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Vice (2018): fotografía de Greig Fraser
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Greig Fraser y la fotografía de Vice

Vice (El Vicio del Poder, 2018) – Fotografía de Greig Fraser

Título en España: El Vicio del Poder
Año de Producción: 2018
Director: Adam McKay
Director de Fotografía: Greig Fraser, ASC, ACS
Ópticas: Cooke Anamorphic/i, Todd-AO, Optica Elite
Emulsión: Kodak 5213 (200T) & 5219 (500T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Cooke Anamorphic/i & Todd-AO 35), 2.4:1
Otros: 4K Digital Intermediate
Vista en HDTV

La mezcla de formatos y ópticas distingue épocas y ámbitos de la vida de Dick Cheney, pero el método improvisado de Adam McKay conduce a Greig Fraser hacia una fotografía más plana y anónima de lo habitual en él.

La película

Biografía de Dick Cheney, quien fuera vicepresidente del gobierno estadounidense durante los ocho años de mandato de George W. Bush (2001–2009), pero que ya ocupaba diferentes cargos en administraciones republicanas desde los tiempos de Nixon y Gerald Ford, en los primeros años de la década de 1970.

Muy bien encarnado por Christian Bale —en un papel para el que, además de ganar mucho peso, requirió mucho maquillaje para que el actor, de 44 años, pudiera interpretar a Cheney desde los veintitantos hasta casi los setenta—, su interpretación es a la postre lo mejor de un filme de corte totalmente liberal que, en un tono satírico, presenta al vicepresidente como un ser monstruoso en casi todos los aspectos.

Ello seguramente sea rigurosamente cierto, pero el realizador Adam McKay —“The Big Short”— se empeña en narrarlo de la forma más intrusiva posible, con continuos juegos de montaje, imágenes de archivo y metáforas visuales que entorpecen mucho y acaban perjudicando a la película. Más que intentar arrojar luz sobre un personaje que permaneció en la sombra durante muchos años, lo que hace es un retrato grotesco de él, extensible además a todos los que le rodean, desde su esposa —Amy Adams— hasta el presidente Bush —Sam Rockwell—, pasando por el secretario de Defensa Donald Rumsfeld —Steve Carell—.

Christian Bale como Dick Cheney en Vice

El director de fotografía

El director de fotografía es el australiano Greig Fraser, ASC, ACS, absolutamente establecido en la industria estadounidense. Comenzó a destacar en 2010 con “Let Me In” (Matt Reeves, 2010), después de haber llamado la atención en su país natal de la mano de Jane Campion con “Bright Star” (2009).

Después, Fraser firmó títulos como la notable “Zero Dark Thirty” (Kathryn Bigelow, 2012). En paralelo, fotografió “Snow White and the Huntsman” (Rupert Sanders, 2012) y “Killing Them Softly” (Andrew Dominik, 2012), para posteriormente hacerse cargo de “Foxcatcher” (Bennett Miller, 2014) y, especialmente, de “Lion” (Garth Davis, 2016), su primera nominación al Oscar y su primera nominación al premio de la American Society of Cinematographers (ASC), que además ganó.

En ese mismo 2016 se encargó, a las órdenes de Gareth Edwards, de “Rogue One”, uno de los spin-offs de “Star Wars” y que, junto con “The Empire Strikes Back”, es la entrega mejor fotografiada de la serie.

Posteriormente fotografió “Dune: Part One” (Denis Villeneuve, 2021) y “The Batman” (Matt Reeves, 2022), que volvió a reunirlo con el director de “Let Me In”.

Fotografía anamórfica de Greig Fraser en Vice

Análisis del estilo visual

“Vice” cubre un período que va desde los años sesenta hasta bien entrada la década de los 2000 y, además de mostrar imágenes en suelo estadounidense, recrea algunas de las incursiones bélicas del país durante los períodos de poder de Cheney. Para representar estas diferentes épocas, Fraser y McKay recurren como formato principal al 35mm anamórfico, dejando que algunos segmentos empleen material en 16mm y otros en 8mm.

Dentro del material en 35mm, el grueso parece rodado con lentes Cooke Anamorphic/i. Sin embargo, algunos segmentos —generalmente aquellos que describen la vida personal de Cheney, en contraposición a la pública— están rodados con las viejas Todd-AO 35, diseños de la década de 1970 de los que hubo dos series: una basada en las antiguas Cooke Speed Panchro y otra en las Canon K35. La serie empleada parece ser la segunda, a tenor de las grandes aperturas que usan estas escenas.

Aunque el cambio es sutil para la mayoría de los espectadores, lo cierto es que los Cooke —en nuestra modesta opinión— quizá sean uno de los peores juegos de anamórficos del mercado, de modo que el hecho de que algunas escenas empleen otras ópticas es de agradecer.

Distorsión de las Cooke Anamorphic en Vice

Los Cooke son fácilmente distinguibles porque las ópticas anamórficas convencionales siempre han tenido distorsión de barril, pero estos poseen distorsión de cojín, por algún extraño motivo. Así, las líneas se curvan hacia dentro en lugar de hacia fuera, algo muy perceptible en las focales de 25, 32, 40 y 50mm.

Y, por si fuera poco, los Cooke son incapaces de enfocar correctamente en los cuatro bordes del fotograma, pero especialmente arriba y abajo, lo cual los hace especialmente odiosos. Los Todd-AO 35, en cambio, son lentes parecidas a los Panavision C o la serie Super High Speed de los años setenta, con poca resolución y poco contraste, pero de forma mucho más compensada que los Cooke.

Por otro lado, Adam McKay es un realizador al que, al parecer, le gusta mucho la improvisación, rodar muchas tomas y trabajar de forma flexible. Para ese estilo aparentemente le iba mejor Barry Ackroyd, el operador británico de “United 93”, con quien trabajó en “The Big Short”.

Fraser es un operador muy naturalista, al que le gusta rodar con medios sencillos, pero en cierto modo parece como si la improvisación de McKay le hubiera obligado a iluminar de forma más plana y general. Del operador que rodó con bajos niveles “Let Me In” o “Rogue One”, o del preciosismo de “Lion”, hay muy poco o nada aquí: “Vice” parece un filme rodado muy deprisa y con cierto desorden, favoreciendo la cantidad de metraje sobre la calidad, aspecto en el que Fraser, que siempre ha sido más metódico, parece resentirse.

Para profundizar en las Cooke Anamorphic/i, Todd-AO 35, Canon K35, Cooke Speed Panchro y Panavision citadas en la reseña:

Guía de Ópticas de Cine: lentes esféricas, anamórficas y Full Frame

Iluminación general de Greig Fraser en Vice

Conclusión final

Los resultados, por lo tanto, distan mucho de ser óptimos, siendo quizá “Vice” el trabajo más flojo que le hemos visto al operador australiano. No es que el filme luzca mal, algo difícil cuando se trata de un operador de tanto talento, pero parece rodado por cualquiera, de forma anónima, casi televisiva en el peor sentido del término, cuando Fraser es un operador que, dentro del oficio que tiene, casi siempre es capaz de despuntar con su personalidad.

Por ello, si bien es extraño que un filme tan discreto como el presente obtuviera tantos reconocimientos en los premios de final de año, no es tan raro que precisamente ninguno fuera a parar al australiano, que, como decíamos, tiene trabajos muy superiores y que recuperó el buen pulso al volver a trabajar con directores mucho más afines a su forma de trabajar y de entender la estética cinematográfica.

© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.