Título en España: Marte
Año de Producción: 2015
Director: Ridley Scott
Director de Fotografía: Dariusz Wolski, ASC
Ópticas: Angenieux Optimo, Panavision Primo
Formato y Relación de Aspecto: Red Epic Dragon, 2.4:1
Otros: 2K Digital Intermediate.
Vista en DCP 2D
Dariusz Wolski recupera aquí su mejor nivel con una imagen digital rica, contrastada y minuciosamente integrada con los decorados y los efectos visuales.
La película
Adaptación de la novela de Andy Weir, protagonizada por un astronauta (Matt Damon) que, durante una misión a Marte, es dado por muerto tras una tormenta y queda abandonado a su suerte en el planeta rojo. La película se centra, por un lado, en sus intentos de supervivencia y, por otro, en los esfuerzos de la NASA por acudir a su rescate una vez que descubre que sigue con vida.
Dirigida con gran solvencia técnica y un inusual sentido del humor por Ridley Scott, "The Martian" desarrolla su previsible argumento inicial por caminos muy interesantes. Se apoya en un sólido reparto coral formado por Jessica Chastain, Jeff Daniels, Michael Peña, Chiwetel Ejiofor, Kate Mara, Benedict Wong, Mackenzie Davis y Sean Bean, entre otros, y apuesta siempre por la espectacularidad y el entretenimiento.
Los actores están rodeados de algunos de los efectos visuales más elaborados y perfeccionados, que hacen perfectamente creíble la ambientación marciana de la historia. A ello contribuyen de forma decisiva Arthur Max, diseñador de producción; Janty Yates, diseñadora de vestuario, y el montador Pietro Scalia, habituales del cine de Scott que rinden aquí a gran nivel.

El director de fotografía
El director de fotografía es el polaco Dariusz Wolski, ASC, formado en Estados Unidos y afincado allí desde la década de 1970. En su ya muy larga carrera, casi siempre asociada a un tipo de cine muy comercial desde su debut a comienzos de la década de 1990, Wolski se ha caracterizado por su habilidad para conseguir imágenes muy vistosas y estéticas, así como por un notable dominio de la luz artificial y de la integración de efectos visuales. Sus cualidades le convertían, a priori, en un operador ideal para este proyecto.
Su relación con los Scott venía de lejos: se había encargado de "Crimson Tide" (Tony Scott, 1995) y "The Fan" (Tony Scott, 1996). Con Ridley Scott encadenó "Prometheus" (2012), "The Counselor" (2013), "Exodus: Gods and Kings" (2014) y, finalmente, "The Martian" (2015), sustituyendo en la práctica a John Mathieson como operador predilecto del cineasta.
Entre tanto, Wolski tuvo tiempo para fotografiar cuatro películas de la serie "Pirates of the Caribbean" —tres junto a Gore Verbinski y la cuarta con Rob Marshall—, "The Crow" (Alex Proyas, 1994), "Dark City" (Alex Proyas, 1998), "A Perfect Murder" (Andrew Davis, 1998), "Sweeney Todd" (Tim Burton, 2007) y "Alice in Wonderland" (Tim Burton, 2010).

