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The Call of the Wild (2020): fotografía de Janusz Kaminski
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Harrison Ford y Buck en The Call of the Wild

The Call of the Wild (La Llamada de lo Salvaje, 2020) – Fotografía de Janusz Kaminski

Título en España: La Llamada de lo Salvaje
Año de Producción: 2020
Director: Chris Sanders
Director de Fotografía: Janusz Kaminski
Ópticas: Hasselblad Prime 65
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa 65 (ARRIRAW 6.5K), 2.4:1
Otros: fotografía adicional de Phedon Papamichael
Vista en 4K HDR HDTV

Janusz Kaminski adopta la Alexa 65 y un estilo más silencioso de lo habitual para integrar grandes paisajes, acción real y animales digitales en una película familiar de notable factura visual.

La película

Adaptación de la novela de Jack London, que tiene como protagonista a Buck, un perro que es robado en su casa en California y va a parar al norte de Alaska durante la fiebre del oro de 1890, en donde entra en contacto con John Thornton —Harrison Ford—, un hombre que ha perdido a su hijo y que entabla una relación muy especial con el animal.

Se trata de una película eminentemente familiar y para todos los públicos, de ese género de films que inspiran amor por los animales y por la naturaleza, y que está muy bien realizada para cumplir su cometido y ensimismar a su principal público objetivo. Para el público adulto la historia funciona prácticamente igual de bien, a excepción, quizá, del retrato del necesario villano, destinado a dotar al argumento de una tensión dramática que sin él sería inexistente.

Quizá el mayor logro cinematográfico sea la consecución de crear a Buck, el perro protagonista, en un entorno cien por cien digital y lograr que, en la gran mayoría de los momentos de la película, su origen pase absolutamente desapercibido: un auténtico reto del que los cineastas también salen más que airosos.

Buck en la cocina de The Call of the Wild

El director de fotografía

Sorprende que el director de fotografía sea el polaco Janusz Kaminski, doble ganador del Oscar por “Schindler’s List” (1993) y “Saving Private Ryan” (1998). No porque el film no esté a la altura de su notable nivel, sino porque, desde que despuntara de la mano de Steven Spielberg en el primero de sus dos trabajos oscarizados, su carrera se ha caracterizado por dos motivos. Por una parte, ha rodado todos los trabajos desde entonces del director de “Jaws”; por otra, en cambio, ha trabajado muy poco a las órdenes de otros realizadores, quizá como medio para asegurarse de estar disponible para todos y cada uno de los proyectos de Spielberg.

Las excepciones serían títulos como “Jerry Maguire” (Cameron Crowe, 1995), “The Diving Bell and the Butterfly” (Julian Schnabel, 2007), “Funny People” (Judd Apatow, 2009), “How Do You Know” (James L. Brooks, 2010) o “The Judge” (David Dobkin, 2014), ya que, como indicábamos, el grueso de su carrera coincide con la de Steven Spielberg desde 1993. Ello incluye títulos como “Minority Report” (2002), “Munich” (2006), “War Horse” (2011) o “Lincoln” (2012), entre muchos otros.

Contraluz y haces en un interior de The Call of the Wild

Análisis del estilo visual

Dirigida por Chris Sanders, realizador procedente de la animación que debuta en la imagen real, la fotografía de “The Call of the Wild” es bastante destacable, aunque se trate de uno de esos títulos en los que resulta complicado discernir qué parte es real y qué parte ha sido creada en un entorno digital, como el propio personaje protagonista mediante la técnica de motion capture.

Janusz Kaminski ha empleado a su operador de cámara habitual, Mitch Dubin, pero, en lugar de rodar en celuloide como suele hacer a las órdenes de Steven Spielberg, en este caso ha sucumbido a los encantos de la Arri Alexa 65, equipada convenientemente con el juego de lentes Prime 65 de Arri. La cámara proporciona una calidad de imagen excepcional, que rivaliza con el formato de 65mm de la misma manera que la Alexa convencional lo hace con los 35mm, obteniendo una calidad máxima para su visualización en 4K.

Los grandes beneficiados de esa decisión son, desde luego, los miembros del departamento de efectos digitales, al contar con unos enormes y flexibles archivos RAW 6.5K, y los extraordinarios entornos naturales en los que se desarrolla gran parte de la acción, que lucen espléndidos con la definición, limpieza, detalle y claridad que ofrece el tope de gama de Arri.

Harrison Ford como John Thornton en The Call of the Wild

No se trata, en cambio, de uno de los trabajos más personales de Janusz Kaminski, un director de fotografía acostumbrado a que Steven Spielberg le permita emplear con libertad artificiosos haces de luz y múltiples filtros difusores, además de una muy abundante luz de relleno —no siempre suave— en exteriores. Todo ello hace que su estilo habitual sea muy reconocible, a veces por personal, pero otras también porque llama la atención sobre sí mismo, incluso por encima del material que trata de ilustrar.

En este caso, Kaminski es bastante invisible y realiza un trabajo vistoso, pero más silencioso de lo habitual, destacando quizá sobre todo sus noches con contraluces azulados y algo de humo en el ambiente, aunque sin tratar de llamar o atraer la atención sobre sí mismo. Por suerte para el film, resuelve muy bien tanto los grandes exteriores en Alaska como las escenas en la nieve, dejando que las extraordinarias localizaciones en la Columbia Británica se encarguen del resto.

Buck ante los paisajes de The Call of the Wild

Conclusión final

Los resultados, por consiguiente, son notables. Por un lado, el trabajo de acción real y en localizaciones es muy bueno —aunque no sobresaliente—, lo que aporta una enorme vistosidad a la película, además de cierto carácter físico que no suele estar tan presente en el cine que confía en exceso en el poder de los efectos visuales digitales.

Por otro, “The Call of the Wild” resulta absolutamente exitosa en la forma en que crea y recrea al personaje principal, sobre todo, pero también al resto de los animales que lo acompañan en sus aventuras, consiguiendo una muy buena fusión del rodaje con las técnicas digitales de postproducción que resulta absolutamente convincente en la gran pantalla. El griego Phedon Papamichael [ASC], en cuyos equipos de cámara —junto con Mauro Fiore y Wally Pfister— trabajó Janusz Kaminski en sus inicios en el mundo del cine, firma la fotografía adicional del film.

Para profundizar en la Alexa 65, la cobertura de las ópticas y la estética del gran formato digital:

Formato Full Frame en cine: guía práctica sobre Large Format y VistaVision (I)

© Ignacio Aguilar, 2020. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.