Thriller de acción a cargo de Curtis Hanson (“The Hand that Rocks the Cradle”, “L.A. Confidential”) que tiene como protagonista a una familia de Boston, formada por la madre (Meryl Streep), el padre (David Strathairn) y un hijo (Joseph Mazzello), que deciden ir a pasar unos días de vacaciones navegando por un rio y haciendo “rafting”, ya que la madre había practicado dicho deporte de forma profesional desde joven. Pero en ese idílico paisaje y situación, se topan con una extraña pareja de hombres (Kevin Bacon y John C. Reilly), cuyo comportamiento primero es afable, pero cada vez deja entrever más y más que ocultan algo. Debido al casting, no es extraño que la película posea buenas interpretaciones, aunque lo lógico es que el espectador se quede con la belleza de las localizaciones y lo excitantes que resultan algunos de los momentos de acción en los rápidos del río, que son de lejos lo más interesante de una película que, por mucho oficio y medios que despliegue, no es capaz de escapar de su pobre guión.

El director de fotografía fue Robert Elswit [ASC], quien por aquél entonces, aunque tenía una dilatada experiencia con casi quince años ejerciendo como director de fotografía, aún no había rodado prácticamente ninguno de los títulos por los que es más celebrado. Elswit comenzó su carrera, curiosamente, en el mundo de los efectos especiales fotográficos, trabajando en “Star Trek: The Motion Picture” (1979), “Raiders of the Lost Ark” (1981), “Poltergeist” (1982) o “The Return of the Jedi” (1983) generalmente en los equipos de cámara de Industrial Light & Magic. En paralelo, ejercía ya como director de fotografía, con títulos como “Waltz Across Texas” (1982), dirigida por el otrora famoso operador de cámara y también director de fotografía Ernest Day, aunque sería precisamente de su asociación con Curtis Hanson cuando su nombre comenzó a llamar la atención, especialmente después de “The Hand that Rocks the Cradle”, que fue su tercera colaboración. “The River Wild” fue la última, aunque Elswit justo entonces enlazó con Paul Thomas Anderson, que fue quien le llevó a la cima con “Sydney” (1996), “Boogie Nights” (1997), “Magnolia» (1999), “Punch Drunk-Love” (2002) y sobre todo, “There Will Be Blood” (2007), por la que Elswit obtuvo el Oscar a la mejor fotografía. Después aún rodaron “Inherent Vice” (2014), aunque en casi todas sus últimas películas Anderson ha preferido no contar con un director de fotografía propiamente dicho y rodarlas él mismo con la ayuda de su gaffer de siempre. Además, entre sus muchos trabajos, son conocidos los realizados en la serie Bond en “Tomorrow Never Dies” (1997), «Nightcrawler» (2014), o los dos de “Mission Impossible”, en la cuarta y quinta películas, en 2011 y 2015, a las órdenes respectivas de Brad Bird y Christopher McQuarrie.

A pesar del nombre del Robert Elswit, la fotografía de “The River Wild” no es del todo satisfactoria. En cierto modo, es una película diseñada y acomodada para filmar de la mejor manera posible todas las escenas en el río y en los rápidos, que debieron de ser complicadísimas a nivel de logística, pues bastantes localizaciones eran alcanzables únicamente con helicópteros, con los problemas que ello supone para transportar y disponer el material adecuado. Fue la primera película de Elswit rodada en formato panorámico anamórfico con lentes Panavision, que luego emplearía gloriosamente con Paul Thomas Anderson, empleando las series “C” y sobre todo la serie “E” para las secuencias de diálogos, aunque con muchos momentos de zoom (sobre todo, Cooke Varotal adaptados al anamórfico, 40-200mm y 50-500mm) para las secuencias de acción y en el río, aunque muchos planos dentro de los botes sí que estén rodados con lentes fijas, casi seguro que por cuestiones de tamaño y peso. Solo ya la apuesta por el anamórfico con respecto al Super 35, más ágil y flexible, con lentes de menor envergadura, pero con más grano y menor resolución, ya es absolutamente loable, en pos de un mayor tamaño de negativo que proporcionase una mejor calidad de imagen, hecho al que se añade que los exteriores están rodados con las emulsiones Kodak 5245 (50D) y 5248 (100T). Aunque no lo mencionase en “American Cinematographer”, es prácticamente seguro que, para las noches, los cineastas empleasen la emulsión 5296 (500T), que era la más sensible de Kodak en aquél momento (y también, bastante granulada).

