoom Cooke (2ª unidad)
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: Efectos especiales fotográficos rodados en VistaVision. Fotografía 2ª unidad (estudio) de Chris Menges.
Vista en 35mm y HDTV
Peter Suschitzky lleva la saga a una imagen más naturalista, atmosférica y contemporánea, basada en luz suave, fuentes integradas y filtros de bajo contraste.
La película
Segunda entrega de la trilogía original de Star Wars, cuya acción se sitúa a continuación de los hechos acaecidos en la primera película: tras la destrucción de la Estrella de la Muerte, el malvado Imperio Galáctico consigue averiguar la ubicación de la base de las tropas rebeldes, por lo que estas deben abandonarla a toda prisa. Esto provoca que los personajes principales deban separarse: por un lado, Luke Skywalker (Mark Hamill) acude a un inhóspito planeta para llevar a cabo su entrenamiento como caballero jedi a las órdenes del maestro Yoda (Frank Oz), mientras que Han Solo (Harrison Ford) y la princesa Leia (Carrie Fisher) van a parar a Cloud City, complejo regentado por Lando Calrissian (Billy Dee Williams), donde Darth Vader (James Earl Jones) ha preparado una trampa para atraer a Luke al lado oscuro. George Lucas, después del éxito —y también de los enormes problemas de rodaje— de Star Wars, decidió dar un paso atrás y encomendó el guion a Leigh Brackett y al futuro realizador Lawrence Kasdan, mientras que la dirección recayó en el veterano Irvin Kershner, quien había sido profesor de Lucas en la universidad. Lucas limitó sus propias funciones a proporcionar la historia original y financiar él mismo la película, sin necesidad de apoyarse en la 20th Century Fox, decisión que, a la postre y tras el enorme éxito de la secuela, le hizo enormemente rico. El resultado es una película que mantiene las virtudes de la original —como su narrativa clásica, su toque aventurero y sus enormes valores de producción— al tiempo que mejora sus defectos, con diálogos mucho más trabajados, una estructura más dinámica y dramática a base de montajes paralelos y un tono general más oscuro y adulto, que sin lugar a dudas la convierten en el plato fuerte de la saga.

El director de fotografía
El director de fotografía encargado del proyecto, con mucha antelación y preparación previa, fue el británico Peter Suschitzky [ASC, BSC]. El veterano operador es sobre todo reconocido por su larguísima asociación con el realizador canadiense David Cronenberg, para quien ha rodado todas y cada una de sus películas —diez hasta la fecha— desde que en 1988 sustituyó a Mark Irwin en Dead Ringers. Sin embargo, Suschitzky, hijo del operador Wolfgang Suschitzky [BSC], comenzó su carrera como primer operador con apenas veinte años, a principios de la década de los sesenta, a través de documentales y cortometrajes. En 1968, el mítico David Watkin [BSC] —otro operador de orígenes documentales— le ofreció la oportunidad de rodar la segunda unidad de The Charge of the Light Brigade, con uno de los usos más emblemáticos que se recuerdan del formato anamórfico, tras lo cual dio el salto al mundo del cine. A mediados de los años setenta, su nombre estaba lo suficientemente consolidado, con películas como The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975), Lisztomania (Ken Russell, 1976) o Valentino (1977), como para que le ofrecieran el primer Star Wars, antes de que el veterano Gilbert Taylor fuera el encargado de rodarlo.

Análisis visual
El diseñador de producción Norman Reynolds (Raiders of the Lost Ark, Alien 3) sustituyó a su antiguo jefe John Barry en el cargo. Barry, por aquella época, deseaba dirigir y, tras ser despedido del rodaje de Saturn 3, se incorporó a The Empire Strikes Back en calidad de director de segunda unidad; lamentablemente, fallecería de meningitis durante el transcurso del mismo. Reynolds marcó una línea de modernidad aún mayor que la de la cinta predecesora y, junto a Suschitzky, obtuvo un aspecto global que ya no era un híbrido entre 2001: A Space Odyssey y Forbidden Planet, sino más cercano a un cruce estético entre la todavía vigente modernidad de la película de Kubrick y el tenebrismo de Alien, de Ridley Scott, estrenada el año anterior.

La fotografía de The Empire Strikes Back es, por tanto, un trabajo absolutamente contemporáneo, que comienza con un estilo naturalista en su rodaje de localizaciones en Noruega y es trasplantado al interior de la base rebelde, con tonos ligeramente azulados para capturar el frío de los paisajes y efectos single-source, con una luz suave justificada en la gran puerta de entrada de la base para sus interiores. En todas las escenas rodadas en los decorados construidos por Reynolds, gran parte de las luces de Suschitzky están integradas en ellos, realizando su iluminación de forma real o muy verosímil. Pero, a diferencia de Taylor en la película original, que alternaba el mismo planteamiento en los sets de John Barry con otras escenas rodadas mediante el esquema básico de los tres puntos de luz dura, Suschitzky emplea exclusivamente luz muy suave sobre sus actores. De esta manera, el aspecto no solo es mucho más natural —pues la luz suave sería la que realmente existiría en los lugares donde se desarrolla la película—, sino que además consigue una mejor integración de los actores en los decorados, con una luz mucho más delicada que la heredada del estilo de fotografía en color «de estudio» de los años cincuenta y sesenta.
Además, si bien George Lucas tuvo confrontaciones con el equipo técnico a raíz del uso de la difusión en cámara en la primera película, Suschitzky no parece que tuviera problemas para emplear ligeros filtros de bajo contraste —que suavizan ligeramente las imágenes y crean pequeños halos en torno a las fuentes de luz— en gran parte de la película, además de un buen número de fuentes integradas de diversos colores, que ofrecen una rica variedad cromática, y poderosas mezclas de colores cálidos y fríos, como durante la famosa confrontación entre Vader y Skywalker.
Sin embargo, el rodaje se extendió durante un período demasiado largo (175 días), lo cual incrementó notablemente el presupuesto y puso nervioso a Lucas, que se quejaba ante Kershner y Suschitzky de que no era necesario que la película luciese «tan» bien. Tardase mucho o no, lo cierto es que el trabajo de Suschitzky es extraordinario, con interiores de estudio como los del planeta Dagobah o Cloud City —el primero lúgubre y el segundo luminoso— que ofrecen una enorme atmósfera y variedad visual al tiempo que resultan consistentes como conjunto, con un excelente nivel técnico —negros, grano, contraste y tonos pastel— en la copia en 35mm.

El trabajo de Industrial Light & Magic, en este caso comandada por Richard Edlund [ASC] y Brian Johnson, después de que George Lucas tuviera problemas con John Dykstra [ASC] —el anterior supervisor de efectos, que dejó la compañía para fundar la suya propia, Apogee—, no es tan novedoso como el de la primera entrega, aunque mantuvo su nivel e incluyó complicadas animaciones stop motion a cargo de Phil Tippett. Al igual que en Star Wars y Return of the Jedi, en las reediciones de 1997 y 2004 George Lucas introdujo numerosos cambios y añadidos que afectan a gran parte de los efectos originales, sustituidos o arreglados mediante CGI, al tiempo que se llevó a cabo una nueva corrección de color que saturó los tonos y aumentó el contraste de las copias originales.
Conclusión final
A pesar de lo cual, el trabajo de Suschitzky continúa siendo buenísimo —a día de hoy, clásico pero también moderno— y no es solo la obra cumbre del operador británico, sino la mejor fotografía de cualquier producto en el que George Lucas jamás haya estampado su nombre, junto con la de Raiders of the Lost Ark, a cargo de Douglas Slocombe [BSC].
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2013. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.