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The Offence (1973): fotografía de Gerry Fisher
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Sean Connery en The Offence

The Offence (La Ofensa, 1973) – Fotografía de Gerry Fisher

Título en España: La Ofensa
Año de Producción: 1973
Director: Sidney Lumet
Director de Fotografía: Gerry Fisher, BSC
Ópticas: Panavision Esféricas
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
Vista en HDTV

Gerry Fisher envuelve el drama psicológico de Sidney Lumet en una imagen fría, gris y deliberadamente deprimente, condicionada por los interiores, las fuentes integradas y la exigente profundidad de campo.

La película

Oscura adaptación de una obra de teatro de John Hopkins, escrita para la pantalla por el propio autor y filmada por el norteamericano Sidney Lumet en Inglaterra, en el mismo año en que estrenó otro clásico como “Serpico”. En la cinta que nos ocupa, Sean Connery interpreta a un sargento de policía, con veinte años de servicio a sus espaldas, que investiga el caso de un supuesto violador de chicas jóvenes, interpretado por Ian Bannen.

Sin embargo, durante el interrogatorio, el personaje de Connery pierde los estribos y golpea al sospechoso en comisaría. “The Offence” tiene mucho más de película de análisis psicológico que de thriller al uso, con una trama de investigación que interesa muy poco o nada a los cineastas. Estos se centran en la violenta reacción del personaje de Connery a través de los diálogos con su esposa (Vivien Merchant) o uno de los altos cargos policiales (Trevor Howard).

Los resultados son buenos, especialmente en el capítulo interpretativo —como no podría ser de otra manera con Lumet—, pero es una película que se separa poco de sus orígenes teatrales, con largas escenas de diálogos que a veces parecen demasiado estiradas. Por ello no se encuentra entre lo mejor de su autor y mucho menos entre lo más conocido, ya que fue un fracaso de público.

Sean Connery durante la investigación en The Offence

El director de fotografía

El director de fotografía fue el británico Gerry Fisher [BSC], quien trabajó un total de tres veces a las órdenes de Sidney Lumet, siempre en películas no consecutivas. De hecho, no repitió hasta 1988 con “Running on Empty”. Antiguo operador de cámara de Jack Hildyard, en su carrera como principal operador destaca sobre todo su asociación con el director Joseph Losey.

Losey le dio precisamente su primera oportunidad como director de fotografía en “Accident” (1967), título al que seguirían otros como “The Go-Between” (1971) o “Mr. Klein”, entre un total de ocho trabajos para el realizador.

Además, Fisher es autor de una variada obra que incluye trabajos para Richard Fleischer —“Blind Terror” (1971)—, Richard Lester —“Juggernaut” (1974)—, Billy Wilder —“Fedora” (1978)—, William Peter Blatty —“The Ninth Configuration” (1980)—, Michael Wadleigh —“Wolfen” (1981)—, John Huston —“Victory” (1981)—, Russell Mulcahy —“Highlander” (1986)— o el exigente John Frankenheimer —“The Fourth War” (1990)—, mostrando una considerable capacidad para adaptarse a las circunstancias y el estilo de cada rodaje.

Operativo policial al anochecer en The Offence

Análisis del estilo visual

A pesar de ello, las imágenes de Gerry Fisher suelen ser fácilmente reconocibles porque era un operador que, aunque se había formado principalmente bajo las órdenes de un clásico como Hildyard, siempre mostró su deseo y preocupación por crear imágenes más naturales y realistas que las que propugnaban los directores de fotografía de la generación inmediatamente anterior a la suya. Pero, salvo contadas excepciones como “Juggernaut”, Fisher tampoco fue un innovador como John Alcott o David Watkin.

La estética de “The Offence” es fácilmente reconocible porque su material, casi íntegramente nocturno o de interiores, presenta un aspecto más moderno y natural que el del cine clásico británico y, no digamos ya, el norteamericano, aunque con ciertas limitaciones. Los interiores de la comisaría disponen de muchas fuentes de luz cenital integradas en los techos y están fotografiados de tal manera que tratan de transmitir la ilusión de que dichas fuentes son las que realizan el verdadero trabajo de iluminación.

Pero, salvo en contadas ocasiones, son aparatos fuera de campo y de la vista del espectador los que realmente iluminan las estancias. Lo mismo ocurre exactamente en el otro decorado principal, la casa del sargento interpretado por Connery, en la que vemos múltiples fuentes de luz integradas, pero siempre complementadas por luces fuera de campo.

Sean Connery y un policía en un interior de The Offence

La manera de rodar de Sidney Lumet complica mucho la existencia al director de fotografía. Para comenzar, la película se abre con una larga secuencia a cámara lenta que ya de por sí implicaba tener que iluminar para diafragmas elevados, a fin de poder reducir el ángulo de obturación y compensar la pérdida de luz. Por cierto, los fluorescentes integrados, verdosos, producen mucho flicker, pero contribuyen al aire psicodélico de la secuencia de apertura.

Para ampliar sobre sensibilidad, exposición, revelado forzado y estructura de grano:

El Negativo Cinematográfico (II): formato, sensibilidad, emulsiones y grano

Lumet es un director muy conocido por su sobriedad tras la cámara, pero también por su magnífico empleo de las focales y de la profundidad en determinados momentos de máxima intensidad en los diálogos y las confrontaciones entre personajes, como puede verse en “The Hill”. Y aquí, en “The Offence”, precisamente todo gira en torno a ese tipo de escenas.

Lumet coloca la cámara muy cerca de los personajes y con focales del tipo de un 32mm, y ubica a otro personaje en el fondo que no está perfectamente enfocado, pero sí presenta un enfoque muy razonable que sugiere el empleo de diafragmas cercanos a T/8. Teniendo en cuenta que las emulsiones de la época eran de 100 ASA, ello implicaría una intensidad de luz de entre 200 y 400 candelas, y esto suponiendo que Fisher forzase un diafragma en el revelado. Por ello resulta bastante complicado exigir un aspecto naturalista con dichos condicionantes técnicos.

Trevor Howard en un primer plano de The Offence

Conclusión final

Aun así, Fisher a veces lo consigue, o consigue un aspecto interesante escondiendo grandes aparatos y creando contraluces desde detrás de columnas, abriendo los techos, etc. Pero en determinadas escenas no puede evitar que aparezcan sombras de sus personajes proyectadas sobre las paredes del decorado, fruto de estar iluminando realmente con aparatos del tipo Fresnel y no con las lámparas o luces integradas.

Tampoco puede evitar que el aspecto frío y grisáceo del film no resulte, a propósito, nada atractivo. Pero esta es una elección clara de Lumet, decidido a contar una historia sobre gente brutal en un ambiente lo más deprimente posible, que incluye múltiples ejemplos de arquitectura brutalista, valga la redundancia.

El efecto es, por tanto, una película incómoda, que no es vistosa aunque sí moderna para la época, cuyo diseño está totalmente encaminado a mostrarnos qué hay en la mente del personaje principal. Y cuando ello por fin se desvela, resulta que todo es tan deprimente y gris como la propia estética que envuelve al personaje principal y a todo el film en general.

© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.