Título en España: Origen
Año de Producción: 2010
Director: Christopher Nolan
Director de Fotografía: Wally Pfister, ASC, BSC
Ópticas: C-Series, E-Series, G-Series, Primo, Super High Speed y System 65 de Panavision
Emulsión: Kodak 5207 (250D) y 5219 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico + 5-perf 65mm, 2.4:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía, American Society of Cinematographers, BAFTA (nom), British Society of Cinematography (nom)
Vista en 35mm y Blu-ray
La culminación del estilo de Christopher Nolan y Wally Pfister combina 35mm anamórfico, 65mm y VistaVision con un contraste extremo y una poderosa variedad visual.
La película
Ambiciosa producción de Christopher Nolan, estrenada durante sus años de trabajo en la trilogía de Batman, en concreto entre «The Dark Knight» (2008) y «The Dark Knight Rises» (2012). Tiene como protagonista a Cobb (Leonardo DiCaprio), líder de un grupo especializado en acceder a la mente de otras personas a través de los sueños.
Cobb recibe el encargo de modificar el pensamiento del hijo de un importante empresario (Cillian Murphy) para beneficiar a su rival (Ken Watanabe), la única persona que puede borrar sus antecedentes —está acusado de la muerte de su esposa (Marion Cotillard)— y posibilitar su regreso a los Estados Unidos.
Con un importante despliegue de medios y un reparto que incluye a Joseph Gordon-Levitt, Tom Hardy, Ellen Page, Tom Berenger, Michael Caine, Lukas Haas y Pete Postlethwaite, entre otros, Nolan muestra una vez más las virtudes y los problemas de su cine. Por un lado, su gusto por argumentos arriesgados y difíciles para los estándares hollywoodienses, con ecos de «Solaris» (1972), que resultan muy sugerentes para el espectador.
Por otro, su tendencia al estruendo y a la acción caótica, que enmarañan la narrativa y hacen que la película pierda interés cuanto más ruido aparece en pantalla. Por lo tanto, los resultados, aun ligeramente satisfactorios, son sobre todo irregulares.

El director de fotografía
El director de fotografía, una vez más en la carrera de Christopher Nolan, fue Wally Pfister, ASC, BSC. Desde que se conocieron en un festival de cine, poco antes de que Nolan dirigiera «Memento» (2000), sus carreras fueron siempre de la mano.
Trabajaron consecutivamente en «Insomnia» (2002), «Batman Begins» (2005) —primera nominación al Óscar de Pfister—, «The Prestige» (2006) —segunda nominación— y «The Dark Knight» (2008) —tercera nominación—. Finalmente llegó «Inception» (2010), por la que Pfister obtuvo el Óscar de la Academia y el premio de la American Society of Cinematographers.
Antes de su asociación con Nolan, Pfister había fotografiado producciones directas para vídeo y alguna pequeña película independiente. En la época del estreno de «The Dark Knight Rises» (2012) anunció que dejaba la dirección de fotografía para pasarse a la dirección. De esa decisión surgió «Transcendence» (2014), con producción del propio Nolan.
Su fracaso comercial y crítico puso la carrera de Pfister como realizador en un punto muerto y quedaba por ver si retomaría su antiguo oficio, quizá junto a Nolan, que sin Pfister a su lado recurrió a Hoyte Van Hoytema para «Interstellar» (2014). De la carrera de Pfister fuera del universo de Nolan destacan «The Italian Job» (2003) y «Moneyball» (2011).

Análisis del estilo visual
La imagen de «Inception» podría considerarse la culminación del estilo que Nolan y Pfister venían desarrollando desde el comienzo de su asociación, pero especialmente desde el inicio de la trilogía de Batman y «The Prestige» (2006), cuando se aprecia un verdadero salto cualitativo en la imagen de su cine.
Conocidos inicialmente por su gusto por el 35mm anamórfico, renunciando incluso a finalizar sus películas mediante corrección de color digital o Digital Intermediate, desde «The Dark Knight» (2008) comenzaron a explorar el rodaje de largos segmentos en formato IMAX (15-perf 65mm). La idea se amplió en «The Dark Knight Rises» (2012) y, ya con Nolan sin Pfister, en «Interstellar» (2014).
En «Inception», la abundancia de cámara en mano o al hombro y la necesidad de rodar mucho diálogo imposibilitaron el empleo de las pesadas y ruidosas cámaras IMAX. Por tanto, el formato final es 35mm anamórfico casi en su integridad, con tomas aéreas rodadas en VistaVision y algunos instantes aislados —podrían ser los momentos en la playa y algunas tomas generales— en 5-perf 65mm.
Para ampliar
Los formatos VistaVision y Super Panavision 70 se explican en Formatos Cinematográficos (III): VistaVision, Todd-AO y Super Panavision 70.

La imagen de «Inception» es consecuencia de los trabajos anteriores de Nolan y Pfister. Al operador siempre le han gustado las imágenes de apariencia extraordinariamente natural, aunque tamizadas o mejoradas para crear intensos efectos estéticos. Sobre todo desde «The Dark Knight» (2008), Pfister apostó por un contraste muy elevado y un contraluz casi omnipresente, justificado aquí por las ventanas altas de gran parte de los escenarios.
Puede observarse, por ejemplo, en la escena en la que Leonardo DiCaprio visita a Michael Caine en París. La acción de una gran fuente lateral y el contraluz hacen que a menudo los ojos de los actores queden excesivamente en penumbra o no resulten demasiado favorecidos. Mientras pulía su técnica en «The Dark Knight» (2008), Pfister hizo un flaco favor estético a una actriz de aspecto tan peculiar como Maggie Gyllenhaal.
La solución de Pfister consiste en emplear aquí, también de forma casi omnipresente, una luz de ojos para los actores. Así rellena sus cuencas y ofrece una chispa o brillo en los globos oculares que permite ver mejor las expresiones, aunque el efecto resulta a veces algo artificial o incluso molesto.

Quizá gracias a que se sentía más seguro con esta luz, que permitía ver algo mejor a los actores sin elevar su exposición, Pfister apuesta en «Inception» por un contraste elevadísimo. No le importa que los rasgos faciales queden en niveles de oscuridad muy acusados, incluso en secuencias diurnas, ya sean interiores o exteriores.
El resto continúa el estilo de las películas de Batman, con los interesantes diseños industriales de Guy Dyas —»Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull» (2008), «Ágora» (2009)— iluminados con grandes unidades HMI desde el exterior. Apenas aparecen mezclas de temperaturas de color dentro de cada escena, pero sí grandes cambios entre secuencias.
Así ocurre con el azul frío de las escenas lluviosas de la persecución rodada en el centro de Los Ángeles, el interior soleado del bar y del avión o el dorado de los pasillos del hotel. Esta variedad cromática refuerza la diferenciación entre espacios y niveles del sueño sin abandonar la dureza contrastada del conjunto.

Conclusión final
Los resultados son muy estéticos y vistosos, e incluyen un notable uso de la cámara superlenta mediante una Photosonics de 35mm, después de que los cineastas probaran medios digitales que no los convencieron. Aun así, algunas secuencias de acción, como el asalto a la fortaleza en mitad de la nieve, resultan muy impersonales e incluso aburridas desde el punto de vista narrativo y estético.
En cualquier caso, el trabajo sirvió para que Pfister acumulase nuevas menciones y nominaciones y se alzase con el Óscar, hasta ahora el único de una carrera que, en el momento de la reseña original, parecía truncada por las malas decisiones tomadas por el operador.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.