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Prophecy (Profecía Maldita, 1979) – Fotografía de Harry Stradling Jr. - Ignacio Aguilar Prophecy (1979) Fotografía de Harry Stradling Jr.
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Prophecy ("Profecía Maldita", John Frankenheimer, 1979), fotografía Harry Stradling Jr., ASC

Prophecy (Profecía Maldita, 1979) – Fotografía de Harry Stradling Jr.

“Prophecy”
Título en España: Profecía Maldita
Año de Producción: 1979
Director: John Frankenheimer
Director de Fotografía: Harry Stradling Jr., ASC
Ópticas: Panavision C-Series & Super Panazoom Cooke
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Vista en Blu-ray 4K HDR

 

Harry Stradling Jr., ASC aporta a la errática película de Frankenheimer una base de oficio clásico que resulta más sólida que casi todo lo demás.

 

La película

Extrañísima película de terror, que mezcla elementos diversos (como la concienciación medioambiental, los derechos de los nativos de EE. UU.) con tópicos de las películas de monstruos: un doctor (Robert Foxworth) es enviado junto a su mujer (Talia Shire) a investigar el impacto de una fábrica de papel en un bosque. En cuanto llega allí, parece evidente que no solo hay problemas con los nativos del lugar, sino con los animales. Pronto descubrirán de qué terrorífica forma se están manifestando los efectos de la contaminación.

“Prophecy” fue dirigida por John Frankenheimer, cuya puesta en escena es perceptible a lo largo del film, pero no es un trabajo del que el director ni el guionista David Seltzer (“The Omen”, “Shining Through”) puedan sentirse orgullosos: la película posee un desarrollo errático y plantea determinadas cuestiones de guion que, o bien no se desarrollan, o bien quedan inconclusas.

Pero lo peor es la ineptitud del diseño y de la ejecución de todas las secuencias en las que participa el monstruo, al que ridiculizó el famoso crítico Leonard Maltin al denominarlo “salami gigante”, y que convierten la película en una comedia involuntaria. Armand Assante y Richard Dysart completan el reparto.

Prophecy 1979 fotografía de Harry Stradling Jr primer plano de Robert Foxworth en composición anamórfica Panavision

El director de fotografía

El director de fotografía fue Harry Stradling Jr. [ASC], al que no hay que confundir con su progenitor, Harry Stradling Sr. (“Hello, Dolly!”, 1968). Formado en equipos de su padre, pero también de otros colosos de la fotografía cinematográfica como Joseph Ruttenberg, Charles Rosher o Robert Surtees, Stradling hijo tuvo una carrera muy curiosa: pasó relativamente poco tiempo desde su debut (algo tardío para la época, con aproximadamente 40 años) a mediados de los años 60 hasta que estuvo rodando películas para directores importantes como Joseph Mankiewicz (“There Was a Crooked Man…”, 1970), Arthur Penn (“Little Big Man”, 1970), John Guillermin (“Skyjacked”, 1972), John Sturges (“McQ”, 1974) o Richard Brooks (“Bite the Bullet”, 1975), mientras conseguía nominaciones al Oscar por “1776” (Peter H. Hunt, 1972) y “The Way We Were” (Sydney Pollack, 1973).

Pero después, quizá por su estilo absolutamente clásico de luz dura y de fotografía “de estudio”, quedó relegado a grandes producciones en las que había poco arte que mostrar y sí muchos problemas a resolver: “Midway” (Jack Smight, 1976), “The Big Bus” (James Frawley, 1976), “Damnation Alley” (Jack Smight, 1977), “Convoy” (Sam Peckinpah, 1978), categoría en la que se ubica claramente “Prophecy”.

En los 80 se especializó más bien en comedias y, aunque trabajó con directores tan respetados como Billy Wilder (“Buddy Buddy”, 1981) o Blake Edwards (“S.O.B.”, “A Fine Mess” o “Blind Date”), sus películas fueron cada vez de menor calidad (como las de los propios realizadores) hasta su retiro temprano en 1988, a los 63 años de edad.

Prophecy 1979 John Frankenheimer fotografía de Harry Stradling Jr escena en el bosque con Talia Shire Robert Foxworth Richard Dysart y víctima contaminada

Análisis visual

La fotografía de “Prophecy” es sobre todo típica de la filmografía de John Frankenheimer, por la forma en que está rodada la película. Todavía en esta época prefería generalmente rodar en formato panorámico anamórfico y, como siempre, con mucho gusto por obtener efectos de una elevada profundidad de campo, lo cual, a priori, es contradictorio. Además, al director le gustaba que muchas veces sus personajes se situasen enfocados lo más cerca posible de la cámara, algo claramente apreciable en este film.

Por tanto, en los exteriores de “Prophecy” es muy posible que Stradling estuviera trabajando con diafragmas muy cerrados (T/11 o T/16) y en varios momentos de la proyección, en las secuencias nocturnas, se utilizan “split diopters” para mantener enfocados primeros términos y fondos de manera simultánea (es particularmente llamativa una secuencia sin diálogo, en un túnel, en la que al menos hay una decena de planos de este tipo, seguidos).

