Título en España: Lifeforce, Fuerza Vital
Año de Producción: 1985
Director: Tobe Hooper
Director de Fotografía: Alan Hume, BSC
Emulsión: Kodak 5247 (125T) y 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (J-D-C Scope), 2.4:1
Vista en Blu-ray
Alan Hume combina el formato J-D-C Scope, angulares extremos, zooms adaptados y emulsiones forzadas en una fantasía espacial cuya puesta en escena supera a su iluminación.
La película
Producción de Menahem Golan y Yoram Globus (Cannon Films), los famosos especialistas en serie B y películas de acción de los años ochenta, que contó con un presupuesto muy superior al que normalmente manejaban. El estrafalario argumento gira en torno a una nave espacial que encuentra unos extraños cuerpos en el espacio y posteriormente sufre un accidente, lo que hace que la tripulación fallezca y los seres lleguen a la Tierra, donde convierten a los terráqueos en vampiros zombis.
"Lifeforce" fue un fracaso de taquilla y contó con diferentes versiones en Estados Unidos y Europa, probablemente debido en parte a que uno de los extraterrestres es interpretado por Mathilda May sin ningún tipo de ropa. Steve Railsback, Peter Firth, Frank Finlay y Patrick Stewart son algunos de los populares rostros del reparto, mientras que la dirección recayó en Tobe Hooper, autor de "The Texas Chain Saw Massacre" (1974) y "Poltergeist" (1982).
El resultado es muy pobre, pero tan entretenido como especialmente friki, y alcanza niveles sorprendentes teniendo en cuenta el número de talentos tras las cámaras —John Graysmark en los diseños, John Dykstra en los efectos visuales y Henry Mancini en la música— o el elevado coste de la producción, que incluye elaborados efectos de maquillaje.

El director de fotografía
El director de fotografía fue el británico Alan Hume, BSC. Por entonces ya era un veterano de la industria de su país. Hume debutó como primer operador en largometrajes en 1960, década durante la cual trabajó prácticamente en exclusiva para el cineasta Gerald Thomas, autor de la serie "Carry On…". En esta época destacan de su filmografía títulos como "Dr. Terror’s House of Horrors" (Freddie Francis, 1965) o, ya como freelance, "Zeppelin" (Étienne Périer, 1971) y "The Legend of Hell House" (John Hough, 1973).
En 1977 fotografió la segunda unidad de "The Spy Who Loved Me" a las órdenes de John Glen. Inició después los años ochenta, en los que afrontó sus títulos más conocidos, con "Eye of the Needle" (Richard Marquand, 1981), "Return of the Jedi" (Richard Marquand, 1983), "Supergirl" (Jeannot Szwarc, 1984), "Runaway Train" (Andrei Konchalovsky, 1985) y "A Fish Called Wanda" (Charles Crichton, 1988).
Sin embargo, quizá sea más conocido por su labor en la serie Bond, ya como director de fotografía de la primera unidad, una vez que John Glen debutó en ella con "For Your Eyes Only" (1981). Hume repitió su labor en "Octopussy" (1983) y "A View to a Kill" (1985), el último título protagonizado por Roger Moore.

Análisis del estilo visual
La imagen de "Lifeforce" se caracteriza sobre todo por el empleo de focales angulares extremas en formato panorámico anamórfico. En lugar de recurrir a equipos Panavision, la producción utilizó cámaras y lentes de Joe Dunton —como en otros títulos de la Cannon—. Además, se daba la circunstancia de que Tobe Hooper había rodado "Poltergeist" en el mismo formato, mientras que Alan Hume también lo había empleado en "Return of the Jedi".
Las lentes anamórficas más angulares del catálogo de J-D-C eran un 24mm o un 25mm —series Canon y Cooke—, equivalentes a un 12mm y un 16mm en formato esférico, pero incorporaban mucha más distorsión de barril en los extremos de la pantalla. Ello hace que muchas líneas de la película aparezcan muy curvadas, sobre todo en los bordes del encuadre, e incluso que la cámara se acerque a los actores con los angulares a modo de recurso estilístico.
A pesar de compartir guionista con "Alien" (Ridley Scott, 1979), la estética y el tono son muy diferentes. Incluso las escenas espaciales y de efectos de "Lifeforce" están a años luz del refinamiento de aquella, que comparativamente parece mucho más moderna. Y ello a pesar de que Hume, en el espacio, emplea fuentes integradas en la nave y hace todo lo posible por conseguir un aspecto interesante. Sin embargo, por su propio diseño, "Lifeforce" tiene muchos menos detalles y texturas y, por ello, parece mucho más pobre.

En las escenas en la Tierra, Hume no tiene reparo en iluminar sus decorados y localizaciones para diafragmas en los que es posible emplear lentes zoom adaptadas a formato anamórfico (T/4.5–5.6), incluso en secuencias exteriores nocturnas como la de los zombis que asolan Londres hacia el final de la proyección. Para ello se percibe que recurrió no solo a emulsiones de alta sensibilidad —que a mitad de los años ochenta aún tenían una calidad muy cuestionable—, sino incluso al revelado forzado, por lo que muchas escenas del filme poseen una estructura de grano muy visible.
La iluminación de Hume en las escenas en la Tierra no es particularmente inspirada. A pesar de que algún instante, como el último encuentro entre Frank Finlay y Steve Railsback, resulta muy sugerente con la imitación en un interior nocturno del fuego en el exterior de la ciudad, hace uso de luces duras y dirigidas, en un estilo más propio de los años sesenta que de los ochenta, durante gran parte de la proyección.

Los efectos visuales de John Dykstra, ASC —"Star Wars" (1977), "Star Trek: The Motion Picture" (1979)— fueron rodados, al menos en parte, en VistaVision. Este era el formato que uno de los fundadores de Industrial Light & Magic utilizaba en la época fotoquímica para evitar el grano y la pérdida de calidad derivados de la positivadora óptica y de los sucesivos copiados del negativo original.
Para entender por qué VistaVision ofrecía una ventaja en los efectos ópticos, consulta Formatos Cinematográficos (III): VistaVision, Todd-AO y Super Panavision 70.
En general, los efectos visuales aguantan bien el paso del tiempo, aunque su diseño tampoco sea particularmente inspirado.
Conclusión final
Lo mejor de la estética de la película es, por tanto, la puesta en escena de Hooper, a veces alocada, pero casi siempre muy sugerente a través del mencionado uso de angulares extremos, incluida su tremenda distorsión al emplear el formato anamórfico. A nivel de iluminación, no se trata tampoco del trabajo más brillante de Hume.
© Ignacio Aguilar, 2015. Revisada en 2026.
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.