«Accident»
Título en España: Accidente
Año de Producción: 1967
Director: Joseph Losey
Director de Fotografía: Gerry Fisher, BSC
Ópticas: Cooke Speed Panchro, Angenieux 25-250mm
Emulsión: Kodak 5251 (50T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm esférico, 1.66:1
El debut de Gerry Fisher como director de fotografía contiene un arranque nocturno prometedor, pero también una estética irregular en la que la luz, el color y el uso del zoom revelan su falta de experiencia.
La película
Adaptación de una novela de Nicholas Mosley, «Accident» supuso la segunda colaboración cinematográfica entre el dramaturgo Harold Pinter, autor del guion, y el director norteamericano Joseph Losey, solo cuatro años después del éxito obtenido con la magnífica «The Servant» (1963).
Como en aquel título, el peso de la narrativa se centra en Dirk Bogarde, que encarna aquí a un profesor de Oxford que, junto con uno de sus colegas —Stanley Baker—, inicia una relación de amistad con una joven pareja de estudiantes —Michael York y Jacqueline Sassard—. Una noche, cuando se dirigen a la casa del profesor, los jóvenes sufren un accidente de coche. Un largo flashback mostrará todas las situaciones de celos e hipocresía que han llevado hasta ese momento.
«Accident» no es un filme sencillo de seguir y apreciar, al menos en un primer acercamiento, ya que todas las relaciones y situaciones que desarrolla el guion de Pinter forman un cúmulo de detalles que la narrativa de un críptico Losey únicamente aclara de forma parcial hacia el final. Aunque en conjunto es una película apreciable, quizá tampoco esté a la altura del tercer trabajo del guionista y el director, la más conocida «The Go-Between» (1971).

El director de fotografía
El director de fotografía fue Gerry Fisher, BSC, un notable operador británico que concentra los títulos de mayor interés de su carrera —terminada hacia los setenta años de edad, en la década de los noventa— en sus primeros veinte años de oficio. Debutó precisamente con «Accident», gracias a una generosa oferta de Joseph Losey, para quien había sido operador de cámara en una película anterior. Para aceptarla tuvo que dejar el rodaje de «Casino Royale» (1967), en el que estaba trabajando a las órdenes de Jack Hildyard.
En su carrera posterior continuó colaborando con Losey hasta completar un total de ocho películas, entre las que destacan la propia «The Go-Between» (1971) y «Mr. Klein» (1976). También trabajó con cineastas como Tony Richardson, Sidney Lumet, Richard Fleischer, Irvin Kershner, Richard Lester, John Huston, John Frankenheimer, Billy Wilder, William Peter Blatty o Russell Mulcahy.
Fisher puso de manifiesto su versatilidad en películas como «Juggernaut» (1974), «Fedora» (1978), «The Ninth Configuration» (1980), «Wolfen» (1981) o «Highlander» (1986).

Análisis del estilo visual
Aunque Fisher era un operador de cámara muy bien considerado hasta aquel momento y Joseph Losey un director de prestigio —además de exiliado de Estados Unidos debido a su pertenencia a la lista negra—, lo cierto es que el realizador asumió un riesgo al contratarlo como director de fotografía. La falta de experiencia de Fisher, que muy poco después ya no sería tan evidente, sí queda un poco en evidencia en esta película, cuya estética es muy irregular.
Curiosamente, lo mejor del filme son las secuencias que a priori podrían ser más complicadas para el novato director de fotografía: las nocturnas con las que comienza la narración, tanto dentro de la casa del personaje de Dirk Bogarde como, especialmente, las de la carretera rodeada de árboles en la que tiene lugar el accidente que da título a la obra.
A través de pequeñas pinceladas y haces de luz dura, como se estilaba en la época y Fisher había aprendido de sus maestros —además de Hildyard, Ted Scaife y Robert Krasker, entre otros—, el director de fotografía ambienta muy bien el comienzo del filme y parece que va a ofrecer una película de su nivel posterior.

Sin embargo, el resto del metraje es irregular porque, en exteriores, Fisher a veces no elige completamente bien las temperaturas de color de la luz de relleno ni su textura. Esto las hace muy evidentes en las secuencias en la naturaleza en las que Losey sitúa a los personajes bajo las sombras de los árboles y el director de fotografía se ve obligado a iluminarlos.
Algo semejante ocurre en muchos interiores, en los que los niveles de luz son elevados y, nuevamente, la dureza de la luz no se corresponde con la que debería tener para hacerla algo más natural, en una época en la que una imagen menos artificial comenzaba a resultar motivo de interés para los operadores británicos. Dichas inconsistencias reducen notablemente el interés estético de la película, por más que el buen ojo del realizador para componer determinadas tomas en exteriores siga siendo bueno.
Zooms y focales esféricas
La evolución de los objetivos de focal fija y de los zooms cinematográficos, incluidos los Cooke Speed Panchro y el Angenieux 25-250mm, se explica en la Guía de Ópticas de Cine (II).

Conclusión final
Además, por mucho que Fisher fuera un segundo operador de prestigio, lo cierto es que, a nivel de planificación, composición y ejecución, «Accident» es un filme notablemente inferior a «The Servant», en el que desde la idea hasta lo que se ve en pantalla todo está mucho más medido y mejor ejecutado.
La película pertenece a la época en la que el zoom estaba más de moda en el cine. A día de hoy, al menos desde una perspectiva contemporánea, todos esos movimientos en los que el zoom va y viene, o directamente sirve para alejar o acercar la imagen, lucen casi siempre muy pobres y con muy poca justificación estética o narrativa.
No es, por tanto, ni muchísimo menos, uno de los muchos trabajos destacables de Fisher, ni siquiera de su director, que siempre que pudo se rodeó de notables operadores durante su exilio británico, como Douglas Slocombe, Christopher Challis, Jack Hildyard o Freddie Francis. Fisher puede competir con ellos, pero en la parte posterior de su carrera y no en este accidentado primer trabajo, por todos los motivos expuestos.
Vista en HDTV
ON FILM & DIGITAL
© Ignacio Aguilar, 2018. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC es director de fotografía con base en Madrid, miembro activo de la Asociación Española de Directoras y Directores de Fotografía (AEC) y miembro de la Academia de Cine. Su trabajo abarca largometrajes, televisión, publicidad y escritura técnica sobre fotografía cinematográfica, con experiencia en cine digital, 16mm y 35mm, ópticas anamórficas, gran formato, pruebas de lentes y procesos fotoquímicos.
Es Sony I.C.E. Certified Expert y embajador en España de las ópticas Cooke SP3. Sus artículos han aparecido en American Cinematographer y Camera & Light, y ON FILM & DIGITAL reúne sus ensayos, guías técnicas y reseñas bilingües.
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