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The Pawnbroker (1964): fotografía de Boris Kaufman
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Rod Steiger en The Pawnbroker

The Pawnbroker (El Prestamista, 1964) – Fotografía de Boris Kaufman

Título en España: El Prestamista
Año de Producción: 1964
Director: Sidney Lumet
Director de Fotografía: Boris Kaufman, ASC
Ópticas: Cooke Speed Panchro, Angenieux 25-250mm T3.9
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
Vista en HDTV

Boris Kaufman y Sidney Lumet convierten un espacio reducido, la luz dura y una escala tonal muy rica en el reflejo visual de un personaje emocionalmente encerrado.

La película

Adaptación cinematográfica de una novela de Edward Lewis Wallant, tiene como protagonista a un prestamista judío (Rod Steiger), superviviente del Holocausto, que desde entonces vive y trabaja en el alto Manhattan, lindando con Harlem, en Nueva York. Su existencia trata de ser pacífica, pero los demonios internos y los recuerdos minan al personaje, que por momentos se acerca a su propio caos personal y rechaza cualquier tipo de conexión emocional con otras personas.

Más que el propio argumento, lo que parece que interesó a Sidney Lumet fue la posibilidad de mostrar en pantalla a un personaje en descomposición emocional como el que interpreta —y muy bien, además— Rod Steiger. En ciertos aspectos, guarda similitudes con el proceso que sufría el personaje de Gene Hackman en “The Conversation” (1974), de Francis Ford Coppola.

Los resultados globales son notables, aunque quizá el film no alcance el excepcional tono que sí poseen los mejores títulos de su autor. Geraldine Fitzgerald, Brock Peters y Jaime Sánchez, entre otros, completan el reparto.

Rod Steiger en The Pawnbroker

El director de fotografía

El director de fotografía fue Boris Kaufman [ASC]. De origen polaco y hermano de los cineastas Dziga Vertov y Mikhail Kaufman, fue un trotamundos que renunció a la Unión Soviética y se inició como director de fotografía en París hacia el final del cine mudo. Como consecuencia del auge del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial, emigró de nuevo, esta vez hacia Norteamérica, donde le costó volver a entrar en la industria como consecuencia del macartismo y de sus vínculos familiares en la URSS.

Hoy en día, Boris Kaufman es sobre todo conocido por sus trabajos para Jean Vigo —“Zéro de conduite” (1933), “L’Atalante” (1934)— en Francia y, especialmente, por los que realizó para Elia Kazan y el propio Sidney Lumet en Norteamérica. Con Kazan ganó su único Oscar por “On the Waterfront” (1954) y colaboró en títulos como “Baby Doll” (1956) o “Splendor in the Grass” (1961).

Con Lumet tuvo una asociación más larga que se extendió a siete películas, entre las que quizá destaca por encima de todas ellas la primera, “12 Angry Men” (1957). Se retiró del cine en 1969, pasados los sesenta años de edad.

Blanco y negro de Boris Kaufman en The Pawnbroker

Análisis del estilo visual

“The Pawnbroker” destaca por ser un film en blanco y negro que, como casi todos los de su director, se beneficia de una puesta en escena tan concisa como favorecedora del realismo que posee la historia. La película comienza con una serie de flashbacks que muestran el último momento de felicidad del personaje principal, justo antes, como se revela después, de que tanto él como su familia sean capturados por los nazis.

Estas escenas exteriores están rodadas tanto a cámara lenta como con el zoom Angenieux 25-250mm T3.9, que acababa de ser lanzado al mercado, de modo que marcan una importante distinción visual con respecto al grueso del film, rodado con lentes fijas y una puesta en escena más convencional. También hay recuerdos del personaje principal intercalados durante todo el metraje, pero destacan más porque están editados a modo de pequeños flashes que lo atormentan que por su estilo de filmación.

Encuadre con angular en la oficina de préstamos de The Pawnbroker

Gran parte del metraje transcurre en la tienda que hace las veces de oficina de préstamos del personaje de Rod Steiger, muy bien aprovechada tanto por Lumet como por Kaufman. Así ocurre, por ejemplo, en los momentos en que el director de fotografía se sirve de las rejas del lugar para proyectar su sombra sobre el rostro del actor.

Lógicamente, la luz es dura, como marcaban los cánones de la época, pero eso ayuda mucho a que los diafragmas sean cerrados y exista una marcada diferenciación y escala tonal en la imagen. Los negros son muy negros porque están varios pasos de diafragma por debajo de la exposición hacia el gris medio, mientras que existen menos altas luces en la escala tonal superior.

Aun así, el aspecto es muy rico en todo momento. La puesta en escena de Lumet, que no tiene ningún pudor en acercarse a los actores con angulares o mostrar la miseria del lugar y aquella en la que viven algunos personajes secundarios, favorece mucho que el film posea una atmósfera realista, a pesar de que su planteamiento estético no sea moderno.

Cooke Speed Panchro y Angenieux 25-250mm

La evolución de las ópticas fijas y los primeros grandes zooms cinematográficos se desarrolla en la Guía de Ópticas de Cine: lentes esféricas, anamórficas y Full Frame.

Contraste y escala tonal en The Pawnbroker

Conclusión final

Los resultados son, por lo tanto, muy buenos, ya que el estilo clásico de Kaufman —cuya carrera, por cierto, guardaba cierta similitud con el hombre que protagoniza la película— está muy bien tratado por Lumet. El director saca el máximo provecho de un decorado muy pequeño inventando continuos ángulos de cámara y situando, como siempre en su cine, a los actores más cerca o lejos de la cámara, con drásticas variaciones de focales.

De este modo crea diferentes sensaciones narrativas e influye en las percepciones del espectador, faceta en la que el realizador de clásicos como “Fail Safe” (1964) o “Network” (1976) fue uno de los directores más hábiles de la historia del cine.

© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.