Sin embargo, la propia naturaleza de la película hace o impide que Robert Elswit pueda iluminar o controlar la luz del sol como seguramente a él le hubiera gustado. Y así, a pesar de estar acompañado de uno de los mejores y más respetados gaffers de Hollywood, James Planette, lo cierto es que “The River Wild” es algo irregular. Por suerte, la continuidad de la luz está bastante lograda, lo cual ya es meritorio en estas circunstancias y teniendo en cuenta que nos encontramos en la época previa a los etalonajes digitales. Pero en el momento en el que el cielo se nubla, o bien Elswit posee el sol de contra de manera muy marcada, etc. y tiene que iluminar, sus luces se hacen siempre muy evidentes, como también las luces de relleno que emplea sobre los personajes. Quizá, como indicábamos, ello se debe a que rodando en el agua es muy complicado poder repetir tomas o incluso poder poner las luces donde le gustaría al director de fotografía, ya que el resultado, al menos en lo estético, es irregular. Tampoco son demasiado convincentes las escenas nocturnas, a veces mezclando tomas en noche americana o “day-for-night” con noches recreadas por el director de fotografía (curiosamente, el salto de raccord más grande de la película es durante una escena a la luz de una hoguera entre Kevin Bacon y Meryl Streep), ya que quizá haya demasiada luz en los fondos, o esta posea un tono azulado, pero no tan azulado como era requerido, pues contrasta poco con el tono cálido de la hoguera. Pero está claro que ello era una elección de Elswit, ya que en sus noches sin hogueras, recrea la luz de la luna con grandes aparatos a contraluz y sin difuminar, con un color prácticamente más grisáceo que azulado.

También es una película que se ha quedado algo anticuada en la utilización de sus filtros de color, empleados en el prólogo en Boston y en el cierre de la película, pero que curiosamente se evitan en el grueso del rodaje. Por todo ello, el resultado es que más allá de algunos momentos en que la belleza de los escenarios o de la luz natural hacen acto de presencia, “The River Wild” no es una película que posea una fotografía ni demasiado vistosa ni lo suficientemente cruda (como sí lo es una de las referencias del subgénero de “villanos en el río”: “Deliverance”, John Boorman, 1972); se queda algo “en tierra de nadie”, sin apostar por una estética marcada o embellecida, pero tampoco por un trabajo más naturalista o realista en la línea del trabajo de Vilmos Zsigmond en la película de Boorman. Es más bien una obra híbrida, más amable lógicamente que “Deliverance” y en cierto modo más elaborada, pero sin deslumbrar ni estar cercana a hacerlo en ningún momento. Por ello, como indicábamos al principio, su punto fuerte son las escenas de acción en los rápidos, que es donde se percibe claramente que Robert Elswit y Curtis Hanson centraron sus esfuerzos, lo cual posiblemente fuera lo correcto dadas las características del film, aunque dicha decisión implique compromisos en la luz como los relatados.
Título en España: Río Salvaje
Año de Producción: 1994
Director: Curtis Hanson
Director de Fotografía: Robert Elswit, ASC
Ópticas: Panavision “C” y “E” Series, Super Panazoom Cooke
Emulsión: Kodak 5245 (50D), 5248 (100T), 5296 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: fotografía adicional de Kim Marks
Vista en HDTV
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2025.
Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha rodado publicidad, cortometrajes, documentales, además películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (Raúl Cerezo, Fernando González Gómez, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025) o las escenas españolas del Western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en Master, como Grados o Diplomaturas, en TAI, ESCAC o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3.—-