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Excalibur (1981): fotografía de Alex Thomson
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Cartel de Excalibur (1981)

Excalibur (1981) – Fotografía de Alex Thomson

Título en España: Excalibur
Año de Producción: 1981
Director: John Boorman
Director de Fotografía: Alex Thomson, BSC
Ópticas: Zeiss 1.4 High Speed, Cooke Varotal
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
Otros: segunda unidad a cargo de Peter MacDonald, BSC
Premios: candidata al Oscar y al premio de la British Society of Cinematographers (BSC) a la mejor fotografía
Vista en Blu-ray

Una fantasía oscura de imágenes audaces e irregulares, marcada por la difusión, las armaduras sobreexpuestas y una inolvidable luz verde.

La película

Adaptación de la leyenda artúrica que tomó como base el libro de Thomas Malory y que fue el primer proyecto del cineasta John Boorman después del desastre crítico y de público que supuso «Exorcist II: The Heretic» (1977). Boorman había estado tanteando la posibilidad de adaptar también «The Lord of the Rings», pero finalmente acometió este proyecto, que tampoco fue sencillo de llevar a cabo.

A diferencia de versiones como «Camelot» (Joshua Logan, 1967) o «First Knight» (Jerry Zucker, 1995), en «Excalibur» Boorman optó por un tono de fantasía oscura en el que personajes como el mago Merlin, interpretado por Nicol Williamson, y Morgana, encarnada por Helen Mirren, tienen un peso fundamental, incluso mayor que el soso trío formado por Arthur, Lancelot y Guinevere.

Boorman no renunció tampoco a buenas dosis de sexo y violencia en pantalla, pero «Excalibur» en su conjunto es una película demasiado irregular. Se aprecia en exceso que sus 140 minutos de proyección son fruto de un guion más largo cuyas escenas transicionales nunca llegaron a la gran pantalla, por lo que los personajes carecen del desarrollo suficiente y lo que queda es un notable espectáculo audiovisual. Gabriel Byrne, Liam Neeson, Patrick Stewart y hasta Ciarán Hinds tienen pequeños papeles en la película.

Arthur empuña la espada en Excalibur

El director de fotografía

Existe también una leyenda prácticamente artúrica con respecto a la fotografía de «Excalibur». Aunque la totalidad de la película aparece firmada por Alex Thomson, BSC, este fue un recambio de ultimísima hora de otro operador que tuvo que dejar, o fue invitado a dejar, la producción.

En una entrevista relacionada con su famoso cortometraje «Black Angel» (1980), el director Roger Christian manifestaba que fue invitado por Boorman a mostrar su trabajo al equipo de «Excalibur», entre cuyos integrantes se encontraba Derek Vanlint, director de fotografía de «Alien» (1979). Sin embargo, Vanlint estrenó en ese mismo 1981 una película de similar temática, «Dragonslayer», cuyo complejo rodaje se solapaba con el de «Excalibur», por lo que difícilmente podría ser el primer operador de la película. Otras fuentes indican que este era Tony Pierce-Roberts, al inicio de su carrera.

El caso es que el primer operador contratado por Boorman tuvo problemas con el rodaje de la escena de apertura —una batalla nocturna—, lo que hizo que tuviera que ser rodada dos veces. Pero ni por esas el material era aceptable, de modo que Thomson, que había rodado algunas pruebas, se hizo cargo del grueso de la película.

El trabajo relanzó la carrera de Thomson, que después fotografió «Legend» (1985), «Year of the Dragon» (1985), «The Sicilian» (1987), «Alien 3» (1992), «Demolition Man» (1993), «Hamlet» (1996) y «Executive Decision» (1996).

Después de haber alcanzado el puesto de director de fotografía en los equipos de Nicolas Roeg, un accidente en el set de «Jesus Christ Superstar» (Norman Jewison, 1973), película en la que fue sustituido por Douglas Slocombe, hizo que pasase la segunda mitad de los años setenta sin apenas trabajos reseñables mientras se recuperaba de sus graves secuelas físicas.

