News of the World (Noticias del Gran Mundo, 2020) – Fotografía de Dariusz Wolski
Título en España: Noticias del Gran Mundo
Año de Producción: 2020
Director: Paul Greengrass
Director de Fotografía: Dariusz Wolski, ASC
Ópticas: Angenieux EZ, Primo 11:1 24-275mm T2.8 + FF extender, System 65
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa Mini LF, 2.4:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía (nom), American Society of Cinematographers (nom), British Society of Cinematographers (nom), BAFTA (nom)
Vista en HDTV
Dariusz Wolski combina la inmediatez habitual de Paul Greengrass con una fotografía clásica de western, grandes paisajes y noches iluminadas por el fuego.
La película
Adaptación de una novela de Paulette Jiles, coescrita por el director Paul Greengrass y ambientada después de la Guerra Civil estadounidense. Su protagonista es un veterano del conflicto (Tom Hanks) que se dedica a ir leyendo las noticias publicadas en los periódicos de pueblo en pueblo. En uno de sus viajes encuentra casualmente a una niña abandonada que, al parecer, había sido raptada años atrás por una tribu de indígenas con la que había vivido desde entonces.
Como consecuencia, y contra su voluntad, debe asumir la tarea de tratar de devolverla a su verdadera familia en un viaje lleno de peligros. Se trata de una película muy distinta de aquellas a las que nos tiene acostumbrados el cineasta británico, autor de una cima como “United 93” (2006) y de las entregas más logradas del personaje de Jason Bourne.
“News of the World” es un western narrado de manera clásica, mucho más en la línea de John Ford —el film es una especie de reverso de “The Searchers”— que de cualquiera de las películas de acción por las que el realizador es conocido. Los resultados son buenos, aunque quizá podrían haber sido aún mejores, porque se echa en falta algo de personalidad y de novedad en lo que nos están contando. Aun así, la película en su conjunto, con el siempre esforzado Hanks al mando, es disfrutable.

El director de fotografía
Para este cambio de registro, Paul Greengrass también cambió de director de fotografía, haciendo que Dariusz Wolski, ASC, fuera el encargado de la película en lugar de Barry Ackroyd, colaborador habitual del director. Según explicó Greengrass a “American Cinematographer”, la decisión era absolutamente consciente y no se debía a un desgaste en su relación profesional, sino al deseo de explorar un nuevo estilo.
Wolski es un nombre sobradamente conocido en la industria y veterano de muchas batallas, desde películas de comienzos de la década de 1990 como “The Crow” (Alex Proyas, 1994) y dos trabajos consecutivos para Tony Scott, “Crimson Tide” (1995) y la muy fallida “The Fan” (1996). También es autor de la fotografía de las primeras películas de “Pirates of the Caribbean” y, desde su colaboración con Ridley Scott en “Prometheus” (2012), ha fotografiado todas las películas del hermano mayor de Tony.
Ello incluye títulos tan fallidos como “The Counselor” (2013), “Exodus: Gods and Kings” (2014), “Alien: Covenant” (2017) o “All the Money in the World” (2017), y otros más resultones como “The Martian” (2015), “The Last Duel” (2021) o “House of Gucci” (2021). En el momento de esta reseña también estaba previsto que continuase con otros proyectos de Scott, incluida la entonces sorprendente secuela de “Gladiator”, aunque “Gladiator II” (2024) fue finalmente fotografiada por John Mathieson.

Análisis del estilo visual
Paul Greengrass, sobre todo a través de sus colaboraciones con Barry Ackroyd, aunque también con Oliver Wood, es conocido por unas imágenes de realismo casi documental, captadas con varias cámaras simultáneas y una iluminación artificial mínima. Cuando iluminaban, lo hacían casi siempre con la intención de crear un aspecto “sin iluminar”, a veces simplemente para recrear los efectos de la luz natural o posibilitar el rodaje cinematográfico.
Wolski, en cambio, es conocido por su estilo elaborado, propio de su procedencia del videoclip y de películas muy estilizadas, como siempre ha correspondido además a los hermanos Scott. “News of the World” es de algún modo un híbrido entre esos dos mundos, aunque quizá se encuentre más cerca del de Wolski. Desde que rueda para Ridley Scott, el director de fotografía polaco está acostumbrado a trabajar con varias cámaras y con un estilo muy libre, de formas parecidas —aunque resultados diferentes— a las de un rodaje documental.
Hay mucha Steadicam, pero también cámara al hombro, algunas grúas e incluso planos aéreos que consiguen crear esa sensación de grandeza del paisaje, en tercera persona, más propia del western y de John Ford. En las conversaciones y escenas sin acción la cámara se mantiene al hombro, mientras que los grandes desplazamientos y caminatas recurren a la Steadicam para calmar ligeramente el movimiento.

