Título en España: Alta Tensión
Año de Producción: 1987
Director: John Glen
Director de Fotografía: Alec Mills, BSC
Emulsión: Kodak 5247 (125T) & 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: fotografía de 2ª unidad de Arthur Wooster, BSC
Vista en Blu-ray
Alec Mills recibe al James Bond de Timothy Dalton con una fotografía clásica y funcional que alcanza su mejor nivel en los ricos exteriores de Marruecos.
La película
Debut de Timothy Dalton en el papel de James Bond, rol en el que tomaba el relevo después de la época de Roger Moore y que supuso un giro de la serie hacia planteamientos más formales, con un menor espacio para la comicidad y un argumento que perfectamente podría pertenecer a cualquier otra película sobre la Guerra Fría, no necesariamente protagonizada por James Bond.
Con Maryam d’Abo como coprotagonista, "The Living Daylights" gira en torno a la falsa deserción de un general soviético (Jeroen Krabbé), que pone en jaque a los servicios de inteligencia británicos y obliga a Bond a ir en su búsqueda. Joe Don Baker, John Rhys-Davies y Art Malik son algunos de los secundarios de una película sin demasiado encanto, pero resuelta con oficio y diligencia por un notable grupo de veteranos de la serie, entre ellos John Barry, en su última banda sonora para un filme de James Bond.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el británico Alec Mills, BSC, en su debut en este cargo dentro de la serie, aunque había sido operador de cámara en "On Her Majesty’s Secret Service" (1969), "The Spy Who Loved Me" (1977), "Moonraker" (1979), "For Your Eyes Only" (1981) y "Octopussy" (1983), justo en la época en la que daba el salto a la dirección de fotografía.
Mills es más recordado como operador, labor en la que acompañó a directores de fotografía como Michael Reed, Gilbert Taylor, Ernest Day, Ousama Rawi, Henri Decaë, Claude Renoir, Jack Cardiff, Jean Tournier y Alan Hume, entre otros.
Después de "The Living Daylights", repitió su labor junto al realizador John Glen en "Licence to Kill" (1989), el último título antes del parón de la serie y de su retorno con Pierce Brosnan en "GoldenEye" (1995), además de fotografiar la fallida "Christopher Columbus: The Discovery" (1992).

Análisis del estilo visual
En sus tres películas como director de fotografía de la serie Bond —"For Your Eyes Only" (1981), "Octopussy" (1983) y "A View to a Kill" (1985)—, Alan Hume había tenido el serio inconveniente de trabajar con un protagonista, Roger Moore, de avanzada edad para el papel. Ese problema desapareció con Timothy Dalton, por lo que Mills pudo centrarse en realizar una fotografía directa, sin tener demasiado en cuenta el aspecto del actor principal.
Pero, en la mayoría de los aspectos, la imagen de "The Living Daylights" es muy clásica. Teniendo en cuenta quiénes fueron sus maestros, no resulta sorprendente que Mills fuera, como director de fotografía, del tipo de los que utilizaban lámparas fresnel sobre los actores y el decorado. A diferencia del estilo de un par de décadas atrás, Mills sí empleaba difusión entre los aparatos y los actores, de modo que el suyo es un híbrido entre el clasicismo en color, con sus tres puntos de luz, y las tendencias modernas, entre las cuales, desde luego, no se encontraba.

Siendo una película de presupuesto solvente, tampoco es de extrañar que Mills tuviera luz suficiente para trabajar a diafragmas más que decentes en toda circunstancia, entre T/4 y T/5.6. Su estilo de luz más o menos directa y el contraste entre zonas de luz y de sombra que se produce trabajando a esos niveles proporcionan negros profundos y un negativo rico y denso, además de favorecer el rendimiento de las ópticas anamórficas.
Entre estas se incluye posiblemente el zoom Panafocal, con el elemento anamorfizador en el frontal, empleado, por ejemplo, en "The Spy Who Loved Me" (1977) y "Tess" (1979). El resto de los interiores son quizá demasiado planos y algo grises, incluso por diseño, lo que hace que la fotografía sea muy funcional, pero aburrida.
Donde realmente destaca Mills y da sin duda lo mejor de sí es en los exteriores, especialmente en aquellos en los que Marruecos simula ser Afganistán. Presentan colores muy ricos y ajustadas exposiciones que mantienen cielos muy azules cuando la luz es frontal y algo de sobreexposición cuando viene de contra, sin que resulte demasiado evidente el uso de iluminación artificial.

Conclusión final
En definitiva, como la propia película, su fotografía muestra mucho oficio, pero escaso arte o inspiración, más o menos lo que cabría esperar de un director de fotografía que debutó en el cargo con casi cincuenta años de edad, pero que llevaba tras de sí una larga y brillante carrera como segundo operador de importantes directores de fotografía.
Su estilo no es ni mucho menos brillante, pero sus exteriores sí muestran imágenes de gran calado e interés, en las que obtiene el tipo de composiciones vistosas y grandilocuentes que son tradición en las localizaciones de la serie Bond.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.