Caballeros con armaduras iluminadas en Excalibur

Análisis del estilo visual

A pesar de su apariencia de gran producción, con diseños de Anthony Pratt, vestuario de Bob Ringwood y efectos visuales a cargo de Wally Veevers —«2001: A Space Odyssey» (1968)—, lo cierto es que el presupuesto de «Excalibur» no era tan alto. Esto hizo que Boorman, ya antes de la llegada de Thomson, renunciara a la utilización del formato anamórfico.

Quizá se debiera a que planeaba rodar en Irlanda, con muchas secuencias entre bosques en los que, bajo cielos encapotados, la intensidad de la luz natural sería muy escasa. Ello encaja con la utilización de los Zeiss 1.4 High Speed, la primera versión de ultraluminosos de Zeiss con iris triangular. Pero lo cierto es que gran parte de los exteriores de «Excalibur» están rodados, de todos modos, con zooms Cooke Varotal, cuyas aperturas máximas en torno a T4 son parecidas a las que hubiera exigido el rodaje en anamórfico.

En cualquier caso, Boorman rodó en 1.66:1. El Blu-ray actual es 1.78:1 y pierde notable información superior, con muchas cabezas cortadas a lo largo de la película; además, su calidad es manifiestamente mejorable. Thomson alterna constantemente entre ópticas de diferentes series, incluso en planos-contraplanos.

La particular textura difusa de «Excalibur» fue fruto de utilizar, además de una media detrás de la lente en muchas ocasiones, filtros Black Dot de Harrison & Harrison, una especie de versión antigua de los Classic Soft Black que contenía partículas negras para difuminar la imagen. Para potenciar sus efectos, Thomson utilizó potentes aparatos de luz sobre las armaduras, creando hot spots cuya brutal sobreexposición formase los llamativos halos que caracterizan la obra.

Halo luminoso sobre una armadura en Excalibur

El otro elemento clave de la fotografía quizá sea el empleo de luz verde, sin justificación alguna en el sentido naturalista o realista, en los momentos más fantásticos de la película; por ejemplo, cuando la espada que le da título va a hacer uso de su tremendo poder. Es muy evidente en la escena en que Arthur consigue sacarla de la roca y en las secuencias con el mago Merlin o con Morgana. Thomson consigue así una atmósfera o aureola de fantasía que acompaña muy bien a estos pasajes.

Seguramente a fin de que la película tenga un aspecto unitario, además del extendido uso de la difusión y el humo, Thomson emplea algunos toques de verde en sus interiores. Estos generalmente hacen uso de fuertes luces y haces, a veces estratégicamente ubicados a contraluz para crear efectos. Esta es la parte que mejor funciona de su fotografía.

Desgraciadamente, muchos exteriores sufren por el hecho de estar rodados bajo el mal clima irlandés. No ocurre solo en el segmento concreto de la búsqueda del Grial y la decadencia de Camelot, donde funciona bien, sino durante gran parte de la película. Unido a la difusión y a los zooms antiguos, esto hace que el aspecto sea en demasiadas ocasiones plano y no demasiado vistoso, sin el atractivo que sí tiene globalmente el citado trabajo de Vanlint en «Dragonslayer».

Luz verde y humo en una escena fantástica de Excalibur

Conclusión final

Como era habitual en la época, es seguro que Thomson recurrió al revelado forzado en gran parte del metraje, no solo en interiores o exteriores nocturnos, sino también en exteriores diurnos nublados. Ello hace que la copia tenga a veces un grano muy prominente, por más que «Excalibur» no haya sido sometida al tipo de restauración al que afortunadamente nos estamos acostumbrando y que la cantidad de grano se vea incrementada por este hecho.

Quizá este elemento, junto con un trabajo de efectos ópticos que ha envejecido demasiado, sea lo menos destacable de una fotografía que, como la propia película a la que sirve, contiene momentos brillantes —la escena de apertura o las escenas de la espada bajo la luz verde— junto a otros que no lo son tanto.

La inconsistencia del clima británico obligaba a Thomson a emplear el forzado o incluso luces de relleno sobre los personajes que nunca terminan de ser verosímiles, mientras que las necesidades económicas de la producción obligaron a Boorman a rodar bajo cualquier clima o circunstancia. Aun así, los miembros de la Academia de Hollywood y los compañeros de Thomson en la British Society of Cinematographers consideraron que su trabajo merecía una candidatura a ambos premios, aunque solo fuera por la audacia con la que están afrontadas algunas escenas.

© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.