La imagen alterna constantemente entre grandes exteriores y escenas nocturnas, tanto interiores como exteriores. Como el film está ambientado antes de la existencia de la luz eléctrica, Wolski basa las noches principalmente en fuentes integradas como faroles, linternas o chimeneas. Además de la variedad presente en pantalla, la iluminación real procede de fuentes LED difuminadas o rebotadas sobre grandes superficies, que proporcionan una luz suficientemente intensa y contrastada, con una temperatura de color que hace creíble su procedencia del fuego.
El aspecto es muy bueno, lo bastante naturalista aunque también estilizado, y está rodado con niveles que permiten emplear los zooms Angenieux Optimo EZ, cuya versión Full Frame para la Arri Alexa LF y Mini LF posee una apertura máxima de T3. También aparece el Panavision Primo 11:1 adaptado a gran formato, convertido aproximadamente en un 40-470mm T4.5. Los System 65, rápidos, algo suaves y propensos a producir destellos, se reservaron principalmente para las noches y se utilizaron abiertos de diafragma.
Los exteriores nocturnos son muy tradicionales en Wolski, pues se basan en los clásicos contraluces azulados del cine de Hollywood. En la actualidad ya no es necesario ejecutarlos con enormes aparatos HMI: fuentes tipo Skypanel, situadas a gran distancia y relativa altura, proporcionan exposición suficiente para los fondos. Puede que el aspecto no posea la profundidad y el elevado contraste de los clásicos, pero esta manera de trabajar resulta más sencilla, permite avanzar con rapidez y probablemente dedicar más atención a otros elementos del rodaje.

El grueso del film está dominado por exteriores diurnos, uno de los platos fuertes de la propuesta. Como en casi todos los westerns, el aspecto es muy soleado gracias a un rodaje que, lejos de rehuir el sol, en muchas ocasiones lo utiliza frontalmente y no solo con el habitual contraluz. Al caer directamente sobre los personajes —aunque también hay sol lateral y a contraluz—, Wolski obtiene una saturación elevada, con cielos muy azules y tonos terrosos de gran calidez.
Es posible que el efecto esté potenciado en el etalonaje, que es menos intrusivo que en sus películas con Scott, incluidos los crepúsculos y las noches americanas, aquí más trabajados durante el rodaje. La continua aparición del cielo azul y el sol cálido crea efectos estéticos muy bonitos, con una luz natural disponible siempre interesante y determinados falseos del director de fotografía.
Ello se apoya en la técnica tradicional de evitar los exteriores durante las horas centrales, cuando el sol está más alto y produce efectos menos interesantes. Probablemente también ayuda que Greengrass acostumbre a dejar que sus actores interpreten escenas completas y a captarlas simultáneamente con varias cámaras en un lapso relativamente breve, lo que favorece mucho la continuidad lumínica.
Ópticas para sensores Full Frame
La cobertura, el carácter y las diferencias entre los juegos diseñados para sensores de gran formato se desarrollan en la guía de ópticas Full Frame.
Conclusión final
Por todo ello, se trata de una fotografía muy interesante, muy bien ejecutada, que muestra un perfil lo suficientemente alto por parte de Dariusz Wolski como para hacerle merecedor de nominaciones al Oscar —la primera de su carrera—, al premio de la ASC —la segunda, veinticinco años después de “Crimson Tide”—, al de la BSC y también al BAFTA.
Resulta curioso que, hasta entonces, no hubiera obtenido distinción alguna en esos premios por sus trabajos con un director considerado tan visual como Ridley Scott. Aquí, en cambio, la combinación del método de Greengrass con el clasicismo y la elaboración de Wolski produce un western sólido, naturalista y a la vez estilizado, especialmente valioso en sus paisajes y en sus escenas iluminadas por el fuego.
© Ignacio Aguilar, 2021. Revisada en 2026.
El autor
Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.