Prophecy 1979 fotografía de Harry Stradling Jr primer plano nocturno de Robert Foxworth con iluminación de bajo nivel

Stradling no tiene grandes problemas en ofrecer diafragmas generosos en la mayor parte de la película, incluso para utilizar el zoom (T/4.5) en escenas nocturnas. Fue, en cualquier caso, el último largometraje de Frankenheimer en anamórfico, ya que el resto de su filmografía, incluyendo la celebrada “Ronin” (1998), sería esférico.

Harry Stradling Jr., como indicábamos, fue uno de esos directores de fotografía cuyo estilo de iluminación no evolucionó apenas respecto a lo que aprendieron de sus maestros. Y sin embargo, puede que John Frankenheimer, que siempre estuvo mucho más interesado en la cámara que en la luz (prueba de ello es la fotografía de “Grand Prix”, 1966), forzase a Stradling a intentar otra cosa algo diferente en algunos momentos, puesto que el director venía de rodar “Black Sunday” (1977), en la que John Alonzo empleó su característico estilo de oscuridad y bajos niveles.

En cierto modo, que la forma de rodar de Frankenheimer condicionaba a Stradling se aprecia muy bien en algunos exteriores, puesto que están rodados con la luz disponible (por ejemplo, las secuencias en las que Foxworth lleva la barca) y expuestos bajo los cánones clásicos, sin luz de relleno, lo que hace que esas secuencias parezcan más propias de Bruce Surtees que del propio Stradling, que era mucho más académico.

Prophecy 1979 Panavision anamórfico exterior en lago con Talia Shire Robert Foxworth y Richard Dysart

Pero el film es una continua mezcla de localizaciones, en las que Stradling hace esfuerzos por adaptarse, limitando su intervención, con partes claramente rodadas en estudio (la calle inicial, la casa que visita Foxworth con el niño enfermo, las partes nocturnas del ataque del oso gigante) en las que su estilo clásico no hace sino reforzar el salto entre localizaciones y platós.

Puede que no fuera el director de fotografía más indicado para este trabajo, pero lo cierto es que al menos trató de adaptarse a las circunstancias. Prueba de ello es la secuencia inicial con las linternas, que tiene cosas interesantes y mucho más arriesgadas que la línea habitual de Stradling o, curiosamente, la del interior de la fábrica, rodada muy abierta de diafragma y con ópticas fijas, para capturar la mayor luz de ambiente posible en los fondos (dejando el verde típico de la época) e iluminando a los actores con tungsteno para que la emulsión los mostrase correctos (aunque en el Blu-ray 4K el colorista dejó las caras totalmente magenta).

Prophecy 1979 criatura mutante en escena de terror fotografiada por Harry Stradling Jr

Conclusión

El resultado del trabajo de Stradling Jr. es desigual: su estilo clásico de iluminación dura resulta anticuado en muchos momentos y poco imaginativo, pero al menos aporta una base sólida de oficio, con exteriores que tienen un buen aspecto y cierta dignidad. Dentro de una producción tan fallida —que costó aproximadamente lo mismo que «Alien» (1979)—, su fotografía es, probablemente, uno de los elementos más rescatables.

Por desgracia, el diseño y la ejecución del monstruo son tan deficientes que convierten gran parte de la película en una comedia involuntaria. Hasta tal punto que “Prophecy” solo resulta realmente disfrutable si se toma como una gran y costosa broma. Frankenheimer achacó los problemas a sus dificultades personales durante el rodaje y a la supuesta intromisión del estudio, aunque, tratándose del autor de obras tan importantes como «The Manchurian Candidate», «Birdman of Alcatraz», «Seven Days in May«, «The Train» o «Seconds», lo sorprendente es ver su nombre en los créditos de algo tan pobre y fallido.

ON FILM & DIGITAL

© Ignacio Aguilar, 2026.

Esta reseña forma parte de ON FILM & DIGITAL, una serie de artículos y análisis dedicados a la fotografía cinematográfica, sus autores, formatos, ópticas, emulsiones y procesos técnicos.

El Autor

Ignacio Aguilar, AEC, además de ser autor y editor de ON FILM & DIGITAL, es director de fotografía en activo. Ha fotografiado películas como «La Pasajera» (Fernando González Gómez, Raúl Cerezo, 2021), «Viejos» (ídem, 2022), «Rabios@» (Luis Mª Ferrández, 2025), o las escenas españolas del Western «Dead Souls» (Alex Cox, 2025). Tiene pendiente de estreno «Los Que Vienen» (Víctor Català, 2026). Además colabora en diversos centros educativos, tanto en Master, como Grados o Diplomaturas, en TAI, ESCAC, THE CORE o ECAM, entre otros. Es «Independent Certified Expert» (ICE) de Sony, así como embajador en España para las lentes Cooke SP3. Las opiniones del autor son estrictamente personales. No dudes en contactar para cualquier proyecto creativo.



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