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Wolfen (1981) – Fotografía de Gerry Fisher
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Ilustración promocional de Wolfen con una cabeza de lobo y Nueva York

Wolfen (Lobos Humanos, 1981) – Fotografía de Gerry Fisher

Título en España: Lobos Humanos
Año de Producción: 1981
Director: Michael Wadleigh
Director de Fotografía: Gerry Fisher, BSC
Ópticas: Super High Speed de Panavision
Emulsión: Kodak 5247 (125T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en Blu-ray

Gerry Fisher une el realismo del thriller de los setenta con ópticas anamórficas ultraluminosas, Steadicam, grúa Louma y una inquietante visión termográfica de Nueva York.

La película

Adaptación de una novela de Whitley Strieber —autor de "The Hunger"—, ambientada en Nueva York y centrada en la investigación de unos crímenes aparentemente inconexos que un detective (Albert Finney) lleva a cabo en Wall Street y en el sur del Bronx. Por increíble que parezca, todo apunta a que el asesinato de ricos financieros y mendigos se debe a una extraña especie animal que guarda una gran cercanía con un grupo de nativos americanos.

Diane Venora, Edward James Olmos, Dick O’Neill, Tom Noonan y Gregory Hines forman el reparto secundario de una película de terror muy atípica. Fue la única obra de ficción del realizador de "Woodstock" (1970), cuyas ambiciones temáticas —muy diferentes de las de "The Howling" (1981) o "An American Werewolf in London" (1981)— y cuyo mensaje fueron demasiado para los jefes del estudio, que apartaron al cineasta después de completar la fotografía adicional y antes de que concluyera la posproducción.

A pesar de ello, los resultados son muy atmosféricos, interesantes y originales, con un vivo retrato de la decadencia de Nueva York en la época de su rodaje y una de las primeras y más interesantes bandas sonoras de James Horner.

Rodaje sobre un puente con el skyline de Manhattan en Wolfen

El director de fotografía

El director de fotografía fue el británico Gerry Fisher, BSC, una elección extraña por parte de Wadleigh para su debut en la ficción, pues el habitual colaborador de Joseph Losey —"Mr. Klein" (1976)— y John Huston —"Victory" (1981)— no se prodigó en exceso en el cine estadounidense, y mucho menos rodado en el propio continente.

Fisher, como era habitual en su época, comenzó su carrera como ayudante para posteriormente dar el salto al puesto de operador de cámara de directores de fotografía como Jack Hildyard, Ted Scaife, Douglas Slocombe y Robert Krasker, entre otros. Finalmente llegó al puesto de primer operador a mediados de los años sesenta, de la mano de Losey.

Rápidamente se hizo un nombre y comenzó colaboraciones con cineastas tan diferentes como Tony Richardson, Sidney Lumet y Richard Fleischer. También trabajó con Billy Wilder en "Fedora" (1978), William Peter Blatty en "The Ninth Configuration" (1980) y "The Exorcist III" (1990), y Richard Lester en "Juggernaut" (1974).

Además, fue el artífice en los años ochenta de la fotografía de "Highlander" (Russell Mulcahy, 1986), lo que prueba que, al margen de su formación clásica, Fisher fue un operador capaz de amoldarse a las nuevas tendencias.

Albert Finney camina de noche por un parque en Wolfen

Análisis del estilo visual

"Wolfen" destaca inmediatamente por su entonces novedoso uso de la Steadicam, operada para la ocasión por el propio inventor del sistema, Garrett Brown. Con ella, Wadleigh sugiere a lo largo de la película el punto de vista de las criaturas que le dan título, gracias a unas vistosas tomas de Brown por las calles de Manhattan, el puente de Brooklyn y las ruinas del Bronx.

Robert Blalack —"Star Wars" (1977)— modificó ópticamente esas imágenes para obtener un aspecto solarizado, con colores intensos y artificiales, llamado termográfico, que después se utilizaría con modificaciones en películas como "Predator" (1987).

Adicionalmente, otras tomas de la película hacen uso de la grúa Louma —invento del francés Jean-Marie Lavalou, empleada, por ejemplo, por Polanski en "The Tenant" (1976) o por Spielberg en "1941" (1979)— para conseguir el mismo punto de vista de las bestias, con sorprendentes efectos.

La iglesia derruida del sur del Bronx construida para Wolfen

Wadleigh demuestra muy buen ojo para la composición y el encuadre, así como para buscar un aspecto que aúna el realismo del thriller de los setenta con un cierto toque fantástico que hace que la película sea muy interesante en el apartado visual. El uso de contraluces y humo en los exteriores nocturnos, entre otros recursos, la aparta un poco de la estética documental que estaba de moda en la época.

Fisher, además, emplea constantemente niveles de luz muy reducidos, de modo que tuvo que recurrir a las ópticas anamórficas ultraluminosas de Panavision para conseguir captar sus paisajes nocturnos, a veces con la luz disponible, y recurrió también al revelado forzado. Por ello, toda la película presenta una profundidad de campo muy reducida, así como múltiples aberraciones, pérdidas de nitidez en los bordes del fotograma y artefactos en general que se asocian al formato anamórfico.

El funcionamiento de las ópticas anamórficas y la evolución de los juegos luminosos de Panavision se explican en Formato anamórfico en cine: guía completa.

Edward James Olmos conversa con Albert Finney en un bar de Wolfen

Adicionalmente, hay que destacar el estupendo trabajo de Paul Sylbert en los diseños. Es cierto que "Wolfen" destaca sobre todo por el magnífico uso que hace de las localizaciones neoyorquinas —atención a las tomas captadas por la primera unidad desde lo alto de los puentes, incluida una con Albert Finney en lo alto del Williamsburg, en la que se siente puro vértigo—, pero también hay que mencionar especialmente las escenas en el sur del Bronx.

Estas han quedado como documento de la decadencia urbana de la ciudad, pero Sylbert añadió además una iglesia quemada y derruida expresamente para el filme, cuyo tenebroso aspecto es una de esas imágenes que sin duda permanecen en la retina del espectador que se aproxime a esta extraña cinta, única en su género.

Conclusión final

Lamentablemente, Wadleigh, cuyo documental "Woodstock" había ganado el Óscar diez años antes, no volvió a dirigir otra película después de su mala experiencia durante el rodaje y la posproducción de la presente, en cuya fase final no pudo participar en su integridad.

© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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