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Hardcore (1979): fotografía de Michael Chapman
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Cartel de Hardcore (1979)

Hardcore (Hardcore, un mundo oculto, 1979) – Fotografía de Michael Chapman

Título en España: Hardcore, un mundo oculto
Año de Producción: 1979
Director: Paul Schrader
Director de Fotografía: Michael Chapman, ASC
Ópticas: Zeiss T1.4 High Speed & Cooke Varotal 20-100mm
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.85:1
Vista en Blu-ray

Del blanco invernal de Michigan a los neones de California: Michael Chapman refina la oscuridad y los colores degradados de “Taxi Driver”.

La película

Segunda película de Paul Schrader como director, en la que el guionista de “Taxi Driver” (1976), de Martin Scorsese, o “Rolling Thunder” (1977), de John Flynn, cuenta la historia de un hombre interpretado por George C. Scott.

El protagonista, empresario del estado de Michigan y de profundas convicciones religiosas, descubre que su hija se ha fugado de casa aprovechando un viaje escolar. Después de contratar a un detective privado, interpretado por Peter Boyle, el padre averigua que su hija está realizando películas pornográficas en California. Decide viajar allí para encontrarla por sí mismo, con la ayuda de una chica del mundillo encarnada por Season Hubley.

Esta provocativa premisa para la época —después se han realizado varias películas de temática parecida— no es del todo aprovechada por Schrader como director. La descripción del entorno familiar y de la vida del protagonista en Grand Rapids tiene mucho de autobiográfico: el propio Schrader fue educado en un calvinismo muy estricto, que incluso le prohibía ir al cine.

Pero la segunda parte de la proyección requiere mucho esfuerzo del espectador para creer los hechos que aparecen en pantalla. Con todo, el retrato de ambientes sórdidos y la interpretación de Scott en el papel principal hacen de “Hardcore” una película interesante a pesar de ser fallida.

George C. Scott en Hardcore (1979)

El director de fotografía

El director de fotografía fue el norteamericano Michael Chapman, ASC, una elección lógica, ya que también había fotografiado “Taxi Driver”, con la que “Hardcore” mantiene ciertos paralelismos temáticos muy evidentes.

Chapman llegó a la dirección de fotografía en 1973 con “The Last Detail”, de Hal Ashby. El proyecto iba a ser rodado originalmente por Haskell Wexler, pero el operador de “Bound for Glory” (1976) no pudo llevarlo a cabo por problemas sindicales.

Chapman, que hasta entonces había trabajado como operador de cámara de Gordon Willis en películas como “Klute” (1971) y la primera parte de “The Godfather” (1972), asumió el reto recomendado por Wexler.

Después volvió a trabajar como segundo operador, en este caso para Bill Butler, en “Jaws” (1975), de Steven Spielberg. Fue responsable del estupendo trabajo al hombro con la Panaflex en la segunda parte de la película y desde allí pasó a trabajar con Scorsese en las emblemáticas “Taxi Driver” y “Raging Bull” (1980), por la que obtuvo su primera candidatura al Oscar gracias a su trabajo en blanco y negro.

George C. Scott en los ambientes nocturnos de Hardcore

Antes de “Hardcore” tuvo tiempo de ponerse al frente de otro clásico moderno, “Invasion of the Body Snatchers” (1978), de Philip Kaufman. De su carrera posterior destaca “The Fugitive” (1993), de Andrew Davis, por la que obtuvo su segunda candidatura al Oscar.

Análisis del estilo visual

“Hardcore” sigue lógicamente los pasos estéticos del cine norteamericano de los años setenta en general —cuando se impuso el rodaje en localizaciones y la huida del estilo recargado del cine clásico tradicional rodado en estudio— y de “Taxi Driver” en particular.

La dirección artística recayó en Paul Sylbert, quien, según Chapman, llevó a cabo una selección de lugares de rodaje que, por muy apropiados que fueran para la trama, resultó en un rodaje de lo más deprimente y en una mala atmósfera de trabajo. La sordidez que se traslada a la pantalla también fue sufrida por los miembros del equipo durante la filmación.

La luz y la técnica de Chapman son algo más refinadas que en sus trabajos anteriores. El comienzo en los paisajes nevados de Grand Rapids utiliza la luz disponible en los exteriores y una adecuada imitación de la luz del norte en los interiores. Quizá podría haber mejorado esta con una textura algo más suave, que puede que estuviera fuera de su alcance con los medios de la producción.

Iluminación de interiores en Hardcore fotografiada por Michael Chapman

Pero, una vez que la acción se traslada a California y aparecen clubes y otros ambientes degradados, surge el Chapman de “Taxi Driver”: emplea bajos niveles de iluminación, lentes a máxima apertura de diafragma y un uso extensivo de iluminación con gelatinas de fuertes colores —rojos, azules y verdes— para sugerir esos ambientes.

Sin embargo, la técnica de Chapman parece más pulida. Las fuertes subexposiciones de sus obras anteriores, incluida “Invasion of the Body Snatchers”, están más controladas y la película posee un aspecto más limpio y menos granulado que esos títulos.

Puede que la emulsión Kodak 5247 jugase a su favor en este apartado, pues tenía una estructura de grano menos visible que la anterior 5254, también de 100 ASA y que dejó de utilizarse en 1976. Pero también es seguro que Chapman expuso para obtener un negativo más denso, lo cual repercute en una imagen de mayor calidad y limpieza, con negros más puros.

El final de “Hardcore”, con algún exterior en las calles de San Francisco, también recuerda por su luz a algunas secciones de “Invasion of the Body Snatchers”, rodada en la misma ciudad el año anterior por Chapman con idéntica configuración de emulsión y lentes.

Iluminación nocturna y gelatinas de color en Hardcore

Por desgracia, Paul Schrader demuestra que, detrás de la cámara, está o estaba muy lejos de un talento como Scorsese. Su puesta en escena es muy convencional y, por lo general, se basa en planos medios y cortos que no aportan nada desde el punto de vista de la estética cinematográfica.

Por ello, el buen trabajo de Chapman —que luce muy bien en Blu-ray, con una apariencia fotoquímica fabulosa— nunca llega a despegar, ya que se encuentra limitado por la labor de un director que no está demasiado interesado en la imagen cinematográfica.

Fue su único trabajo conjunto. Después de “Hardcore”, Schrader, que tiene reputación de ser una persona muy difícil, comenzaría la relación profesional más larga de su carrera con un director de fotografía: John Bailey, con quien realizó cuatro películas a partir de “American Gigolo” (1980), su siguiente título.

Para ampliar

El artículo El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano amplía la relación entre emulsión, exposición, densidad del negativo y estructura de grano analizada en esta película.

Conclusión final

“Hardcore” es una película interesante a pesar de ser fallida. La puesta en escena de Schrader limita el alcance de la fotografía, pero Chapman construye un trabajo más limpio y controlado que sus anteriores incursiones urbanas, capaz de pasar del naturalismo invernal a los colores intensos y la oscuridad de los ambientes degradados.

© Ignacio Aguilar, 2017. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.