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Last Action Hero (1993): fotografía de Dean Semler
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Arnold Schwarzenegger en Last Action Hero

Last Action Hero (El Último Gran Héroe, 1993) – Fotografía de Dean Semler

Título en España: El Último Gran Héroe
Año: 1993
Director: John McTiernan
Director de fotografía: Dean Semler, ACS, ASC
Ópticas: Panavision C-Series y E-Series
Negativo: Kodak 5248 (100T), 5293 (200T) y 5296 (500T)
Formato: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Copia vista: HDTV

Dean Semler emplea el 35mm anamórfico, el flasheado y una puesta en escena de gran escala para diferenciar la realidad del espectáculo cinematográfico de John McTiernan.

La película

Last Action Hero es un vehículo para Arnold Schwarzenegger dirigido por John McTiernan, el realizador de Predator (1987), Die Hard (1988) y The Hunt for Red October (1990). El actor interpreta a Jack Slater, un héroe cinematográfico cuyos estrenos sigue con devoción Danny Madigan (Austin O’Brien), un repelente niño que vive con su madre en Nueva York. Gracias a una entrada mágica que le entrega su amigo proyeccionista (Robert Prosky), Danny atraviesa la pantalla y aparece dentro de la última película de Slater, donde intenta explicarle que su mundo es una ficción.

El guion, coescrito por Shane Black —especialista en películas de compañeros—, parte de una buena idea, pero la agota con rapidez. La película se convierte en una sucesión de clichés del cine de acción y resulta demasiado larga, aunque se salva parcialmente porque McTiernan y Schwarzenegger aceptan la autoparodia y se ríen de las convenciones del género y de la propia imagen de la estrella.

Los cameos de Sharon Stone, Robert Patrick, Jean-Claude Van Damme, Chevy Chase y James Belushi, junto a secundarios como Charles Dance, F. Murray Abraham, Tom Noonan y Anthony Quinn, tratan de animar la función.

Su fracaso en taquilla, frente al enorme éxito de Jurassic Park (Steven Spielberg, 1993), marcó el comienzo del declive de Schwarzenegger como gran héroe de acción. Vista hoy, conserva interés por su planteamiento metacinematográfico, su escala de producción y la energía con la que McTiernan organiza el espectáculo.

Arnold Schwarzenegger como Jack Slater en Last Action Hero

El director de fotografía

El australiano Dean Semler, ACS, ASC, ha estado muy asociado al cine de acción. Su primer trabajo de verdadera notoriedad internacional fue Mad Max 2: The Road Warrior (George Miller, 1981), cuyo uso de la luz natural, los exteriores y el movimiento contribuyó decisivamente a su impacto. Después fotografió películas como Razorback (Russell Mulcahy, 1984), Mad Max Beyond Thunderdome (George Miller y George Ogilvie, 1985) y Dead Calm (Phillip Noyce, 1989).

Semler ganó el Óscar por Dances with Wolves (Kevin Costner, 1990), una película de gran belleza paisajística. Después rodó Waterworld (Kevin Reynolds, 1995), We Were Soldiers (Randall Wallace, 2002) y Apocalypto (Mel Gibson, 2006), una de las primeras grandes producciones de Hollywood fotografiadas con la cámara digital Panavision Genesis. Appaloosa (Ed Harris, 2008) es quizá uno de los últimos films en los que mostró todo su potencial.

Más que un estilista de iluminación fácilmente reconocible, Semler ha sido un director de fotografía especialmente hábil para resolver producciones complejas, grandes exteriores y movimientos de cámara exigentes. Esa capacidad resulta central en Last Action Hero, una película que necesita que su artificio sea espectacular y, al mismo tiempo, que el rodaje permita a McTiernan mantener un ritmo constante.

Mundo real fotografiado por Dean Semler en Last Action Hero

Análisis del estilo visual

La propuesta visual distingue dos mundos: el real, gris y deteriorado, y el de las películas de Jack Slater, luminoso y espectacular. McTiernan, firme defensor del formato anamórfico desde Die Hard (1988), rueda ambos en 35mm Panavision con ópticas C-Series y E-Series. La diferencia no procede, por tanto, del formato, sino del tratamiento del negativo, la iluminación, el color y la puesta en escena.

Para ampliar: la Guía de ópticas de cine (IV): el formato anamórfico explica el funcionamiento y la estética de sistemas como las Panavision C-Series y E-Series utilizados en la película.

Para el mundo real, Semler recurrió principalmente al negativo de alta sensibilidad Kodak 5296 (500T) y, por insistencia del director, a la preexposición o flasheado. Con ello buscaban rebajar el contraste, ensuciar el color y obtener una imagen más cruda y veraz, coherente con el Nueva York en el que vive Danny.

Sin embargo, la diferencia entre ambos universos es más sutil de lo que cabría esperar en una producción de semejante presupuesto. El mundo real es algo más apagado y menos pulido, pero nunca alcanza una textura verdaderamente documental; el acabado general continúa siendo el de una gran superproducción de estudio.

35mm anamórfico y movimiento de cámara en Last Action Hero

McTiernan muestra de nuevo su gusto por el movimiento de cámara y por el uso del zoom. Semler necesitaba mantener, según su propio planteamiento de trabajo, una abertura mínima aproximada de T4.5 para sostener la profundidad de campo y facilitar estas complejas coreografías. La iluminación queda así subordinada a la libertad de movimiento, tanto de la cámara como de los actores.

En las escenas pertenecientes a la película de Jack Slater, el artificio se vuelve deliberadamente visible. Grandes aparatos de iluminación aparecen dentro del encuadre, abundan los haces de luz y los reflectores, y la Steadicam participa en una puesta en escena más expansiva. Los flares anamórficos recuerdan por momentos al trabajo de Jan de Bont en Die Hard, reforzando la condición espectacular y autoconsciente de esas imágenes.

Luces, flares y espectáculo cinematográfico en Last Action Hero

Semler parece más interesado en ejecutar los complejos movimientos de cámara y en proporcionar al director la flexibilidad que necesita que en imponer una iluminación llamativa por sí misma. Esta actitud encaja bien con el cine de McTiernan: la técnica está al servicio de la acción, del espacio y de la claridad narrativa.

Conclusión final

McTiernan y Semler parecían hechos el uno para el otro, pero nunca volvieron a trabajar juntos. Los problemas legales del director terminaron además con su carrera en Hollywood, de modo que esta colaboración quedó como un encuentro aislado entre dos técnicos especialmente dotados para el cine de gran escala.

Last Action Hero está muy bien rodada, cuenta con recursos generosos y contiene una enorme cantidad de oficio. Pero, desde un punto de vista estético, el resultado ofrece sobre todo artesanía y eficacia, sin que llegue a aparecer una inspiración visual equivalente a la ambición de su concepto.

© Ignacio Aguilar, 2019. Revisada en 2026.

El autor

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.