Análisis del estilo visual
La imagen de "The Martian" supone un clarísimo avance con respecto a "The Counselor" (2013) y, especialmente, "Exodus: Gods and Kings" (2014), las dos películas inmediatamente anteriores de Scott y Wolski, que sin duda se encontraban entre el material más flojo jamás rodado por el director de "Alien" (1979) y "Blade Runner" (1982).
En esta ocasión, sin renunciar a un rodaje mayoritariamente en 3D nativo, Wolski dispuso ya por completo de cámaras Red Epic con sensor Dragon —utilizado solo esporádicamente en "Exodus: Gods and Kings"—, con grabación en 5K y, según puede verse varias veces en los documentales de rodaje, un ajuste de 1280 ISO en interiores. El sensor Dragon, con una imagen mucho más fílmica, una extraordinaria reproducción del color y una gradación tonal más próxima a la de la alabada Arri Alexa, hace que las imágenes sean muy ricas y detalladas sin ofrecer ese temido perfil de vídeo.
Además, Scott parece haber renunciado a los filtros de nitidez en posproducción que habían asolado sus dos películas anteriores, por lo que "The Martian" luce infinitamente mejor que aquellas. La producción dispuso de seis rigs 3D: tres equipados con zooms cortos (15-40 mm) y otros tres destinados a zooms medios (28-76 mm) y largos (45-120 mm); en lugar de cambiar de focal, los cineastas cambiaban de rig. Los zooms Angenieux, que lucen tan bien como las ópticas fijas, fueron complementados por los Primo esféricos de Panavision.
Las composiciones de Scott no engañan a estas alturas: la película ofrece su típica cobertura multicámara para agilizar al máximo el rodaje —70 días— y repetir las tomas lo mínimo posible.

"The Martian" también recupera la mejor versión de Wolski, ya vista en algunos segmentos de "Prometheus" (2012), mediante tres ambientes muy bien diferenciados. De un lado están los exteriores marcianos, rodados en una mezcla de estudio y vistosas localizaciones en Jordania —las mismas empleadas en "Lawrence of Arabia" (David Lean, 1962) y "Red Planet" (Antony Hoffman, 2000)—, caracterizados por un tono rojizo bañado en colores semejantes a los de los filtros Coral, efecto creado a buen seguro en posproducción. Algunos parajes también parecen creados o extendidos después del rodaje, algo que no se puede asegurar, pero que contribuye a aumentar la escala de la película.
De otro lado están los interiores de las naves. Los de Marte se iluminan generalmente con fuentes LED integradas en el plano, pero casi siempre ofrecen un aspecto contrastado y muy orgánico, incluso acogedor y menos tecnológico de lo esperado. La nave Hermes, en la que los astronautas abandonan Marte, está iluminada a la manera de "2001: A Space Odyssey" (Stanley Kubrick, 1968), con mucha luz blanca en su interior y un fortísimo haz de luz dura —que además se mueve conforme la nave gravita—, evocador de los exteriores espaciales de la película de Kubrick.
Las escenas con Damon aislado en Marte también utilizan muchas cámaras subjetivas, rodadas con una mezcla de GoPro para ofrecer ese aspecto de vídeo duro y de mucha resolución. Las imágenes de rodaje muestran asimismo cámaras Red registrando este tipo de escenas, por lo que a buen seguro parte del material se alteró en posproducción para crear esa apariencia.

Finalmente, Wolski ofrece un nivel altísimo en las escenas rodadas en la Tierra, con un aspecto comparativamente más frío —siguiendo una tradición de Scott: asignar una temperatura de color diferente a cada escenario— e imágenes de mucho contraste. A veces utiliza ventanas, fluorescentes o LED en las dependencias de la NASA, pero siempre desde la filosofía de crear una única fuente de iluminación, evitando que los personajes queden atrapados entre luces procedentes de dos direcciones distintas y prescindiendo del relleno o el contraluz, como es habitual en toda la filmografía de Scott.
Parece que la película utiliza metraje real del espacio y de lanzamientos de la NASA, complementado de forma extraordinaria por los efectos visuales, con un aspecto absolutamente convincente que impide distinguir la realidad de lo creado digitalmente. La mezcla de cámaras Red y GoPro ofrece a veces inconsistencias en las texturas, que, junto con la esporádica aparición de ruido en algunas tomas aisladas —como si se hubieran subexpuesto accidentalmente durante el rodaje o ampliado de forma consciente en posproducción—, constituyen sus únicos problemas técnicos.
Conclusión final
"The Martian" está realizada con mucho oficio y buenas dosis de inspiración. Ridley Scott, a sus 78 años, muestra una frescura rara en él y recupera el gusto por el detalle y hasta su habilidad visual: un sello de distinción que rara vez había mostrado en los quince años anteriores y que, en la que es su mejor película de ese periodo, demuestra que no había perdido.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.