Título en España: 52 Vive o Muere
Año de Producción: 1986
Director: John Frankenheimer
Director de Fotografía: Jost Vacano, ASC, BVK
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Otros: el operador de cámara fue Alan Caso, ASC, futuro director de fotografía con Frankenheimer.
Vista en Blu-ray
Jost Vacano combina el realismo de las localizaciones de Los Ángeles con la estilización del cine criminal norteamericano de los años ochenta.
La película
Adaptación de una novela de Elmore Leonard a cargo de un John Frankenheimer cuyos días de gloria ya habían quedado atrás, en la que además la producción corrió a cargo de dos iconos del cine de acción de los años ochenta: Menahem Golan y Yoram Globus —The Cannon Group—. El protagonista de la película es un empresario industrial —Roy Scheider, cuyos mejores años también habían quedado atrás— que es extorsionado como consecuencia de su romance con una bailarina de striptease —Kelly Preston— por un grupo de tres malhechores de los bajos fondos, relacionado con locales de alterne y cine porno —John Glover es su líder—.
Sin embargo, Scheider no cede a sus pretensiones, lo que genera una espiral de violencia y hace que los personajes jueguen al juego del gato y el ratón. Ann-Margret interpreta a la sufrida mujer de Scheider en una película que, pese a todo, comienza bastante bien y es a raíz de sus giros de guion cuando empieza a perder fuelle.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el veterano alemán Jost Vacano [ASC, BVK], que por aquel entonces iniciaba su salto a los Estados Unidos, después del éxito de “Das Boot” (Wolfgang Petersen, 1981), una miniserie de televisión alemana que tuvo su versión cinematográfica y por la que Vacano fue nominado al Oscar, así como de “The NeverEnding Story” (Wolfgang Petersen, 1984), la famosa adaptación cinematográfica de la novela de Michael Ende.
Aunque parece ser que no fue la elección original de John Frankenheimer —el director de fotografía Steve Shaw comentó en una ocasión que rodó las pruebas del film—, lo cierto es que la habilidad técnica de Vacano hacía de él un director de fotografía apto para un realizador con el sentido visual de Frankenheimer.
Además de por estos films, Vacano también es conocido por su asociación con Paul Verhoeven, quien lo alternó junto a Jan de Bont como su director de fotografía predilecto, ya desde los años setenta, con títulos como “Soldaat van Oranje” (1977) o los posteriores, más conocidos y ya en Estados Unidos, “RoboCop” (1987), “Total Recall” (1990), “Showgirls” (1995), “Starship Troopers” (1997) y “Hollow Man” (2000), después de cuyo rodaje se retiró cumplidos los 65 años de edad.

Análisis del estilo visual
A pesar de no ser un gran film, la imagen de “52 Pick-Up” es interesante porque supone una curiosa mezcla del estilo —alguien diría hortera— de los años ochenta junto con el toque europeo que proporcionaba Vacano, justo después de aterrizar en Estados Unidos y con una carrera europea desarrollada ya durante dos décadas.
Es una película que, a pesar de estar rodada en localizaciones generalmente mundanas de Los Ángeles, alcanza un buen equilibrio entre una imagen realista, que no pretende modificar en exceso el tono y la atmósfera de los lugares en que está rodada, y la estilización que normalmente requerían este tipo de proyectos.
No es un film en el que Vacano aporte, en cualquier caso, la personalidad de Robby Müller en “To Live and Die in LA” (1985) o siquiera la de Dante Spinotti en “Manhunter” (1986), por citar dos ejemplos del cine de la época. Pero el uso de la luz suave, intentando que muchas escenas parezcan iluminadas desde una única fuente de iluminación lateral, así como la utilización de niveles de intensidad de luz reducidos, lo emparejan en cierto modo y lo contraponen al estilo que muchos operadores de la industria norteamericana hubieran empleado entonces para una película de estas características.

Lo cierto es que Jost Vacano no intenta mejorar especialmente el aspecto de Roy Scheider o el de Ann-Margret. De hecho, Steve Shaw comentaba que Frankenheimer no le ofreció el film, después de sus pruebas de cámara, porque había tratado precisamente de mejorar el aspecto de la actriz. Es una circunstancia curiosa y que, en el caso de la posterior “Tequila Sunrise” (1988), le costó el puesto al operador alemán, que fue quien la inició, ya que los productores buscaron un aspecto más estilizado y contrataron a Conrad Hall, quien a la postre fue candidato al Oscar por su trabajo en el film de Robert Towne.
Técnicamente, “52 Pick-Up” no es el film más complejo de Frankenheimer, ni mucho menos, e incluso se aprecia cierta dejadez por parte del director, al que no parece que le motivara en exceso este encargo. Aunque por el camino deja algunos de sus sellos, como las tomas con el primer término y el segundo —es decir, los fondos— enfocados.
Pero en lugar de emplear las habituales lentes bifocales —split-diopters—, parece que en este film se usaron ópticas Slant Focus o Shift & Tilt, ya que parece que el foco no va paralelo, sino en oblicuo, sin que tampoco se aprecien las habituales líneas de corte de los tradicionales split-diopters.
Ópticas, foco selectivo y objetivos vintage
Las posibles Canon K35, las lentes fotográficas adaptadas y los recursos de foco descritos en la reseña se contextualizan en la Guía de Ópticas de Cine (I).

Conclusión final
Los resultados, a nivel estético, son interesantes, pero por desgracia están al servicio de una premisa que, aunque en un principio funciona bien en su arranque, va perdiendo interés y credibilidad a medida que avanza, hasta un último tercio y una conclusión final muy rutinarios.
Curiosamente, en cualquier caso, parece que el film fue rodado con juegos de lentes y cámaras que no eran los habituales Panavision o Arri de la época, sino que podría haber empleado, a tenor de las imágenes, lentes Moviecam y/o Canon K35. Es difícil distinguirlas, ya que las primeras procedían de elementos Olympus Zuiko y Canon FD de fotografía y ofrecen un aspecto similar y de tanta calidad como los K35, que curiosamente, en el momento de escribir estas líneas, son quizá los objetivos cinematográficos más cotizados y codiciados del planeta.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.