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Stand by Me (1986): fotografía de Thomas Del Ruth
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Stand by Me (1986), fotografía de Thomas Del Ruth

Stand by Me (Cuenta Conmigo, 1986) – Fotografía de Thomas Del Ruth

Título en España: Cuenta Conmigo
Año de Producción: 1986
Director: Rob Reiner
Director de Fotografía: Thomas Del Ruth, ASC
Ópticas: Panavision Ultra Speed
Emulsión: Kodak 5247 (100T) & 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en HDTV

Thomas Del Ruth convierte el recuerdo de una aventura infantil en imágenes naturalistas, suaves y difusas, con un punto justo de estilización.

La película

Exitosa adaptación de un relato de Stephen King, «Stand by Me» se aleja de los habituales trabajos de terror del creador de textos como «Carrie» (1976), «Cujo» (1983), «Christine» (1983) o «The Shining» (1980), centrándose en aspectos mucho más dramáticos y, aparentemente, autobiográficos.

Ambientada en 1959, la historia sigue a un grupo de amigos —River Phoenix, Wil Wheaton, Corey Feldman y Jerry O’Connell— que, después de enterarse de que hay un cadáver en un bosque relativamente cercano, deciden emprender la aventura de ir a verlo con sus propios ojos. Todo ello está contado desde la perspectiva adulta de uno de ellos —Richard Dreyfuss—, que decide escribir sobre el tránsito de la infancia a la adolescencia después de la muerte, ya como adulto, de uno de estos muchachos.

Reiner consiguió una enorme química entre su joven grupo de actores. Esto, unido a los temas que trata, dio como resultado una película muy sólida, más dirigida al público adulto que al infantil, con situaciones insólitas para el cine americano actual, como ver a niños fumando en pantalla o empleando un lenguaje que a día de hoy sería considerado totalmente incorrecto.

Los cuatro protagonistas de Stand by Me durante su viaje

El director de fotografía

El director de fotografía fue el americano Thomas Del Ruth, ASC, un operador que ha desarrollado el grueso de su carrera en televisión, aunque su filmografía contiene una veintena de películas. Entre ellas destacan, además de la presente, títulos como «The Running Man» (Paul Michael Glaser, 1987) o «Look Who’s Talking» (Amy Heckerling, 1989), aquel gran éxito con John Travolta que tuvo un par de secuelas, en la segunda de las cuales también participó Del Ruth.

En televisión destacan trabajos como «ER», la serie que lanzó a la fama a George Clooney, y «The West Wing», ya en los 2000. Sin embargo, como les ocurre a otros directores de fotografía, lo más interesante de Del Ruth es su etapa de formación, primero como ayudante de cámara y posteriormente como operador, entre 1964 y 1978.

En ella tuvo ocasión de trabajar con directores de fotografía importantísimos: Joseph MacDonald en «The Sand Pebbles» (1966); William Daniels en «Valley of the Dolls» (1967); Leon Shamroy en «Planet of the Apes» (1968); Joseph Biroc en «The Detective» (1968); Richard H. Kline en «The Boston Strangler» (1968); y Conrad Hall en «Butch Cassidy and the Sundance Kid» (1969).

Fotografía de Thomas Del Ruth en Stand by Me

También trabajó con Fred Koenekamp en «Patton» (1970); William Fraker en «Aloha, Bobby and Rose» (1975); Jordan Cronenweth en «The Front Page» (1974); Robert Surtees en «The Great Waldo Pepper» (1975); o Bruce Surtees en «The Outlaw Josey Wales» (1976). Incluso repitió con varios de ellos, lo que le aseguró una formación irrepetible.

Análisis del estilo visual

Esta influencia, especialmente la de Hall, Fraker, Bruce Surtees o Cronenweth, es evidente durante el metraje de «Stand by Me», cuyo estilo es de un evidente naturalismo. El objetivo es hacer que los hechos que el espectador ve en pantalla resulten creíbles, pero añadiéndoles cierta estilización para que estos recuerdos tengan el aspecto de una época y de un momento irrepetible en la vida de los protagonistas.

Por ello, todas las escenas del presente, con el personaje de Richard Dreyfuss, están rodadas de modo convencional y sin filtraje. En cambio, el grueso de la película, con los cuatro muchachos, contiene un aspecto muy suave y difuso, fruto de la utilización de filtros tipo Fog o Low-Contrast, muy al estilo de la década de los setenta.

Este tipo de filtraje cayó en desuso porque no encajaba bien con la estructura de grano de las primeras emulsiones de alta sensibilidad. Pero aquí, los halos que se crean en torno a las zonas sobreexpuestas del negativo, la reducción de contraste y la suavidad general funcionan muy bien, especialmente porque «Stand by Me» consta en su inmensa mayoría de escenas exteriores diurnas, muy bien resueltas por Del Ruth.

Contraluz y difusión en la fotografía de Stand by Me

Utilizando diafragmas relativamente abiertos para controlar la profundidad de campo, Del Ruth hace que casi todas las escenas estén coreografiadas a contraluz. De este modo cuenta con una mayor continuidad y un aspecto mucho más natural, pues, al sobreexponer los fondos, su labor consiste sobre todo en rellenar un poco los rostros de los actores cuando es necesario.

Las localizaciones de Oregón y el norte de California en las que se rodaron estos exteriores ayudan mucho a que las imágenes tengan atractivo. La cámara de Reiner y Del Ruth, con una puesta en escena muy atinada y concisa, colabora de forma decisiva para obtener un gran partido de ellas.

En los exteriores nocturnos, en mitad de los bosques, es donde quizá Del Ruth tenga más problemas, aunque sus soluciones son clásicas: luz HMI con ligeros toques azulados para los fondos y una hoguera como fuente principal para los personajes.

Exterior nocturno iluminado por una hoguera en Stand by Me

La hoguera únicamente se ve en planos generales sin movimiento, lo que a buen seguro permitió rodar a 12 fps y aumentar la exposición. En los planos cortos, el típico juego de dos o tres aparatos con gelatina CTO y algo de flickeo consigue la ilusión.

Conclusión final

Los resultados son muy buenos, siempre con exposiciones muy precisas que no tienen nada que envidiar a las de los maestros de Del Ruth. Las imágenes, además de resultar realistas, contienen el punto justo de estilización para quedar bonitas en pantalla —los Panavision Ultra Speed también colaboran con su extraordinario look—, todo ello con ese aspecto de época añorada que era esencial para la narrativa.

Globalmente, parece que incluso el propio Stephen King quedó muy satisfecho con la traslación de su relato a la pantalla. Esto hizo que Reiner fuera el encargado de dirigir posteriormente la adaptación de «Misery» (1990) y que incluso nombrase Castle Rock a su propia productora, en honor de la pequeña y ficticia población que aparece en este film con un sabor y una temática tan propios de los años ochenta.

© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.