Título en España: El Profesional
Año de Producción: 1981
Director: Georges Lautner
Director de Fotografía: Henri Decaë
Ópticas: Panavision Esféricas
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
Copia vista: Blu-ray
Henri Decaë combina exteriores naturales y suaves con interiores nocturnos de luz dura en una película cuyo aspecto resulta menos moderno que sus grandes trabajos de los años sesenta.
La película
Le Professionnel es un vehículo para el lucimiento personal de Jean-Paul Belmondo, producido por él mismo. El protagonista de À bout de souffle interpreta a un agente secreto francés enviado a un estado centroafricano para acabar con la vida del dictador que lo gobierna.
Sin embargo, un cambio político hace que el asesinato deje de ser necesario y los franceses deciden entregar al espía al régimen. Cuando logra escapar de la cárcel, regresa a París e intenta por todos los medios cumplir su misión original, aprovechando una visita del dictador a tierras galas.
Es una película entretenida, aunque su desarrollo es mucho más pretendidamente cómico de lo que el argumento podría hacer entrever. En una sucesión de escenas, Belmondo, ya entrado en años, despliega su encanto mientras burla a sus antiguos compañeros de los servicios secretos. La banda sonora de Ennio Morricone, tremendamente popular, contribuyó a su gran éxito. Robert Hossein interpreta al antagonista de Belmondo.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el francés Henri Decaë, quien, junto con Raoul Coutard y Néstor Almendros, fue uno de los tres operadores más populares de la Nouvelle Vague, aunque quizá fuera el de estilo más clásico y menos vanguardista.
Al contrario que Almendros durante la segunda parte de su carrera, Decaë nunca llegó a establecerse plenamente en Estados Unidos. Sí realizó trabajos esporádicos en el cine norteamericano, sobre todo cuando las producciones estadounidenses se desplazaban a Francia, aunque ninguno de ellos —dirigidos incluso por cineastas como George Stevens, Robert Wise, Franklin J. Schaffner o Sydney Pollack— se encuentre entre los más destacados de sus respectivas carreras.
Decaë es conocido sobre todo por sus colaboraciones con François Truffaut en Les Quatre Cents Coups (1959), René Clément en Plein Soleil (1960) y Henri Verneuil en Le Clan des Siciliens (1969).
Quizá destacan especialmente sus trabajos para Jean-Pierre Melville, como Le Samouraï (1967) o la icónica Le Cercle Rouge (1970), a pesar de que su relación con Melville no fuera la mejor, al menos en términos personales.

Análisis del estilo visual
La fotografía de Le Professionnel está quizá algo lejos de los mejores trabajos de Decaë. Es una película de la etapa final de su carrera —falleció en 1987, a los 72 años, todavía relativamente en activo— y muestra un estilo que posiblemente ya se encontraba algo anticuado en el momento del rodaje.
Resulta curioso porque, en sus trabajos para Truffaut, Clément o Melville, Decaë se había mostrado siempre como un director de fotografía moderno. No obstante, películas como The Boys From Brazil (Franklin J. Schaffner, 1978) ya presentaban a un Decaë más propenso a emplear técnicas del pasado, como la luz dura que tanto parecía gustar a Schaffner, cuya elección habitual era Fred J. Koenekamp.
Este efecto se aprecia especialmente en las escenas interiores nocturnas de Le Professionnel, en las que Decaë utiliza mucha luz puntual procedente de pequeños aparatos duros y dirigidos sobre los actores y diversas partes del decorado. El resultado no está mal, pero decepciona un poco si se tienen en cuenta sus excelentes precedentes de quince o veinte años antes.

El grueso de la película, sin embargo, transcurre en exteriores o interiores diurnos resueltos con una luz mucho más suave. En los exteriores, Decaë hace todo lo posible para no utilizar luz artificial: confía cuando puede en el contraluz y en reflectores, espejos o palios para rellenar ligeramente las sombras.
Los cielos nublados franceses contribuyen mucho a este propósito y le permiten obtener una imagen natural y directa. Los interiores diurnos son algo planos, aunque la luz sea suave, pero se ajustan bien al tono ligero de la historia y favorecen que las actrices y, especialmente, Belmondo luzcan de la mejor manera posible bajo una iluminación de escaso contraste.
Para ampliar: la Guía de Ópticas de Cine (I) permite contextualizar las ópticas esféricas Panavision y el empleo habitual del zoom como focal variable en películas de esta época.
Los pocos exteriores nocturnos están bien resueltos, con algo de contraluz y bajos niveles de iluminación. En términos generales, no obstante, la película está rodada con niveles suficientemente altos para emplear el zoom como focal variable, una herramienta a la que Decaë ya estaba acostumbrado desde hacía muchos años.

Conclusión final
Los resultados no son especialmente interesantes y tampoco se ven favorecidos por la rutinaria puesta en escena de Georges Lautner, un realizador francés con el que Decaë rodó siete películas; esta fue la sexta colaboración entre ambos.
La película tiene, eso sí, una buena persecución, aunque el tono general es demasiado amable y cómico como para que llegue a despegar completamente. Ni los propios cineastas ni Belmondo parecen tomársela demasiado en serio.
© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.